Emma Roberts in Holidate (2020)
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@luciannamchase
Emma Roberts in Holidate (2020)
“Human beings aren’t meant to be alone on the holidays. We actually need warmth, companionship.”
EMMA ROBERTS takes on Tea With Tatler | February 2022
Holidate (2020, dir. John Whitesell)
• EMMA ROBERTS for Grazia Italy Magazine by Thomas Laisné (2021)
“Una vez que permitas que tu dolor se convierta en ira, nunca desaparecerá. Hablo por experiencia”.
Querido David: Ya son tantos años deseándote feliz cumpleaños (incluso durante los años que estuvimos separados, te saludé), por lo que ya todo me parece muy repetitivo y quise que esta vez fuera distinto, así que aquí estoy, escribiéndote una carta como si otra vez tuviera 14 años. Elegí esta foto porque es más o menos donde todo comenzó; creo que ahí tenía 14 o 15 años y ugh, estoy segura que tú lo sabes con exactitud, porque tu eres bueno en esas cosas y siempre me has demostrado que recuerdas hasta esos pequeños detalles. ¿Qué podría decirte ya tras… 14 años de amarte? Woah. Es la mitad de mi vida si me pongo a pensarlo y un poquito más para ti, (ejem), pero es loco pensar que seguimos aquí, ahora más juntos que nunca, con otro hijo que vino a saldar un amor que en el fondo, nunca murió. Sólo éramos demasiado inmaduros para ceder, para darnos cuenta de que dejarnos ir fue, quizás, un error, pero yo no lo veo así (por más que odie los años separados), pero me hizo valorarte más, porque veo cuánto te esfuerzas por nosotros y por mí, añoro cada momento juntos, tus cariños y esos detalles que sigues teniendo incluso después de tanto tiempo. Y la paciencia, por Dioooooos, tu paciencia debería ser encapsulada y hacer ciencia con eso, for real. En resumen… te amé con un corazón adolescente, te amo con este corazón más maduro y estoy segura que te seguiré amando, incluso en esos días en que odié que la vejez me haya llegado. Gracias por luchar y por estar en los mejores/peores momentos, por confiar en mi y por ser sencillamente tú, tan dulce y lindo. Feliz Cumpleaños, esposo mío. Espero que los enanos y yo te estemos haciendo tan feliz como tú nos haces felices a nosotros. Y ojaláaaaaa hayas disfrutado las locuras de tus hijos casi adolescentes y la baba de Rhodes ayer. Haha. Te amo infinito ♡ — Lucianna Williams Chase.
Ya no estamos para juegos.
Lucianna: Quizás no te lo diga a menudo, pero extraño mucho cuando no hablamos o compartimos mucho. Es como si me faltaras para vivir.
David: Yo también siento lo mismo, amor. Me haces mucha falta cuando no estamos juntos. No me puedo concentrar pensando en que quiero estar contigo de nuevo.
Lucianna: Recuerdo que siempre hemos sido cursis en medio de nuestra locura, pero siento que desde que regresamos, nos hemos vuelto insoportables.
David: Sacamos lo cursi que estaba escondido en nosotros.
Lucianna: Creo que es donde nos estamos haciendo viejos. Ya han pasado como 15 años; ya no estamos para esos juegos de "te amo, pero me gusta pelear y dejarte".
{ Blue Coast Ville – Flashback 2007 } – No, no, no…! – Exclamó la morena golpeando la mesa de su escritorio con la mano empuñada, había estado encerrada durante toda la tarde, como solía hacer para demostrar el enojo a sus padres. Sabía que a su madre no la conmovería, nunca lo hacía, pero su padre, por otro lado, era historia aparte. Se secó las lágrimas con la mano y se puso de pie sintiéndose un poco tonta, ¿De verdad había malgastado toda la tarde en llantos? ¿Por un chico? ¿Tanto lo valía? Se comenzaba a cuestionar, conforme se ponía de pie y acomodaba su uniforme de la secundaria. Se sentía un asco, tenía que meterlo al agua o tendría que fingir el estar enferma para no tener que usarlo al otro día, prácticamente tenía toda su corbata babeada. Caminó hasta el armario y se dispuso a escoger un pijama cómodo para meterse en la cama y continuar con lo que estaba haciendo, no encontraba otra solución, tenía pena y quería botarlo, para superarlo luego. Era Alex, sabía que pronto estaría en la puerta de su casa, reclamando entrar en una habitación que claramente no sería más la suya. – “Hazte la idea, Lucy” – Se dijo así misma, antes de escuchar golpear la puerta. Sonrió al comprobar que era su padre, con una bandeja con el almuerzo que se había saltado por estar chillando en su habitación. Así era él con ella, todo un consentidor. Quiso correr hacia él y abrazarlo como nunca, no compartía su sangre y aun así la comprendía mejor que nadie, pero se aguantó, tenía una postura que mantener. – Gracias, papi – Respondió de manera dulce, tampoco planeaba herirle sus sentimientos. Quiso recibir la bandeja, pero su padre tenía planeado algo distinto. Ingresó a la habitación, por lo que un suspiro nació de su ser y asumida cerró la puerta, acomodándose a su lado cuando vio que se sentaba en la cama, no sin antes dejar la bandeja sobre la mesita de noche. – Lucy… – Comenzó a decir con dulzura. – …Lo sé, papi, mamá ya vino con el sermón de que el primer quiebre es el más doloroso y que voy a sobrevivir. No necesitas venirme con eso otra vez, porque ya me bastaron sus palabras – Lo interrumpió antes de que pudiera decir algo. Apoyó la cabeza en el hombro de su padre y lo miró de reojo, sintiendo como su mentón comenzaba a temblar sin quererlo. – Pero duele y no quiero guardármelo dentro, no quiero que me duela mañana o pasado, ni mucho menos cuando tenga que volver a encontrármelo. Quiero ser fuerte, por eso tengo que llorar mucho hasta que ya no me quede más pena, ¿Es tan difícil entender? Yo pensé que era el hombre de mi vida y se siente un vacío enorme el saber que mi futuro esposo sigue allí afuera y yo todavía no lo conozco – ¿Y si ya lo conociste?… – xxxxxxxxxx { New York: July 15, 2014.} – ¿Lucy? ¿Hija? ¿Estás ahí? Háblame, dime algo, por favor – Logró escuchar como eco. Se sentía a lo lejos, como si escuchara al vecino de la casa del lado, hasta que sintió una sacudida de sus hombros y por fin pudo ver los ojos azules de su padre frente a ella, mirándola con una evidente preocupación. – ¿Papá? – Preguntó confundida. No recordaba dónde y qué estaba haciendo. De pronto todo estaba confuso en su cabeza. Solo hace unos segundos estaba en su casa, con él y su uniforme…. – He podido convencer a los doctores de que te dejen ver a Alex, mi amor. Solo tienes un par de minutos, pero algo es algo, ¿No? Me pidieron que entraras acompañada, iré yo, solo tienes que ser fuerte, él se pondrá bien, ya verás – Continuó diciéndole mientras sentía como recorría la yema de sus dedos por sus húmedas mejillas. De pronto, todo lo que había sucedido llegaba a su cabeza. Lucy se mantuvo rígida en su posición, no sabía si eso era parte de una pesadilla de la cual no podía despertarse. Sintió como su padre aún intentaba sacarla de ese shock en la que estaba y comenzó a moverla, para que se pusiera de pie y luego continuara su camino hacia el interior de la UCI. Su mano automáticamente se fue hasta su abdomen cuando sintió que algo la pateaba y la realidad poco a poco comenzaba a inundarla. Era real. Su esposo se moría a unos metros y ella estaba ahí, pérdida como nunca y con un bebé que no sabía si iba a conocer a su padre. Como pudo sacó fuerzas y llegó decidida hasta la puerta de la habitación de su esposo, deteniéndose primero en la puerta, observándolo a lo lejos. Lleno de golpes y heridas, él le había prometido que se cuidaría, ¿Tenía derecho a odiarlo? No, primero tenía que saber que estaría bien, luego se enojaría. Poco a poco fue dando pasos, un poco torpe y cuando pudo, tomó su mano y lo acarició con uno de sus dedos de manera tierna, como si aquello le pudiera dar fuerzas o lo fuera a hacer sentir mejor. – No te vayas, Alex. Siempre supe que serías mi esposo, desde que terminamos hace 6 o 7 años. No permitas que esto dure poco. No permitas que esto tenga fecha de vencimiento. No te pido que luches por mí, lucha por aquel hijo que yo se que quieres conocer… por favor – Le rogó con clemencia, pero manteniéndose firme para darle fuerzas. Su padre le puso una mano en su hombro para darle apoyo y besó su frente susurrándole cuán orgulloso estaba por su fortaleza. Para cuando las enfermeras le pidieron que se retiraran, se encerró al baño y lloró, como nunca. {…}