Dia 12 dejandote mensajitos hasta que te des cuenta.
Reír contigo, estar contigo y see feliz a tu lado es el mejor regalo de todos.
y siempre será así <333
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@lemecdeliott
Dia 12 dejandote mensajitos hasta que te des cuenta.
Reír contigo, estar contigo y see feliz a tu lado es el mejor regalo de todos.
y siempre será así <333
Dia 11 o el que legalmente corresponda, dejándote mensajitos hasta que te des cuenta.
Tú eres la definición de lo que es sentirse amado por alguien 🥰 eres mi companion my beloved 🥰😘💜
ya van tres onces, pide un deseo! jijiji
y que siempre sea así, my beloved.
Dia 11 dejandote mensajitos hasta que te des cuenta.
A donde quiera que vaya siempre te llevo en mi corazón 🥰💜
🥰🥰😘😘
sí, yo siempre debo ir en tu corazoncito, soy tu campanita de bolsillo.
Dia 11 (o el número que corresponda) dejandote mensajitos hasta que te des cuenta.
Que las risas nunca falten. Eres y serás la mejor compañía del mundo 🥰🥰😘😘💜💜💜
Eres mi compañera 💜😍😘
SIIIIIIIII, que las risas nunca falten. Siempre es lo más divertido, mi companion <3
🌾 ❛❛📰🎤👓👨🏻Daniel sonrió emocionado totalmente con la idea. Quería probar suerte con aquel juego. —Será todo un placer. ¿Qué me darás como recompensa?—Preguntó intrigado, quería saber que regalo podría darle Armand, aunque sinceramente el único que esperaba era que lo quisiera y se quedara con él. —De mi. No deberías de buscar a nadie más, pero ya sé que no soy suficiente para ti—Replicó con celos. Daniel no era tonto, sabía que si Armand no estaba con él, era porque no lo veía como lo suficientemente bueno como para que estuviera con él. Entonces cuando lo tomó de aquella forma, Daniel salió de su ensueño y abrió los ojos con sorpresa, disfrutando de la forma en que lo beso. Pudo sentir como su corazón se aceleró. —No lo sé, las suficientes como para hacerlo poderoso—Determinó en su susurró queriendo que lo volviera a besar. —Podría ser, podrían convertirlo en el villano, pero personalmente son mis favoritos—Sonrió mirándolo, Armand podría ser despiadado, malvado, demasiado misterioso, pero todo eso le encantaba a Daniel. Lo veía como el ser más poderoso y fascinante de todos, tenía respeto y hacia lo que quería sin que nadie se atreviera a cuestionarlo. —¿Lo dices en serio? Júralo—Daniel se sorprendió de la accesibilidad de Armand. Quería ir a donde Armand fuera. —Genuinamente no entiendo tu punto, solo se trata de triturar, cariño—Replicó poniendo los ojos en blanco, a penas notando que le había llamado de esa forma. Si bien le irritaba que Armand encontrara una nueva obsesión, lo cierto es que él siempre accedía y hasta pensaba que era algo tierno de Armand intentar entender el mundo moderno. —¿Qué tan mayor? no me gustan los hombres mayores—Lo molestó escaneando con la mirada. —Ya veo, tal vez así fue mejor—Replicó. Daniel pensó en si Armand los extrañaba, pero no se atrevió a preguntarlo.—Suena desesperante. Aunque también algo interesante, nunca te he visto en ese estado, sería interesante, claro no conmigo—Soltó con una risita.—Siempre que tengas sed, ya sabes donde encontrarme—Coqueteó acariciando su brazo. Daniel deseo ser el único, pero era una locura.—¿Y siempre disfrutas de la misma forma beber de los demás?—Lanzó la pregunta con algo de celos, Daniel quería saber si con todos lo hacia como con él.
Daniel lo observó, mientras pensaba en su esposa. Sonrió al encontrar las similitudes, su cabello rizado, su altura, la profundidad de su mirada y la forma en que lograban desesperarlo. —Sí no fuera por las cejas y el color de los ojos diría que bien podrías ser su mellizo—Soltó una pequeña carcajada.—¿Pedirte matrimonio a ti?—Enarcó una ceja—Recuerdo que el mayor aquí eres tú, así que eres tú el que debe pedir matrimonio, maldito desgraciado— Lo acuso poniendo los ojos en blanco. —Tampoco veo que hayas dicho que no te apetece casarte con ella ¿eh?—Casi exigió que le dijera que no lo haría. Sería realmente una tragedia y una ironía que Armand se terminará enamorando de Alice. ese miedo se dispersó cuando escuchó lo siguiente de Armand. —Júralo, Armand. Necesito estar contigo—Replicó aferrándose a él. —No tienes ni una maldita idea de lo que es para mi, lo que sufro y lo que tu ausencia me provoca. Es como si algo dentro de mi me hiciera falta y ardiera de dolor. Lo peor es que en ocasiones todo parece desaparecer y siento que estás cerca, solo para buscarte y darme cuentas que no es así y eso me rompe aún más porque siento que estoy cayendo en la locura al grado de imaginarte. En ocasiones siento que no puedo seguir viviendo si no estás conmigo—Confesó aún aferrado a él, no podía mirarlo o de otra forma terminaría rompiéndose y tampoco deseaba que Armand lo viera de esa forma miserable, porque realmente a lo mejor disfrutaría de verlo sufrir. —No necesito que vuelvas, Armand, necesito que te quedes—Se atrevió a exigir.—Hazme como tú, déjame estar siempre contigo, haré lo que desees—Se atrevió a mirarlo mientras le rogaba. —Solo dime...¿Por qué no puedes elegirme?—Daniel sabía la respuesta, era un perdedor, un fracaso, un adicto ¿Qué podía tener de interesante para un ser tan poderoso como Armand? Enfocarse en Armand, hacer de él todo su centro de atención, le traía una paz que Daniel no experimentaba lejos de él. A eso se refería cuando le suplicaba que se quedará a su lado. Daniel le rolo los ojos, claro que no se tenía que esforzar nada, él era su debilidad y lo deseaba como no tenía una idea. Se pego a él disfrutando de la forma desesperada en la que abrió su camisa—Hazlo—Suspiró enterrando sus debdos en los rizos de Armand.
📙🧩. —Mmm... Será una sorpresa. Si logras encontrarme, te compensaré con creces —le prometió. Por supuesto, el muchacho tendría que ser mucho más inteligente, escurridizo y aplicado que un vampiro de 500 años. Comprendía que esto se hallaba en desventaja, pero insistiría. Quería probarlo—. Eres suficiente para mí —replicó. Armand estaba obsesionado con Daniel Molloy, incluso cuando se alejaba y le borraba la memoria, continuaba protegiéndolo y siguiéndolo. Jamás podría renunciar a él. Disfrutó de la calidez de sus labios, de las venas que los conformaban. Mordió su inferior intencionalmente para probar su sangre—. ¿Poderoso? ¿Crees que los traumas pueden hacerlo poderoso? ¿No crees que lo vuelven débil? ¿Que son sus debilidades? —Interrogó. Armand era fuerte debido a su edad y su sangre, pero... ¿qué había de Armand como un ser existencial? Su cercanía le provocó, juntando sus labios con los suyos nuevamente—. ¿Te gustan los villanos, Daniel? —Cuestionó, volviendo a sonreír. Claro, sólo Molloy podía repetir esas palabras. Por eso era fascinante—. Te lo juro. Te llevaré —repitió, mas le gustó que lo exigiera. se veía tan guapo—. No es cierto, no sólo es triturar, sino cómo lo hace —replicó de inmediato—, cariño —imitó su tono, aunque le encantó la forma en que lo llamó—. Muy mayor —aclaró con una risita. Demasiado. Tan mayor que debería ser imposible conocerle—. ¿Quieres verme rabioso? —Rió—. No suele ocurrir por el hambre, puedo soportar bastante sin alimentarme, son otras cosas lo que lo provocan —como el abandono, la ira o la burla de otros—. No, de otros me alimentó y asesinó, excepto a ti. A ti te conservo porque tu sangre es especial, tiene un sabor distinto. Eres mío.
—Quizá lo sea —dijo, divertido, en una broma que sólo él podía comprender—. Ahhh, ¿yo? ¿Acaso no estamos cerca de un nuevo siglo? —Replicó cuando le respondió de esa forma tan mordaz. ¿Acaso no se daba cuenta lo muchacho que le fascinaba? —No me apetece casarme con Alice, Daniel —respondió entonces, ya que necesitaba especificaciones. La explicación de Daniel era dolorosa, tortuosa y llena de angustia; mas, para Armand, también era deleitante, fascinante y deseada. Eso quería decir que tenía todo de Daniel: su deseo, su agonía, su amor, su angustia, sus caídas y sus vueltas. Exactamente todo lo que Armand deseaba. No le importaba torturarlo si obtenía de vuelta sus súplicas y ruegos—. Puedo sentir tu dolor. Puedo escucharte —reveló—, por eso vuelvo a ti. Yo tampoco puedo vivir sin ti, Daniel —replicó sinceramente. Era cruel, era un monstruo, eso ya lo sabía, pero dentro de todo, había una verdad: le amaba—. Dije que te llevaré conmigo —repitió, dejándose llevar por sus súplicas. No se alejó—. No —respondió tajante—. Sabes bien que no te convertiré, preferiría morir —se negó. Daniel no podía tener esta vida. No, no podía destinarlo a esto—. Querido Daniel, no sabes lo que significas para mí. Hasta hace años nada me interesante, pero llegaste tú. Eres todo en lo que pienso y deseo, ¿y aún así piensas que no eres mi opción? —Acarició su mejilla. Claro que lo era. Siempre lo sería. Hasta que Daniel llegara a una edad muy avanzada y falleciera, entonces Armand le seguiría.
Le encantaba leer el deseo en su mente y más aún que dedicara esa expresión de fastidio. —Mi bello muchacho —susurró mientras lo desvestía con delicadeza, prenda por prenda para hacerlo rechistar. Pasó sus manos por su pecho y unió sus labios a los suyos.
🌾 ❛❛📰🎤👓👩💻—¿Solo pensarlo?—Danielle la miró fascinada.—Eso suena realmente interesante ¿Te imaginas tener todo con solo imaginarlo?—Es verdad, Amara no se había referido a ello, pero si entendió el punto. —¡Ah! mira quien ya tiene todo resuelto. Me da la impresión que no es la primera vez que lo haces ¿Cierto?—Enarcó una ceja mirando a Amara. —Bueno, puede que sí, pero todo eso podrías tomarlo como un cambio de vida. Yo a veces desearía ser otra persona, huir de aquí e iniciar de nuevo con otra identidad con otro nombre, sin ninguna preocupación ni nada—Expuso resoplando. Sabía que era una tontería, que no podía porque sería una desgraciada por dejar a sus hijos, pero Danielle no había nacido con ese instinto, ni siquiera sabía porqué había aceptado se mamá...bueno ama a Alois o lo amaba...ya no sabía.—Pero, esta personalidad, es decir, Amara me agrada—Observó volviendo al tema. Esa mujer era realmente intrigante e impresionante para Danielle. —Lo de excepcional creo que te lo debo, no he hecho nada excepcional—Torció los labios con algo de decepción, hasta ahora no había realizado un trabajo que atrajera la atención de ejecutivos para contratarla y con sus adicciones era aún peor. —¿Contactar a los de la KGB?—La miró enarcando una ceja como esperando que le estuviera bromeando, pero ya veía que no.—No, estás loca ¿Para que querrías tú tener contacto con uno de esos? es peligroso, no te voy a exponer a eso y conociéndote seguro que los enfureces y te quieren hacer algo...no—Negó rotundamente con la cabeza. Una cosa era alardear sobre que podía matar a quien quisiera y otra muy diferente que Amara en realidad lo hiciera. —En realidad no mucho o más bien debe ser información clasificada, he escuchado por una fuente externa y para nada oficial, que en Inglaterra hay una sociedad que se dedica a investigar esa clase de cosas, ya sabes, brujas, vampiros, hombres lobos, pero es ultra mega secreta así que no se sabe si solo es un mito o si realmente existe. Pero, si me lo preguntas, yo sí creo que existan—Se encogió de hombros recociendo aquello. —Por supuesto que existen. Todo puede ser posible—Admitió mirando a Amara.—No puedes estarlo diciendo en verdad—Se río mirando a Amara y de nuevo notó que si lo estaba diciendo de verdad—¿Hablas en serio?—Danielle le miro sorprendida sintiendo como el corazón se le aceleró y las mejillas se le sonrojaron. Era una mujer guapísima ¿En serió era fascinante para alguien como ella? Desvío la mirada. —Cleopatra, Boudica, Catalina la grande, Carlota de México. fueron influyentes, aunque también podríamos mencionar a los que ostentaron el poder, pues también hay que reconocer la influencia que tienen para mover y controlar masas, esos son los más peligrosos y más difíciles de remover del poder, pero todo depende desde que punto de vista veas las cualidades de un líder—Explicó mirando a Amara. —Debes decirme...Amara—Chilló al no saber la información. Luego la fulmino con la mirada en especial cuando puso esa tonta expresión inocente, se veía tan linda. Era una molestia. Daniel gruñó y se dio vuelta para ir por el directorio que era un libro enorme, con el que podría pegarle en la cabeza a Amara, la idea no le desagrado, pero en su lugar lo azoto en la encimera. —Anda ¿A quién quieres llamar? Te advierto, esa persona debe tener teléfono de otra forma no podemos contactarlo, eh—Advirtió apuntándola con el dedo índice. —¿Y a quien quieres llamar? ¿Tu pareja?—Preguntó .
Danielle abrió los ojos y suspiro. Ya estaba acostumbrada a eso, sus hijos hacían lo mismo.—Adelante, pero cuando termines al menos quiero que recojas tu tiradero—Le indicó. Tampoco creía que lo fuera a unir y Danielle menos aún tenía inconveniente si no lo hacia. —Sí tanto te gusta, puedes llevarte, aquella—Indicó la que tenía a su otro costado. Igual Danielle ya lo ocupaba y miró a Amara tan interesada que no le pudo decir que no. —No lo sé, una linea editorial, permisos de funcionamiento, un proyecto de negocios, trabajadores, un sitio donde operar, trabajadores, muebles, etc.—Era todo un mundo. Y Danielle no tenía tiempo, ser madre, trabajar y además ser una adicta reducía su tiempo. —Eres muy amable Amara, pero no creo poder con tanto, apenas si tengo tiempo para comer. Se una fantástico, pero tampoco tendría como pagarte o invertir en ello y dudo mucho que Aloise me quiera apoyar en algo así. Sigue bastante molesto conmigo porque la última vez la caga en grande, me gaste los ahorros en drogas y no me ha perdonado eso, de hecho me lo recuerda cada que tiene oportunidad, entonces si le salgo con que necesito dinero para un negocio que no se si va a funcionar, posiblemente termine divorciándose de mi— Se encogió de hombros torciendo sus labios. —¿Mañana? ¿Y como? No te he dicho que no tengo dinero—Replicó mirando a Amara con una sonrisa. Amara hacia sonar todo tan fácil, como si con solo desearlo lo fuera a tener. —No creo tampoco eso, ni siquiera sé si este disponible—Era complicado conseguir una entrevista con alguien tan importen y famoso. Lo siguiente le dejo sin palabras y le sonrojo por la forma tan directa en que lo dijo, soltó una pequeña risita nerviosa—¿Eso es lo quieres, eh? No soy una chica fácil, además recuerda que estoy casada—La acuso. La verdad era que Amara le fascinaba. —Sí, justo así. Ahora muévete así—Le enseñó y luego se acercó a ella para poner sus manos en sus caderas y mostrarle como debía hacer le movimiento.—Lo haces muy bien, aprendes rápido.
🧛🏿♀️🖤💀. —Bueno, eso es aún más complicado, pero todo puede ser posible —con poder y sus habilidades, por supuesto—. No. No es la primera vez —era una vampiresa, debía pensar en cómo ocultar los cadáveres la mayoría del tiempo—. Mmm, creo que no podría... Tendría que perder la memoria para lograrlo —repuso tras pensarlo unos segundos. ¿Una nueva identidad? No podía ser más que Amara: la vampiresa maldita y maldecida que gustaba del caos. Siempre lo sería—. ¿Y qué nombre elegirías para esa vida? —Volvió a la conversación con curiosidad—. ¿Qué te gustaría ser? —Quizá podría cumplírselo—. Te gustaría más Amadea —repuso con una sonrisa. Por algo fue la favorita de su maestra. Ahora ya no existía, pero algo le decía que no la querría siendo Amara. Era todo lo que despreciaba—. Eso crees tú —replicó mientras recordaba sus artículos y sus libros. A Amara le gustaba su punto tan agudo para obtener información. Sabía leer a la gente y entre líneas. Era fabulosa—. Porque suenen interesantes —respondió. El peligro era ella. No les temía—. Sí, debes presentármelos. —Ahora no la dejaría en paz hasta que obtuviera esa información. ¡Es más! Deberían vestirse de detectives americanas como la última película que vieron—. Mmm —repitió, pensando en el nombre de dicha sociedad—. Deberíamos ir a Londres para averiguar —dijo de pronto. Ese tipo de aventuras entusiasmaban a la vampiresa. Sí, tenían que hacerlo—. Sé que los vampiros existen —aceptó. Sabía que la magia también. Tal vez los hombres lobo... ¿pero los aliens? —Quiero saber si los aliens existen... Aunque igual deberían exterminarlos por si acaso. —Seguramente serían seres que destruirían la Tierra—. Eres fascinante, Danielle —por eso estaba obsesionada con ella. Escuchó los nombres y pensó en los personajes históricos mencionados. Todas habían ostentado el poder y de alguna forma lo habían perdido. De una u otra forma, como ella con el aquelarre. Quizá todo estaba destinado a terminar—. Ya veo. A veces los líderes también se cansan de ese poder y la única forma de cambiarlo es destruirlo —dijo, siendo esa su experiencia—. No —sonrió nuevamente. Amara podía guardar esa sorpresa para siempre, pero además le gustaba hacerla rechistar—. No lo sé, sólo llama a alguien —pidió emocionada. ¡Quería hablar con todos en París!
—Lo limpiaré —prometió. Amara era buena limpiando. No sólo enseñada por su familia y por su maestra, también lo hacía para complacer a otros. En este caso, lo haría por Danielle. Se acercó al aparato y lo tomó. Sí, tenía que conocer todo de él. Amara anotó mentalmente lo necesario. Bien, mañana comenzaría con ello, eso podía ser su sorpresa—. No te estoy pidiendo dinero. Lo haré para ti y tendrás que publicar —demandó—. Te dedicarás a escribir sobre lo que desees y te llevaré a donde necesites para informarte —agregó como promesa. Danielle ganaría ese Pullitzer por su talento... y con su ayuda, por supuesto—. ¿Quieres dejar de pensar en el dinero? Yo te llevaré —le sonrió. Danielle sí que tenía dinero, una suma exorbitante, de hecho. pero se enteraría de ello después—. No importa, lo quiero conocer. —Seguramente podría controlarlo fácilmente y si no le gustaba, lo mandaría a descansar—. Ahhh, estás casada... ¿Debería buscar a una soltera? —La retó. Le gustaba la danza. La recordaba de Venecia y, aunque esto era muy diferente, era divertido. Amara se abrazó un poco a Danielle, mientras se movía, eso provocó mirar su rostro y desear sus labios.
Dia 9 dejandote un mensajito hasta que te des cuenta ...again jajajajaja
Mi corazón te puede esperar, mi corazón de puede anhelar, mi corazón te puede extrañar, pero mi corazón nunca te dejara de amar.
😘😘😘😘🪷🪷🪷🪷🪷🪷🌹🌹🌹🌹
again 8) pero ya vlvimos al 9 jijiji.
porque mi corazón es tuyo <333333333
Dia 10 dejandote mensajitos hasta que te des cuenta (me salte uno por el que repeti por tu culpa 🤭🤭jajajaa ok no es cierto, pero sí me lo salte 🤭)
Gimme that brutal love. I want it all. I am the meteor above it writin' your name in dust as I fall
Es para estar ad hoc 🥰🥰😍😘😘😘😘
🥰🥰💜💜
el que corresponda jijiji
AHHHHHHHHHHHH NUESTRA CANCIÓN AHHH. Lloramos :')
🌾 ❛❛📰🎤👓👨🏻Armand era como el toque mismo de la vida, lo anhelaba, pero sabía que tenerlo era imposible, la menos que Daniel le quitara ese don. —Me gusta que lo digas con tanta seguridad, pero ya iremos viendo como funciona esto—A lo mejor Armand estaba deslumbrado por la idea de una fantasía, quien sabe, según él ya no estaba interesado en Lestat, Marius o Louis, entonces de esa misma forma podría dejar de interesarse en él. —¿Girandote los ojos?—hizo ese gesto por naturaleza.—No es para que te guste—Regaño y se guardo una sonrisa cuando lo beso. —¿Seguro que no anhelaste lo mismo con Marius, Lestat o Louis?—Indagó queria ver si se atrevia a mentirle. —¡Ah! se trata de equidad—enarcó una ceja.—No, no puedes exigirme—Replicó. La verdad sí, Daniel haría lo que Armand dijera. —Oye, oye, chico lindo. Lo haces sonar como si fuera un loco controlador, si lo puedes hacer, pero no con la diva drmatica, el imbecil mayor o con el chico de los ojos tristes, y con ningun otro en plan romantico o seductor—Aclaró. Bueno, eso también era controlador. —Está bien—Apostaría a creerle. Beso su mejilla.
La sonrisa de Armand era la más hermosa que hubiera imaginado. Se le hacia un crimen incluso pensar que de darle el don podría no ver ese gesto nunca más ¿Y si perdía la cabeza como la expajera de Lestat? ¿Y si lo odiaba después de tranformarlo y no volvía a sonreírle? Se forzó en no pensar en ello. —Siempre dice cosas, siempre va con su falsa bandera de moralidad ondeandola, es un maldito hipocrita. No le hagas caso. Sufriran, si no lo haces tú, yo me encargo de ello—De una u otra forma Daniel haría que pagaran. —¿Tienen lo suyo? Eso no sono exactamente muy esperanzador, Armand—Se quejó, pero no pudo evitar sonreír cuando lo abrazo y beso. Entonces advirtió un pensamiento de deseo en la mente de Armand y lo apretó con cariño. Había surgido espontaneo, por ello lo creyó. Armand sí lo queria. —De aquí en adelante debes hacerlo—Le recordó. Debería confiar en Daniel. Lo siguiente le hizo reír.—Ah, bueno no me opondre, siempre quise ser un viejito mantenido—Bromeó.
Daniel le rodo los ojos, si pudiera se sonrojaria. —Mientras no me digas Sugar Daddy—Replicó carraspeando por los coqueteos descarados de Armand ¿Cómo era posible que pudiera en esa situación a un vampiro de bastantes años? Y lo que era más sorprendente ¿Por qué lo hacía sentir así?—Vaya. Soy yo el problema. Desde ahora voy a empezar a dejar de consentirte—Aclaró encogiendose de hombros como si daniel pudiera hacer eso con Armand. —En efecto. Será tuya—Afirmó seguro de ello, ni siquiera se lo había tenido que meditar, tan luego había conocido a Armand, se dio cuenta que ese podía ser su regalo para él. —Bueno, un poco, pero sirve para entretenerte cuando no tienes más que hacer—Suspiro. La soledad era tremendamente aterradora y desgastante, tenía que mantener ocupado en algo. —Tiene de todo, club nocturno, hotel, restaurant, casinos, tiendas.—Explicó con una sonrisa.—Es como un atractivo turistico. Cuando lo permito, algunos vampiros vienen aquí para alimentarse y divertirse. Por eso mismo, debes andar con cuidado, pero me encargare de cualquier forma que sepan que estás conmigo y quien se atreva a tocarte lo pagara caro—Determinó mirando a Armand abrirse la camisa. Era tan bello, que no pudo evitar desearlo. —¿Eh?—Las manos de Armand pronto se volvieron a sentir sobre él y sonrió dejandole que hiciera lo que deseara, disfrutando de sus caricias, mientras Daniel acariciaba los rizos de Armand. —Acompañame, primero iremos a la joyería—Decidió.
🖤💀. Detestaba cuando añadía el "pero" para no creerle en absoluto. Armand arqueó una ceja. No. No le creía para nada. Vampiro engreído, iba a demostrarle que lo amaba más que a nada en el mundo y no le quedaría de otra que confiar en sus palabras. —Ajá, ya veremos cómo funciona esto —repitió sus palabras. Era un reto. Bien, lo tomaría—. Pues me encanta, te ves guapísimo con ese gesto de fastidio —exclamó acariciando su rostro. Sí, se veía radiante y adoraba que se lo dedicara a él. Armand demoró en responder. Había prometido no mentirle y tampoco pensaba ocultárselo—. Es diferente. Nunca lo anhelé con Louis —admitió—. Con Lestat... quizá, no lo sé, quería su amor pero sabía que jamás lo tendría, así que lo descarté —contó. Lestat se divirtió con él y luego desapareció. En ocasiones volvía, pero no era suficiente, Armand lo quería por completo—. Con Marius... Por mucho tiempo pensé que lo haría, que sólo tenía que esperar el tiempo suficiente para que me convirtiera, pero algo que me decía que no era lo que quería... Ahora sé porque: quiero que lo hagas tú. Quiero ser de tu sangre, Daniel —suplicó—. Sí que puedo. Tengo el mismo derecho que tú y lo haré —contradijo—. Es más, quiero que me lleves a una cena sumamente elegante y costosa... ¡No, quiero que tú la prepares! —Daniel podía pagar, pero no, tendría que hacerlo todo con esas manos inmortales. Tenía que hacerlo—. Ahhh, la cuestión es que no lo haga en plan romántico ni seductor —fingió darse cuenta—. ¿Entonces? ¿Lo puedo hacer por conveniencia? —Agregó, divertido.
Evitaba hacerle caso a Marius, por eso a veces se alejaba, pero Armand no podía evitar serle leal, para evitar verse envuelto en sus ideas ni su ética. —Me basta con que me dejes hacerlo, con tener la oportunidad de destrozarlos como me lo hicieron a mí. —Armand deseaba escuchar sus gritos de agonía y dolor. Recordaba los suyos, sabía exactamente el volumen y la desesperanza, por tanto, requería replicarlos. Se rió ante la queja de Daniel—. Debería, porque, aunque son atractivos, no me interesan ni me atraen como tú. Tú eres fascinante —enfatizó la última palabra. Estaba enloquecido por Daniel—. Lo hago —repitió. Confiar no se le daba, pero lo haría por él—. Ahhh, ¿ese es tu plan? Bien, yo te mantendré —rió.
—¿No? Porque justamente ese era mi plan —se encogió de hombros fingiendo lamentarlo. Tal vez no lo diría, pero el daddy no pensaba eliminarlo, mas aún cuando parecía que a Daniel le gustaba—. Puedes intentarlo, pero ya verás si lo haces —lo amenazó con el índice. Ja, como si Armand fuese capaz de hacerle algo. Ni físicamente ni de otra forma. No tenía el alcance—. ¿Lo dices en serio? ¿Me vas a regalar una isla? —Repitió, pues no podía dar crédito a sus oídos—. Es prácticamente una ciudad. ¿Tú la pensaste así? —Se interesó—. Wow, nunca había escuchado de ello. —Es decir, ninguno de los vampiros había mencionado nada—. ¿Y cómo me protegerás, daddy? ¿O debo ponerme una playera que diga "propiedad de Daniel Molloy"? —Replicó, divertido—. Que guapo eres —se quejó. Quería lanzarse encima y besarlo, pero tuvo que contenerse—. Ahhh, claro, debe haber una joyería —se rió. Armand lo alcanzó y lo tomó de la mano—. ¿Y por qué me quieres llevar a una joyería, eh? ¿Piensas presumirme tus diamantes? —Cuestionó.
🌾 ❛❛💀🎩🗡️👑Lestat se carcajeo. —Tienes un sentido del humor bastante interesante—Le gustaba Louis y sus bromas.—Bueno, debes saber que entonces me gustan los ancianos—Bromeó guiñandole el ojos. Estaba seguro que aunque Louis fuera mayor, a Lestat le hubiera encantado de la misma forma. Tenía algo en su porte y en su mirada que le encantaba. Disfurtó de aquella caricia que tomó la mano de Louis y la beso. Lestat no recordaba que alguien lo hubiera acariciado con ternura, no de la forma en que Louis lo hizo en ese momento. —¡Oh! Larry—Miro de soslato a su guitarrista. Aunque a Lestat le sorpendió como pudo adivirlarlo—¿Cómo lo sabes?—Indagó curioso——No, fue nada serio, ya acabo—Prometió en un susurro confidente, acariciando el brazo de Louis, para besarlo de nuevo mientras miraba de reojo a Larry para asegurarse que lo viera. Solo había sido algo de una noche, una en la que Lestat estaba en un espirar de caía emocional. —Por supuesto—Palmeó su hombro con una sonrisa descarada.
La atención de Louis era una clase de motivación que Lestat no había tenido jamás, lo miraba como si en verdad disfrutara de verlo, como si en verdad lo apoyara en esto. Quería seguir manteniendo aquello, se sentía como si por fin le importará a alguien. —Claro. Puedes pedirme lo que quieras—Sonrió de forma coqueta. —La tengo, pero me temo que ella sabrá que te llevaré ahí y no quiero que nos moleste—Acarició su labio con el indice.—Que caballeroso, señor Du Lac—Sonrió.—Christine estará sumamente tranquila de saber que un adorable hombre me acompañara hasta mi casa—Replicó encantado con la idea. Entonces cuando observó a Louis quitarse el abrigo para colocarselo, el corazón de Lestat se emocionó, incluso sintió su rostro caliente, podía ser la lana del abrigo, no era el gesto protector ¿En verdad se preocupaba Louis por él? Le miró casi enternecido, como si jamás nadie hubiera tenido un gesto así con él.—Lou, lo ensuciaré, estoy lleno de sudor—Murmuró sin poner resistencia, la verdad era agradable al tacto—Te enfermarás, he notado que estás un poco frío...no quiero que el clima te vaya a afectar—Lestat genuinamente se preocupo por Louis.—Gracias—Agregó con sinceridad, disfrutando del aroma del abrigo, olia exactamente a Louis y le encantaba ¿Sería mucho pedir que se lo dejará? —De acuerdo salgamos por la parte de atrás—Sonrió elevando las cejas divertido. "¡Lestat! ¿Dónde carajos estás? Jimmy te está esperando para la entrevista" se escuchaba la tipica voz de Christine girtando por el pasillo. —Corre o nos matará a ambos—Soltó una carcajada.
🧛🏿🖤💀. Louis rió con sutileza. No era un sentido del humor interesante, sino peculiar debido al tiempo en el que había nacido. —Si ese es el caso, debería presentarte al hombre canoso que te estaba mirando —arguyo con una risita irónica. De no haberse convertido en una criatura de la noche, Louis no sería más que una lápida grabada en el cementerio de Nueva Orleans. Le sorprendió el beso en su mano, fue delicada. Llegó a pensar que Lestat lo deseaba y punto, pero ese toque fue diferente—. Nos mira, me parece que es evidente que algo pasó entre ustedes —exclamó, aunque no lo hizo por deducción, había leído la mente del músico—. ¿Y él lo sabe? —Agregó con una risita. A Louis no le importaba, incluso disfrutaba de hacer sufrir al mortal—. Ja, eres muy curioso, Lestat —susurró.
—Me lo pensaré —susurró. En realidad no necesitaba de nada en específico. Nada material, por supuesto, pero le gustó el gesto coqueto que le dedicó—. Sólo cierra con llave —murmuró con un toque de diversión e ironía. Louis podía controlar aquello... Claro, si es que se dignaba a llevarlo a casa. Louis no podía invitarlo a la suya. Era demasiado peligroso—. Debería —asintió. Al menos en algo tenía razón: Louis era un caballero. Sabía, además, que Lestat podía ser víctima de otro grupo criminal, du Lac no podía permitirlo. Le nacía protegerlo, deseaba que nada lo dañara—. Podrás pagarme la tintorería —respondió. En realidad, no le importaba en absoluto, podía obsequiárselo incluso. Le quedaba bastante bien. Se miraba elegante—. Soy yo quien está dispuesto a cuidarte, ¿recuerdas? No te preocupes por mí y deja de ser tan amable —replicó con una sonrisa escondida. Le gustaba, por supuesto, pero también le encantaba que fuese un muchacho descarado. Louis rió ante las quejas de Christine Claire, su abogada. Se dirigió con Lestat hacia la salida trasera. Indicó a Lestat que se moviera con él hasta la calle continua en donde se encontraba su camioneta. Abrió la puerta para que Lestat entrara y luego subió al piloto—. ¿A dónde debo dirigirme? —Preguntó. No hacía falta. Louis sabía exactamente en donde residía.
Lestat looking surprised/delighted by Louis
THE VAMPIRE LESTAT 03.06 | "Montreal"
THE VAMPIRE LESAT S03E06 - Montreal
Daniel cant even maintain eye contact with Armand Imagine standing next to a horny demon who practically oozes desire, you're constantly aware of it, not only because you're exceptionally good at reading people, but because you can feel his emotions, you feel him
Bro the Boner 3000, Daniel is sentenced to an eternity with a horny demon
one word to describe lestat's music?
Me, him. Then.
@lemecdlucas
do you see the vision
@lemecdlucas