Desde que apareció en las noticias, quise ir a darme una vuelta al catcafé y aprovechar de probar el chocolate caliente del Rendebú, que parece tener buena fama.
El café es lindo, pero definitivamente es más lindo el de Diego de Almagro. Aunque ese no tiene la ventaja de tener gatos.
El chocolate estaba rico y a un precio accesible, la compañía gatuna estuvo entretenida y la ensalada César estuvo decente.
Si entrabas a la página web de Fancy Feast y te isncribías, te regalaban una limonada o café y un brownie. La parte chistosa es que fue el brownie más pequeño que me han dado en la vida jaja muy rico, y muy pequeño. De todas maneras, agradezco la cortesía.
¿Se instalará el catcafé de manera permanente?















