2 de Marzo de 2021. Córdoba, Argentina.
Ya sé que te dije que soy una experta en tiempos y que puedo no hablarte, si eso es lo que querés. No sé cuánto de verdad haya en mis palabras, si en el pasado me funcionó ¿porqué ahora lo veo tan dificil?
No quiero contar los días hasta volver a verte, te lo prometo, estoy siguiendo con mi vida. Pero no puedo evitar que cada tanto aparezcas en mi mente, ni puedo evitar despertarme pensando en si quizás recibí un mensaje tuyo en mi celular. Te lo prometo, estoy siguiendo con mi vida. Pero por momentos es tan facil disociarme de esta realidad y encontrarme pensando si te pasa lo mismo que a mi, si cada tanto me pensas o me extrañas, si vos también miras el celular esperando un mensaje mio.
Mi presente es un constante deja vú. Acá me encuentro, tirada en el sillón en donde vi tu cara por primera vez, el mismo día que hicimos match. Y acá me encuentro en esta habitación donde pasamos horas hablando de la vida mientras miraba atardeceres en mi vientana, en esta misma cama donde un día me senté nerviosa esperando a nuestra primera cita y donde mil noches nos vimos dormir a través de la pantalla pero sintiendonos inimaginablemente cerca; en esta misma alfombra en donde escuché un ‘te amo’ salir de tu boca y por primera vez sentí lo que realmente significaba estar viva, porque al fin sabía a que ritmo latía mi corazón y cuanto poder tenía tu voz para acelerarme de esa forma.
Acá me encuentro, con el corazón vivo, en llamas, acelerado y electrico, como aquella vez, como hace unos días, como ayer, en este constante deja vú, sólo que del otro lado no estás vos.
Me pregunto si te pasa lo mismo que a mi.
Por favor, hablame.



















