Viví días mágicos, donde me ensucié, caí, dolían los pies de tanto caminar, correr, bailar, me arañé, me quemé por mucho sol y sentí frío por grados bajo cero, vi cosas hermosas. Me sentí viva, las risas fueron testigos de cada minuto. Me doy cuenta de lo bendecida que soy, a la vez agradecida de la vida que tengo y sigo creando.









