El libro se titula “DIMINUTA INFINIDAD” y trata justamente de esas cosas tan pequeñas, insignificantes, simples que nos rodean, nos completan y que en cierto momento de la vida pasan a ser “TODO”.
Y nos damos cuenta que de eso se trata toda nuestra vida, que eso somos. Y que eso tan pequeño y diminuto comienza a ser infinito, surgiendo a partir de esto miles de dudas acerca de la misma realidad. Cuando las cosas cambian de dimensión nos preguntamos si donde vivimos es real o no. Que existe y que no.
 El recorrido inicia basándose en un tema, una frase
“No se puede ocultar el perfume de una flor, siempre te esperare, no me digas adiós”
(No visible en el libro) que aparece simbólicamente relacionada con el objeto “flor de lavanda”, cargada de significaciones y simbolismo, pudiendo ocupar el lugar de aquello diminuto que se vuelve infinito.
El proceso está dividido en etapas, capĂtulos, se podrĂa decir.
Cada capĂtulo tiene una serie de imágenes iguales repetidas en serie, mostrando un recorrido.
Dicho recorrido se desarrolla a partir de series de imágenes, repetidas, encuadernadas que van contando momentos de una historia, quizás triste, quizás no. Que depende siempre de quien y como se “lea”.
Se presenta un juego con el papel, en partes esta todo blanco, representando una ausencia, un momento que no existió o se borró o nunca existirá, que no podemos afirmar si es parte del pasado o presente; o tal vez futuro.
Hay flores secas de lavanda, que son esa realidad, ese momento que floreció pero como suele pasar luego se secó, pero es real, lo veo y hasta lo puedo tocar. Y queda siempre  en algún lugar de nuestra memoria.
Cada capĂtulo, cada hoja, y todo el libro, tiene perfume (el perfume de la flor), lo que no se puede ocultar lo que siempre sigue latente.
Algunas de las imágenes están borrosas que corresponden a los momentos o recuerdos que no están claros. Hasta podrĂan no haber existido.
La cantidad de imágenes repetidas es irregular y se debe principalmente a la extensión de tiempo que duro ese momento-capitulo.
En partes cambia la orientación, el lado en el que se abre el libro, y hasta hay que girarlo  para poder abrirlo, esto representa esos cambios repentinos de caminos.
En la totalidad del libro se relatan, sin palabras, capĂtulos de vida- momentos, recuerdos, sueños, sentimientos- plasmados en imágenes, por supuesto simbĂłlicas.
El tamaño, el papel, el color, el perfume, etc., son los detalles que elegà para de cierta forma aparecer sutilmente en el libro.
Las imágenes están grabadas mediante una técnica de transfer (pasaje de impresión a color con barniz al agua al papel), las encuadernaciones son variadas, algunos folios cocidos con costura japonesa, otros encuadernados en acordeón, otros plegados, algunas hojas unidas tan solo con una puntada de hilo, etc.
Las tapas sueltas (sin lomo) para favorecer al despliegue de los folios y dobleces, permitiendo que el libro se extienda en el espacio.