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@kiyexn
HONEST HOUR!
Rebloguea para participar de una HORA HONESTA SIN CENSURA!
FUCK, MATCH, KISS
REBLOGUEA PARA PARTICIPAR
Es como el juego, se puede modificar la Ăşltima opciĂłn, las dos primeras no. Enviaremos la primer tanda, participen entre todos.
alxjcong‌:
entre más avanzaba la interacciĂłn más divertido se sentĂa. ni siquiera le preocupaba el hecho de que leilani hubiera huido, dentro de la guarderĂa muy lejos podrĂa haber ido asĂ que solo era cuestiĂłn de abrir bien los ojos para dar con su paradero. alex era afortunado por no ofenderse por actitudes como las del otro varĂłn, al contrario, le hacĂan sentir más divertido y animaban aĂşn más. “bueno puede escoger ser el papá si prefieres” responde alzando sus hombros para restarle importancia al asunto, divirtiĂ©ndose en su interior porque parecĂa que aquello molestaba al ajeno. “ella era la que querĂa jugar a eso, yo no se lo propuse, pudiste haber sido más amable con ella, cariño” frunce suavemente los labios, volteando a su alrededor aĂşn ene busca de la infante. “¿oh? Âżestupideces?” otra carcajada se escapa de sus labios con descontrol, negando varias veces con la cabeza luego de escuchar la siguiente cuestiĂłn. “¿vas a buscarla debajo de las mesas?” cuestiona burlĂłn, más bien pensaba que ella niña habĂa ido a refugiarse a los brazos de algĂşn adulto conocido para ella. “uh, creo que está ahĂ, ahĂ debajo, agáchate” señala la diminuta mesa aĂşn riĂ©ndose. “oh no, espera, creo que me equivoque”Â
No comprendĂa en lo más mĂnimo la diversiĂłn ajena, y eso hacĂa irritarlo más de lo que ya estaba. “cuando menos te lo esperes, mi puño terminará sobre su cara” espetĂł, con mala gana, el estrĂ©s del dĂa lo volvĂa poco tolerante, impaciente y un tanto malhumorado, más aĂşn con su compañero testeando su paciencia. Su objetivo era encontrar a la infante y volver a dejarla a cargo de Alex, ya que no sabrĂa como responderĂa más en adelante cuando ya quedaba poca paciencia en su sistema. “es tu culpa, tĂş insististe” enmendĂł, enarcando ligeramente las  cejas para darle Ă©nfasis a la sorna con la que la frase habĂa sido pronunciada. RepasĂł los lugares en donde podrĂa estar la pequeña, sin embargo el lugar se encontraba desierto, sin ningĂşn rastro de su silueta. Quizás la niña realmente era buena a las escondidas y aquĂ©l berrinche sĂłlo era actuado, quiĂ©n sabe. “¿vas a ayudar o te vas a quedar viendo como un imbĂ©cil?” reiterĂł, ahora mucho más parecido a una sentencia firme que a una simple pregunta desvalida; mientras tanto, se apresurĂł a estirar su cuello para tener una mejor vista de aquellos muebles. Una melena color chocolate se destacaba y sĂłlo basto ponerse de cuclillas para confirmar que no se equivocaba. “oh, aquĂ esta” replicĂł confuso, porque esta especie de escena era parodiada en ciertos programas de televisiĂłn de protagonistas amarillos que Ă©l solĂa ver cuando no tenĂa nada mejor que hacer (siendo francos, esto le sucedĂa con frecuencia). La niña como respuesta fue hacĂa sus brazos, y sin pensarlo demasiado la alzĂł con cuidado. “parece que ahora tĂş eres el villano” dijo, ahora en tono relajado.
tceycon‌:
           —— niega levemente con la cabeza, una sonrisa ligera comenzando a formarse sobre sus labios “ ya te dije que no son suposiciones, que en serio quieras creer que eres Ăşnico en tu especie es bastante diferente. ” ladeĂł la cabeza levemente, soltando una ligera risa al escuchar el resto del discurso masculino “ creo que necesitas algĂşn tipo de aparato auditivo, dije completamente lo opuesto — ” sin perder tiempo, se acercĂł hasta el cuerpo contrario, tirando de su camisa para acercarlo a ella y susurrar en su oĂdo “ dije que no creo que deberĂas cuidarlos — a ninguno de ellos. ”Â
“creo que esa parte tambiĂ©n me la perdĂ, Âżcuándo lo dije?” la tranquilidad del marmĂłreo semblante masculino no retrocede ni un poco, habla sincero y ciertamente frĂo. “¿quĂ© tan clichĂ© crees que soy?” termina por decir, con una encogida de hombros ligeramente despectiva. Los movimientos son observados a medida que se acortan las distancias, no es obvio ni claro, es imperceptible la manera en que sus pies se mueven, atrapados por efecto de magnetismo, la confusiĂłn batiĂ©ndose a relámpagos desde su semblante, desde la cercanĂa. “¿y quĂ© deberĂa hacer, entonces?” da un nuevo paso, uno hacĂa atrás, para quedar frente a frente con sus facciones.
theparhara‌:
una suave carcajada borbotea de sus labios con naturaleza, negando con su cabeza. “¿no vas a darles ni una pequeña oportunidad?” cuestiona alzando las cejas divertida. “aunque te entiendo ahora que mencionas a los piojos no estoy tan segura de querer tampoco sus corazones” menciona haciendo una mueca. “¿crees que se den cuenta si nos escapamos?” propone bromista pero una verdad se escondĂa detrás de la misma, esperando encontrar un cĂłmplice.
“no” comenta, con la despreocupaciĂłn apropiándose de lleno de su tono. Es partidario de la voluntad propia, sin forcejeos de por medio y justamente el programa iba contrario a sus ideales. “uhm sĂ, sabĂa que ibas a coincidir en eso” la simpleza se reviste en una suave encogida de hombros. Lo cierto es que no odiaba a los pequeños pero preferĂa mantener una distancia considerada. La ceja derecha en elevaciĂłn delata lo inesperado de la pregunta contraria, quizás porque estaba demasiado sumido en sus pensamientos o porque simplemente no le habĂa cogido demasiada confianza, no lo sabĂa. “me encantarĂa pero tengo un reto que ganar” se contradice, más espera que eso sea imperceptible para la joven.
fnnvgirl‌:
“Ah…” En un acto que pudo provenir de uno de los niños en la guarderĂa, Vanessa dejĂł caer sus hombros y apoyĂł su espalda en la pared cercana, un puchero decepcionado presente en sus labios. “¿Estás insinuando entonces que nosotros lastimaremos a estos pobres angelitos?” GirĂł su rostro de tal manera que su cabello cayĂł sobre su hombro, clavando una mirada prejuiciosa en el muchacho. No era más que parte de un juego, por supuesto. Poco podĂa importarle lo que Ă©l pensara. “Eres un perezoso, pero por un lado es una buena idea. No queremos que un palote agrio y con ojos de pescado se acerque a esas criaturitas.” SonriĂł con una dulzura fabricada.
“No sĂ© que tan cercanos estĂ©n de ser angelitos pero sĂ” afirmĂł con su rostro. De lejos, aquellos infantes parecĂan desbordar energĂas y eso era justamente lo que Kiyeon carecĂa en ese momento (junto con la paciencia, claro). Incredulidad brota con respecto a la desfachatada actitud femenina, sin embargo su rostro no parece afectado ante esto. “lo sé” carece de rĂ©plica, se le dibuja lentamente el fantasma de la sonrisa en los labios. “siempre tengo buenas ideas” termina por anunciar, cierto desinterĂ©s perpetuando las pupilas oscuras. Â
ycnkii‌:
     “Mmm, digamos que sĂ, pero entre comillas” humedeció sus labios, aunque sonaba bastante seguro de sus palabras “creo que el staff nos ayudará inmediatamente tengamos un problema, pero cuanto más desastre hagamos más entretenimiento le daremos al pĂşblico” y no sabĂa por quĂ©, pero la gente solĂa disfrutar de desafĂos como veinticuatro horas siendo padres; siempre y cuando el anfitriĂłn les regale un buen espectáculo. “¿Es tu primera vez con pequeños?”
Un pesado el suspiro que abandona la zona torácica, con un rictus que se mantiene al margen de la neutralidad aunque no por mucho tiempo, el hastĂo ya se habĂa plantado hace rato dentro de sus entrañas. “¿asĂ que supones que mientras más torturados seamos, mejor será para el pĂşblico?” ladea suavemente el rostro, la curiosidad muerde su lengua. “eh...sĂ, Âży tĂş?” hombros suben y bajan, movimiento agraciado que es acompañado por un torcido gesto.
jeonminjis‌:
Las palabras ajenas le roban una risa: la invade la certeza de que se encuentra bromeando. Y sin embargo, basta con alzar la mirada hasta el rostro contrario para percatarse de que parece estar hablando en serio. “Estoy casi segura de que no lo tienen”, estaba segura hasta hace un instante. “Tal vez el cargo de consciencia que te perseguirá hasta la locura si es que un niño muere bajo tu cuidado sea lo único que los protege ahora mismo”, y aunque parece dar por sentado que el contrario siente algo similar, en realidad se trata de todo lo contrario. “¿Tan mal te ves?”
Su semblante se mantiene contraĂdo, con una mueca dibujada como si algo en el aire contaminase y lastimara sentido de olfato. Estaba claro que sus palabras eran un enredo de pensamientos y suposiciones lejanas a la realidad. No tenĂa planeado conocer a cada uno de los participantes, sĂłlo un vistazo le servĂa para crearse una imagen. “demasiado, si soy honesto” con total tranquilidad entona la pobre cantidad de letras, terciopelo hecho conjunto de sĂlabas. “¿tĂş que tal te ves?”
alxjcong‌:
una carcajada brota de sus labios ante el enojo inminente por parte de su compañero. realmente no estaba muy preocupado por el paradero de la niña pues bien sabĂa que estarĂa por ahĂ escondida. “nunca es mal momento para hablar del futuro, Âżpor quĂ© te enojas?” cuestiona con inocencia sin inmutarse por el insulto que proviene de labios varoniles. “de todos modos la culpa es toda tuya, si hubieras cooperado un poco no habrĂa tenido que insistirte y leilani no hubiera huido de tu mal humor” expone alzándose de hombros. “pero no te preocupes no se fue muy lejos” asegura comenzando a avanzar en la direcciĂłn por donde habĂa huido la niña. “¿cuando la encontremos podrĂas ser un poco más cooperativo?” la amabilidad no pierde sentido en sus palabras. “puede que no te gusten los niños pero leilani no tiene la culpa y se supone que estamos aquĂ para hacerla pasar un buen rato, no dejarle una mala experiencia” añade como si nada. “podrĂamos jugar al papá y la mamá con ella si quieres” añade volviendo a su tono bromista, abriendo bien los ojos para localizar a la infante bajo su cuidado.
Intenta de encontrar algo de cordura dentro de todo el caos que en poco tiempo se habĂa desarollado y se habĂa salido de su control. HabĂa sido sincero desde el principio pero parecĂa que exponerlo hacĂa una situaciĂłn que no le apetecĂa sĂłlo le trajo más problemas de lo que imaginaba. DiĂł un suspiro desde lo más profundo de sus pulmones, intentando exhalar tambiĂ©n el mal humor que poco a poco iba creciendo y exparsiendose por toda su fisonomĂa. “más que el futuro dirĂa que fantasĂas tuyas, Âżen que momento estuve de acuerdo en tus palabras?” porque parecĂa que dicho detalle se habĂa escapado de su memoria, inclusive si era una broma estaba muy consumido en sus preocupaciones como para notar aquello. Simplemente querĂa terminar aquĂ©l desafĂo lo más rápido posible. “si eso no hace que haga una escena de nuevo, podrĂa ser capaz” aunque tenĂa un orgullo difĂcil de romper, más cuando se encontraba entre la espada y la pared. “es verdad, el culpable eres tĂş por forzar las cosas cuando dije que no” un fuerte asentimiento da como finalizada el vaivĂ©n de excusas que parecĂan no tener fin. “podrĂas mejor ayudarme en vez de decir estĂşpideces” acotĂł, girando su vista a su alrededor pero sin tener Ă©xito. “¿deberĂa buscar por debajo de las mesas y eso?”
yeevng‌:
“no sĂ© por quĂ© le tienen tanto miedo a los chiquitines, son inofensivos” virĂł los ojos, negando con la cabeza. sabĂa que cada quien tenĂa sus propias experiencias con infantes, pero yeeun continuaba sin ver el gran inconveniente en cuidar de ellos por unas horas. “ve esto por un lado positivo, tendrás practica para dentro de unos quince años. Âżo eres de los que no piensan tener hijos?”
“nadie hablĂł de miedo” aclarĂł rápidamente, no creĂa haber dado indicios de aquello por lo que el deje de confusiĂłn tiñe su semblante. Si bien su inexperiencia era un punto en contra (y la principal razĂłn por la cual no querĂa participar), no creĂa que serĂa capaz de perder el control de la situaciĂłn. “¿de los que piensan no tener hijos? lo haces sonar como si fuera obligatorio, y no, no pienso en esas cosas, todavĂa soy joven...cuando tenga pareja, será una decisiĂłn entre los dos si tener o no” explicĂł con seriedad y luego elevĂł sus hombros. “¿y tĂş eres de las que piensan en tener hijos?”
dngwpark‌:
“Hay mucha gente controlando, no hay de quĂ© preocuparse — nadie nos tendrĂa tanta confianza.” aunque interpreta que el contrario habla sin seriedad alguna, se consuela recordando que cuentan con la presencia de profesores supervisando cada movimiento (es asĂ que se las arregla para rozar el optimismo). “¿Es tu primera vez a cargo de un niño?” curiosea, buscando ganar un aliado en ese absoluto desconocimiento e inexperiencia en relaciĂłn a los infantes.
Asiente, la idea de seguir escarbando en aquĂ©l tĂłpico era interesante, más se traga las excusas en la rapidez de un pestañeo. “uhm sĂ, nunca me gustaron los niños” aunque pensĂł que habĂa quedado claro en que sus comentarios eran más que obvios. Jamás habĂa tenido buen tacto con ellos, y tampoco les ha llamado la atenciĂłn, por lo que reciĂ©n a sus veintisĂ©is años enfrentaba dicho escenario. “¿y tĂş?”
alxjcong‌:
la mira de la niña eventualmente pasa de ser de ilusiĂłn a una de terror total, acompañándola de un puchero. un par de lágrimas comienzan a acumularse en sus grandes y oscuros ojos que no tardan en empezar a derramarse por todas sus mejillas. el lloriqueo era silencioso y sĂłlo de esa manera dejĂł ir la mano del varĂłn, incluyendo la de alex para salir corriendo lejos de ahĂ. “wow, leilani ¡espera!” llama pero la niña continĂşa su carrera lejos de los dos varones. “¿por quĂ© hiciste eso?” le cuestiona sin mostrar signos de enojo en su voz. “la hiciste llorar” lo señala buscando a la infante que se perdiĂł de su vista. “ahora tendrás que ayudarme a buscarla, verdaderamente eres un villano, desalmado–– ÂżasĂ vas a tratar a nuestros hijos?”Â
La clausura de toda escapatoria, desgracia y mal karma persiguiendo y desplegando su magia vengativa, el suspiro que brota de labios masculinos es resumen nĂtido de la ausencia de paciencia que los dioses le han dado en momentos donde sus caprichos no eran cumplidos. “¿hice quĂ©? Âżser honesto?” abunda la sátira en aquellas simples oraciones que dan lugar al nacimiento de una preocupaciĂłn. “en todo caso tĂş fuiste el que insististe cuando dije que no querĂa jugar” suave mueca se formula con sus labios, anatomĂa en quietud estĂ©tica, una mano apoyada ahora en su mentĂłn, pensativo. Las siguientes frases quebrajaron todo hilo de seriedad que estaba construyendo, haciendo que su mal humor se elevara por los cielos. “se perdiĂł la niña y tĂş estás pensando en tener hijos conmigo, ¿¡eres asĂ de idiota o estar mucho tiempo con niños te afecto?” palabras directas por parte de su boca, es dueño de los nervios y la poca coherencia de su compañero. “sĂłlo espero que no se le haya perdido el zapato como cenicienta” comenta mientras se pone de pie, instinto egoĂsta venciendo la clemencia, con la bandera blanca flameando.
saranjeonie‌:
“voy a empezar a creer que producciĂłn bueno— ya sabes. tiene todo cubierto porque estamos en un programa que va a transmitirse a nivel nacional.” comentĂł como quien no quiere la cosa, desviando un poco la mirado en caso tal de que su comentario hubiese sido un poco fuera de lugar. “¿QuĂ© tan malo puede ser? yo creo que el dĂa pasará cuando menos te lo esperes.”
“supongo, pero los niños a este edad son inquietos y dudo que termine el dĂa bien” divagĂł sin la certeza de que podrĂa pasar, y si pasaba lo Ăşnico que deseaba es que no sucediera en su equipo ya que tenĂa un premio que ganar. “no lo sĂ©, eso depende de que tan empeñados sean todos, por mi parte confĂo en que alex se encargará de todo”Â
evnbis‌:
    ❝ si no hay ganas de participar, no veo suficientes razones para hacer tal sacrificio. Âżasumo que no te llevas bien con los niños? âťž pregunta un tanto divertida, terminando de hacer un arreglo floral para una de las pequeñas que ahora juega a un par de metros de distancia. ❝ podrĂa no ser tan malo, Âżsabes? Âżte gustarĂa intentar? âťž ofrece con una pequeña sonrisa, obsequiándole la corona de flores reciĂ©n confeccionada. ❝ se la puedes dar a la niña de allá, la que tiene el suĂ©ter amarillo. âťž
Un suave mohĂn interpelĂł sus labios al momento de oĂr la cuestiĂłn de la joven. “asumes bien” porque Ă©l mismo habĂa dejado en claro eso, retractarse o intentar mostrarse mucho más simpático solo serĂa una perdida de tiempo. “tal vez...pero no me interesa realmente” comenta al aire la opiniĂłn, carece de cualquier tĂtulo o instinto protector, opina desde la comodidad de ser frĂo por naturaleza. Observa la tiara floral pero no hay ningĂşn movimiento de su cuerpo, sĂłlo una fugaz mirada de desconcierto. “no, gracias, paso” no obedece al sentido comĂşn como de costumbre pero era cuestiĂłn de tiempo para que aquello se rompa en pedazos.
suzisxng‌:
“Y creĂ que yo era miedosa” Porque pese a sus posibles inseguridades sobre aquella actividad se tenĂa con bastante confianza, no lo veĂa como una tarea imposible o algo que no pudiera tolerar si se encontraba en compañĂa. Sin embargo, por supuesto, la postura del joven era completamente comprensible, el cuidado de un bebĂ© no es algo que uno suele imaginarse sin previa anticipaciĂłn. “Mira, sĂłlo procura cumplir con sus necesidades básicas que son: la comida el sueño y la limpieza del pañal. Lo Ăşltimo es muy asqueroso, pero seguro que tu compañero estará ahĂ apoyándote en todo momento… ÂżQuĂ© es lo que más te preocupa de todo esto?” Quiso saber, quizá la soluciĂłn al rechazo que coronaba al mayor se encontraba dentro de alguna cuestiĂłn que con algo de platica podrĂa diluirse.Â
El ceño se le frunciĂł suavemente ante la selecciĂłn de vocablos por parte de la castaña, no por la moral de un lenguaje incorrecto, sino por lo innecesario de aquel tipo de definiciones cuando jamás habĂa dado indicios de Ă©stas. “Sigue creyendo eso porque yo no lo soy” decidiĂł replicar, firme en su postura y en sus argumentos para no poder formar parte de aquella situaciĂłn de la que claramente no estaba interesado. “Me lo estás diciendo como si yo no fuera un ser humano tambiĂ©n; sĂ© de necesidades, no soy tan estĂşpido” expulsĂł preso de un impulso, la lengua abandonando su posiciĂłn dĂłcil para aclarar aquello que era lĂłgica pura desde su perspectiva. “Me preocupa el contagio de piojos o quĂ© vomiten” comento, carente de importancia, mas inevitable de esconder en las profundidades de su garganta. “¿y a ti?”