Alion 1995, la espera.
Siempre es emocionante abrir una botella que estuvo un tu cava deseándole un momento oportuno.... hoy fue ese día para este Alion 1995. Desde tomarlo de la vieja reja que me dio mi abuelo y estresarlo un poco al despertar sus normales sedimentos la emoción permeo mi deseo de un vino bien evolucionado. El corcho fue un mal augurio por leves filtaciones, sin embargo un delicado rechinido al penetrarlo me regreso la paz.... en perfecto estado! Al servir un poco en mi copa las notas clásica de cuarto abandonado inundaron mi sentido del olfato... una promesa de apertura aromática que gritaba: - estoy listo! Una vez "desenpolvado" el vino comenzó a hablar: -soy cacao y café tostado envolviendo cedro y claras notas de vainilla, tabaco, regaliz y cuero con ciruelas y pasas maduras... - soy un viejo maduro y nitido! me dijo! En boca, no me dejo hablar solo retumbaba en mi paladar un balance armónico lleno de notas que confirmaban en perfecta redondez su madurez... un vino "viejo" que hablaba sin parar como "ñino" que sale al recreo... expresando toda su dimensión y una clara conexión con la fortaleza del Duero, su origen. Un premio a la paciencia de esperarlo! Realmente un vino que murió en mi paladar para hacerse eterno en el recuerdo! Salud!











