🌾 ❛❛📰🎤👓👨🏻Daniel miró entrecerrando la mirada para Armand—Se supone que es castigo, Armand, no recompensa.—Replicó poniendole los ojos en blanco. Claro que Daniel no podía estar lejos de Armand así que eso no pasaría. —¿Ah no? Sí nunca te he querido prestar, pero resulta gracioso por el hecho de que aunque no quiera, te he prestado a Marius, Lestat, a los de théâtre des vampires y Louis. Y hasta donde sé Blanca también fue tu novia ¿No?—Resopló mientras negaba como si no puederia creer el descaro de Armand.—¿Lo ves?—Miró a Bianca y luego a Armand como si fuera culpa de Armand que la chica estuviera pidiendo 5 minutos con él. —No—Respondió a la mujer tajantemente. Por supuesto que podía estar enojado con Armand, pero necesitaría perder la cabeza como para dejarlo ir. —¿Es así? Debe ser así—Amenazo a su creador. En verdad Daniel lo deseaba que solamente fuera suyo, Armand se lo había dicho incansablemente y Daniel lo creía, pero su confianza se desmoronaba con facilidad, con la más minima amenaza y Daniel comenza a custionarse todo incluyendo su propia existencia. Entonces escuchó a la mujer y no pudo evitar soltar una carcajada.—Espera, espera ¿Escuche bien?—Cuestionó finguiendo incredulidad—No, por favor, Bianca,. Luces como una mujer inteligente, por favor no ocupes ese argumento. ¿Marius extraño a Armand? ¡Ja! Ese gran imbecil no tiene ni puta idea de lo que se siente extrañar a este desgraciado—Apunto a Armand, pero mirando a Bianca. Daniel pagaría por demostrar que Marius no lo había extrañado ni una pizca.—Lo que Marius extraño, fue la manipulación y el chantaje emocional que ejercia sobre Armand, pero extrañarlo a él no lo creo ni un poco. ¿Crees que basta con solo venir y decir: Hola, hijo. Disculpa la ausencia, pero yo un vampiro antigüo fui derrotado por una banda de vampiros desquiciados, sobrevivi, pero no quise irte a buscar porque ya no me agrada en lo que te convirtieron esos malditos vampiros por mi estupida culpa, pero es tu culpa de cualquier forma, pero ¡hey! estoy de vuelta, T.Q.M.? Lo siento por ti que crees en él, pero te apuesto que es extamente lo mismo contigo— Daniel soltó aquello sin reparar en si molestaba o no a Armand que hablara así de Marius, no le importaba, de cualquier forma Armand parecía seguir teniendo una confianza ciega en el maestro que lo había abandonado en la primera oportunidad. —Está bien, está bien. Adelante, hagan su reunión de "school reunion", pero ni se te ocurra juzgarlo, ni siquiera mencionar alguna estupida frase como "Ya no eres el Amadeo que conocía" o "Amadeo no hubiera hecho eso" o algo paracido, porque me vas a conocer molesto—Le apuntó con el indice. Tomó un respiro y volvió hacia Armand. —¿Otra vez lo mismo? Si sigues insitiendo en ello, te lo voy a hacer realidad, Armand—Regañó. Claro que no, no podía oidarlo ni siquiera en broma o para castigarlo. Daniel era un bastardo, toda la vida lo había sido, pero no podía serlo con Armand, sabía que ese era su mayor miedo. —¿Por qué no, eh? Así como crees que yo te odiaré ¿Por qué tú no habrías de desecharme?—Cuestionó de forma terca, tanto como lo era. —Por lo que ves, Blanca, no sirve de mucho. Además no tengo los poderes que Armand tiene, así que no me creas tan poderoso—Daniel encogio un hombro. Estaba intentando controlarse, era algo complicado, después de haber sido tranformado sus emociones iban de un extremo a otro, sintiendose incluso más intensas que nunca. Eso lo enloquecia, porque era coo haber quedado atrapado en la andropausia. —Está bien, te voy a creer—Apretó los labios, dandole el beneficio de la duda. Luego se acercó a ella y despejo su mente para que pudiera aaceder a ella. Miró de reojo a Armand, hubiera deseado que fuera él y eso le entristeció.
De cuaqluier forma, le mostró como primer recuerdo la primera noche que paso como vampiro sin Armand, solo en un ataúd lujoso, su apartamento estaba remodelado, su closet estaba lleno de la mejor ropa, pero pese a eso Daniel se sintió herido, enojado y sobre todo solitario, como si le hiciera falta algo dentro de él, como si le hubieran quitado algo de su interior y lo único que podía pensar era en Armand. Aun podía sentir el sabor de su sangre en su boca, podía sentir su fuerza recorriendo sus venas, podía sentir sus colmillos sobre su piel, pero para donde mirara en su pequeño departamento no estaba él. Daniel se había enfurecido, había destruido el ataud, había destruido la ropa, las decoraciones, los muebles, todo, como si Armand fuera a salir de algun maldito lugar de ahí o se fuera a materializar. No sucedió. El recuerdo termino con Daniel tumbado en el suelo llorando por Armand. Luego, procedió a mostrar otro recuerdo, la primera vez que sexperimento ese vinculo o que al menos se manifestó de esa forma, porque en realidad siempre habia sentido como si un hilo saliera desde su interior y tirara de él hacia Armand. Había terminado de cazar, de nuevo Louis no respondía sus llamadas ni mentales ni fisicas. Necesitaba saber si había odio de Armand y en donde estaba ese maldito desgraciado, entonces todo pareció paralizarse y esfumarse del mundo. Toda la gente desapareció solo era él y esa presencia, esa sensación, ese pequeño tiron dentro de él que lo llamaba hacia Armand, con anhelo, miedo y dolor, buscaba a Armand, lo sentía cerca, pero por más que lo buscaba nunca daba con él y ¡boom! de repente todo el mundo aparecia y volvía a su realidad. Aunque Daniel, regresaba un poco más desilucionado, más destrozado, desanimado y molesto. Finalmente mostró un recuerdo de cuando era humano, despertando dentro de un ataúd en su apartamento, se había dormido en él con alguien más, pero resultaba que ese "alguien más" de nuevo lo había abandonado. Daniel se había vuelto loco, ese día había explotado como una olla de presión, le había prometido quedarse con él en la Isla de la Noche, para que al final volvieran a la misma vieja historia. Después de haber destrozado todo lo que pudo, haberse lastimado manos y pies, había salido a comprar todo el alcohol y toda la droga que el dinero que Armand le había dejado le permitió comprarse. Su sistema no había aguantado mucho, caminaba por la calle, desalineado, herido y mareado, parecía un vago desquiciado, porque iba gritando, suplicando y gimiendo por Armand, porque volviera por él, regresara con él, pero ninguna de esas suplicas o llamados fueron atendidos. Todos en la calle le miraban, pero a Daniel no le importaba sentía la necesidad de encontrar pronto a Armand, porque sentía que no le quedaba mucho tiempo, estaba sudando frío, su corazón latía con velocidad y le dolía en el pecho, su respiración era agitada y cada vez más le costaba llenar sus pulmones, sabía que se estaba muriendo de una sobredosis...no, estaba muriendo porque no tenía a Armand, eso literalmente le estaba matando, le destrozaba por dentro, la tristeza y desasosiego lo consumia, siempre era de esa forma, ya fuera vampiro o humano, era lo mismo. Entró a la cabina de telefono para llamarlo, buscó en su ropa dinero, pero no tenía monedas todo se lo había gastado, además ni siquiera sabía a que telefono llamar ¿Estaba en Paris? ¿Estaba en Egipto? ¿Estaba en Sausalito? no lo sabía, lo último que había pronunciado antes de perder la consciencia fue: "Armand, ven por mi, quiero despedirme... te amo". Y ahí Daniel termino el recuerdo.—¿Quieres ver algo más?—Preguntó.—Aunque supongo que eso no sirve de mucho, porque todo eso lo precenciaste ¿No es así Armand?—Miró a su amado.—Eres todo para mi Armand—Replicó. Sintiendose expuesto por haberle mostrado algo tan intimo a una desocnocida, pero valía la pena si era la única forma de que Armand pudiera verlo.