¿Cómo es ella?
A veces es alegría, tan alegre que causa que el sol salga en su esplendor e incluso queme.
A veces es tristeza, tan triste como para llorar todas las noches o marchitar una rosa con sólo tocarla.
A veces es desagrado, tanto como para enfermarse y vomitar su nombre miles de veces.
A veces es susto, tanto como para tener una crisis y perder la cordura hasta volverse loco.
A veces es enojo, tanto como para hacer arder en llamas miles de iglesias, desatar un Apocalipsis, crear un segundo infierno o despertar a todos los demonios.
Pero lo que más me gusta de ella es que aún fusionando cada una de todas sus fases no dejo de sentirme enamorado, que con sólo mirar sus ojos claros puedo leer cada uno de sus pensamientos, que aún en el silencio sigo escuchando su voz. Y puedo decir que me siento poderoso, tan poderoso como para tocar el sol y no quemarme, como para revivir un jardín marchito, como para curar cualquier enfermedad, como para volver cuerdo a cualquier loco y como para domar a cada uno de los demonios. Y si, todo eso.. Lo causa ella.
— L.Rs













