El amor es fundamental para que tu relación tenga éxito. No es ni el sentimiento actual de romance ni la satisfacción sexual. Tampoco una posición económica más firme; ni siquiera la conducta de tu pareja. Todas estas cuestiones pueden cambiar según las circunstancias, y lo harán. Sin embargo, cuando llegan las tormentas y las condiciones empeoran , las relaciones impulsados por el amor soportan y atraviesan los problemas más difíciles sin rendirse. Cuando las relaciones se derrumban, las parejas suelen afirmar que se debió a sus diferencias irreconciliables. No obstante, el amor genuino es experto en reconciliación. Cuando toma el control, nos lleva a pedir perdón con humildad, a responsabilizarnos de nuestros errores, y luego nos lleva a perdonar por completo a nuestra pareja si nos falló. Una y otra vez. Las relaciones resistentes se fundan en la sinceridad, el respeto, el compromiso, el perdón y la solidez. Además, el amor estimula constantemente el crecimiento y el desarrollo de estas cualidades en nosotros. Aunque tiene un alcance mucho mayor que las relaciones, es la clave divina para que este sea exitoso. Puedes prescindir de la mayoría de los placeres que disfrutas junto a tu pareja, pero tu relación depende de amor.














