Es el segundo día y no he podido dejar de recordar la similitud del clima con la del día en el que te vi por primera vez.
No puedo guardar esta tristeza, ya la he expresado en todos los ámbitos posibles, pero aún así sigue, con muchos sentimientos encontrados, está.
Quiero fuertemente devolver el tiempo y reparar todo, quiero encontrarme y encontrarte, prevenir todo aquello que pudo interponerse. Ser más fuerte aunque no tuviese aquel poder, pero exigirme al máximo para sobrellevar toda la tempestad que se aproximaba.
No pude, no soy quien quería ser. De alguna forma no puedo ver el "hoy".
Estoy pegada en lo sucedido hace un año. En recordar como me sonrojaba al pensarte (y sigo haciéndolo), en las noches de conversaciones intensamente infinitas, en lo que se construyó en tan poco y el como quisiera volver a ello.
Creo vivir soñando ilusamente con la posibilidad de al menos poder reunirnos a reírnos durante un rato, pero también debo cargar con los errores, ya sean míos, del resto, voluntarios e inconscientes.

















