“Lo noto, lo noto, te dije que sabía apreciar buenos cuerpos” se excusó, alzando sus manos en señal de inocencia. Sus ojos se pasearon por la piscina unos instantes, como sí buscara alguien más vestido, pero no todos estaban de bikini, menos ella. “Sería lo mismo ¡Vamos! ¡será divertido! no seas agua fiestas, ya me estabas cayendo bien” murmuró, sus labios formaron un puchero y sus ocelos la contemplaron como sí quisiera convencerla.
“Tienes buen ojo, entonces, porque gustos no lo sé, tendría que saber más de tu historial.” Rió antes de comenzar a deshacerse de sus tacones. “¡Bien, bien! Ya voy.” Le dijo mientras dejaba sus zapatos y pendientes a un lado de la piscina antes de lanzarse al agua. “Vaya, si que había calor.” Suspiró una vez dentro.












