El Hierro
El Hierro para mí siempre a sido felicidad pura.
Las lapas en La Restinga.
El silencio en La Orchila.
El silvo de la brisa en El Pinar.
El camino Tajase en Isora.
Lo salado del mar en Los Sargos.
La calma en Tacoron.
Las vistas desde La Peña.
Los nuevos descubrimientos.
Sentarme a comer fruta sobre el aljibe.
Atravesar el campo montada a caballo.
Mi tercera parte del corazón pertenece a cada lugar de esa isla, volver lo reanima, lo agita, lo revive, lo impulsa, lo llena.














