soctavia.*
al encontrar figura conocida, toma asiento en una de las bancas que se encontraba por allí, soltando sonoro suspiro para llamar su atención. “creo que acabo de enamorarme de una italiana.” obvio que exagera, mirada revolotea por los alrededores.
sonrisa atiende bienvenida tan pronto y mirada es acaparada por silueta familiar, mas cordialidad termina siendo irrumpida por contemplación proferida por femenina; misma que tras sorpresa inicial, arrebata consigo un hilo de divertidas carcajadas. ‘ le habrás pedido su número, espero. ’


















