¡Hola! Quiero preguntarte algo, ¿Alguna vez te gustó mucho alguien que considerabas que era ideal para ti, pero te dijo que sólo amigos? ¿Cómo podría llevarlo? Me acaba de pasar hace poco y me siento muy mal. No me caería mal un lindo consejo tuyo. Te mando un fuerte abrazo.
Uff, qué difícil. Me sucedió algo parecido hace algunos años, aunque preferí ahorrarme la parte de decirle, porque ya me olía que su respuesta iba a ser “no”.
Yo le quería a un chico. Pero él no a mí. O bueno, no de la forma, ni de la intensidad que a mí me hubiese gustado. Y sin embargo, le quería. Quería que estuviera bien. Y si él alguna vez encontraba a quien queriese lindo, probablemente yo también algún día lo hiciera. Pero no iba a insistirle para que esté conmigo, porque si hay algo que siempre había querido (incluso más que estar con él), era alguien que genuinamente quisiera estar conmigo. Que solito entendiera que yo era buen partido, sin tener que convencerle que lo era. Tal vez eso me salvó de morir de amor. Tal vez por eso le quería de lejos. Y le hacía reír. Y le apoyaba con mi amistad. Y si así se sentía el amor no correspondido, pensaba, qué glorioso debe sentirse el correcto.
Por ahí el cerebro y el corazón no entienden de razones frente a estos momentos. Si era ideal, ¿por qué entonces no se da?
Tengo la teoría de que es porque no sabemos amar realmente. O al menos, lo que verdaderamente implica.
Nadie te debe nada. ¡Ni siquiera aunque vos sientas que tenés todo el amor del mundo para darle! Amar esperando que el otro devuelva el sentimiento recíprocamente no es amor. Es capricho.
Las personas son libres. Tenés que amarlas siendo consciente de eso: que no depende de vos lo que ellas hagan con sus vidas. No esperés a que te correspondan, a que den lo mismo que das vos.
Cuando amás de verdad, lo que te importa es que la otra persona sea feliz, que esté alegre. Con vos o sin vos. Sí, te duele un poquito cuando es sin vos, lejos tuyo. Pero te reconforta verle al otro bien.
Si vas a amar, que sea porque se siente bien adentro tuyo, no para que te amen.
Pero bueno, esto se aprende de a poco. Al corazón roto hay que distraerlo entonces por un rato. Hacer de cuenta que nada pasó. Enseñarle que está bien solo. Que se puede ser feliz siendo uno, con las actividades que uno realiza y los sueños que uno persigue. No hablarle más del amor, que ese llega cuando se le canta.
“El secreto no es correr detrás de las mariposas…es cuidar el jardín para que ellas vengan hacia tí”-Mario Quintana
Te juro que cuando vas amando sin esperar a que los otros te lo devuelvan, te vas sintiendo cada vez un poquito más enorme. Y más liviano. Más libre.
¡Abrazo muy fuerte para ese corazón desanimado! Espero que puedas recuperarte pronto y que tengas una muy buena semana