* Rosalie:
no es consciente de que el sol ha caído, tan solo ha notado salida de par de compañeres de taller debido a despedidas aún sobre audífonos inundando canales auditivos con melodías, pero presencia en taller a deshoras no es inusual, y aún se encuentra admirando última creación desde banco asignado. “ ¿tú que piensas? ” cuestiona a primer figura que percibe cerca, sin desviar mirada, toque en propia mejilla como gesto cansino previo a remover audífonos como otro vestigio colorido de trabajo.
Había sentido el ir y venir de compañeros en el aula, pero poca atención le había dado como siempre, puesto que poco cercano era a la mayoría de los que acudían a las mismas extracurriculares que él, es hasta la caída del sol que decide parar y guardar cada utensilio utilizado. Camino a la puerta es que se percata de presencia contraria, se acerca para anuncia que se va, pero la pregunta provoca que ladee el rostro luego de dirigir su mirada a la pintura — Me gusta — responde con tonalidad neutral, poco efusiva, típica de él — La clase terminó hace más de dos horas — expresa, volviendo su atención a la chica — No quiero ser esa persona que corre a los alumnos de un lugar, pero a menos a que sea lo suficientemente responsable como para recordar cerrar todas las puertas y ventanas del aula y llevar luego las llaves a dirección, preferiría que te adelantaras para que yo pudiera hacerlo.

















