No sé qué sea esto. No logro comprenderte, pero lo que sí reconozco es que no todos nos expresamos de la misma manera y ése misterio de descubrir tus maneras me mantiene atenta.
Ante mis ojos eres un ser difícil de descifrar. Y a pesar de que la belleza de la diversidad esté inmersa en las interacciones humanas, tus modos son los que más me interesa conocer en su totalidad. Será que esto es una especie de adicción que generan los enamorados entre sí, que al mirarse a los ojos y saberse, es el momento preciso cuando se comienzan a sentir satisfechos.
Y sé que estoy bajo la mezcla química de sustancias dentro de mi cerebro, hablando de ciencia; pero disfruto el sentir esto, el sentirme desnuda y vulnerable ante mi genuino ser. Hoy me es posible ver aspectos que no podía observar antes de sentirme nuevamente así, porque lo he estado antes, sí, sí he estado enamorada y podría apostar que lo estuve perdidamente o locamente, cualquiera que sea el adjetivo que se le quiera asignar. Y al estar así es como navegar en aguas que tienen un color rosa brillante, todo lo que uno puede ver como asombroso y nuevo, el ambiente alrededor se perfuma y nuestros ojos alcanzan una nitidez especial.
Disfruto el pensarte sin saber si de pronto me enamoro de una idea de ti o solo de tu forma de ser. Y me detengo cuando miro tus ojos, aún con miedo al rechazo, aún con miedo de que puedas no ser reciproco esto que siento, aún titubeando si a la hora de dejar escapar tantas palabras que describan este sentimiento, es como sostener un jarrón de vidrio sobre manos cubiertas de mantequilla, de pronto se caiga la magia entre tu y yo y ya no sepa enmendarlo. Me aterra el rechazo.
Con cada pensamiento sobre ti, sin embargo, intento mejorar mi siguiente paso a dar, prefiero enseñarte cómo debes de quererme de la mejor manera como si yo misma me estuviera enseñando a amarme y el papel fuera interpretado por una tercera persona. Y la única manera que percibo como respuesta y explicación a esto es el amarme a misma, amar y abrazar lo que siento siendo responsable de mi enamoramiento, sin dejarlo en tus manos porque sé que a quien le corresponde esto es sólo a mí, y que por más que me esfuerce en intentar explicártelo y describírtelo, no podrás experimentarlo de la misma forma en que yo lo hago. Entonces es así como te disfruto, disfruntándome al mismo tiempo, percatándome que soy capaz de sentirme viva con sólo mirarte y me vuelvo niña con una sensación renovada de asombro cada que se trata de ti.
Y no importa si no eres capaz de ver o entender todo esto, si no es reciproco, porque eso depende de tí. Hoy solo quiero vivirme, que te siento de mil maneras y mueves mi mundo con cualquier cosa insignificante que hagas, que me haces descubrirme y amarme cada día más, que me enriquece el querer saberte al mismo tiempo que el conocerte, y que al verte me doy cuenta de cómo puedo apreciarme y enseñarte a ti lo valioso que hay en mí.