Una de las cosas más sorprendentes que pasan en tu vida cuando tienes depresión es la manera en como empiezas a entender ciertas cosas, tus perspectivas tienden hacer más melancólicas y le sigues buscando un porqué a todo sin que este sea muy claro o correcto.
Querer entender el por qué de tus transtornos, el intento constante de mostrarte bien y fuerte, cuando no puedes sostnerte más, cuando sabes en el interior que te hayas de nuevo en el fondo.
De que cada día te cuesta cada vez más levantarte y darte propósito para continuar, de que por más que sabes como te sientes te cuesta admitirlo y te auto engañas, te inventas razones para sentirte útil cuando claramente ya no lo eres.
Ya no sabes que acto es más egoísta, continuar o terminar.
Llegas al punto donde dejas de buscar y entender el sentido de todo.
Cada día eres un poco más miserables.
Cada día te sientes menos tú.
Cada día, te hundes más.
Y cada día ansías que todo termine.












