A veces volves como un rayo que me parte al medio. Un recuerdo de todo lo que paso. De todo el lío, todo el caos que generaste en mi. De cuanto dolió y cuanto costó sacarte, borrarte de mi mente y de mi vida.
Bueno, o de creer que te borraba, cuando en realidad quedaste ahi, en una papelera de reciclaje eterna, que no puedo eliminar aunque apreté "delete" una y otra vez.
Tu recuerdo, tu voz, tu cara, como fuiste parte del momento más importante de mi vida. Ese día, la única vez que te tuve. Tus manos en mi cuerpo, todo tu vos sobre todo mi yo. Tus abrazos, tus caricias, tus palabras. El café terminado y la ventana cerrada. El beso de despedida. La sensación que recorrió mi cuerpo cuando subí al subte y ya quieta ahí, apoyada sobre una ventana, pude pensar en lo que acababa de pasar. La electricidad que recorrió mi cuerpo. Eras un sueño, mi sueño hecho realidad.
Y todo lo que vino después. Tu arrepentimiento (pq yo jamas me arrepentiría de vos). Mi dolor. Las sesiones de terapia, los cursos de coaching. El creer que te superé y que aparezcas como un rayo que me parte. Aunque hayan pasado 6 años.
6 años en los que siempre espere, siempre desee que aparecieras. Pero nunca paso y nunca va a pasar.
Y te sigo dedicando canciones de Taylor. Aunque para mi siempre vas a ser the one.






















