“HAPPILY EVER AFTER”: JANUARY 22, 2021.
[...] Eran casi las 6, la hora a la que volvería a ver a la mujer de su vida volver a caminar ese largo pasillo que los llevaría de nuevo al gran compromiso que era el matrimonio. David estaba un poco nervioso aunque ya habían pasado por esto la idea de volver a ver a su mujer de blanco le llenaba de emoción y nerviosismo a la vez. Estaba terminando por arreglar su camisa y el saco del traje que combinaba exactamente con el de su hijo Nate, su padrino al igual que el pequeño Rhodes que estaba con ellos arreglándose. A las afueras de la casa de piscina que tenían, escuchaba a su hija Valerie gritar corroborando de que todo estuviera listo, si bien él había hecho mucho la verdad era de que su hija era la que había escogido todo lo de la boda, él solo lograba asentir cuando la pequeña le llegaba con las ideas y las compañías para poder pagar; era igual a su madre y eso lo llenaba de alegría. Escuchó un último llamado de su hija avisando que iría a terminar de arreglarse y por la novia y supo que era su momento. Besó y abrazó a su hijo por última vez antes de verlo del otro lado del altar y salió junto con él mientras que su mejor amigo Chris llevaba en los brazos al más pequeño de la familia. Lucy llevaba horas en la habitación intentando llegar a un consenso con respecto a su apariencia. Había cambiado de peinado unas tres veces siendo que probó diversos estilos durante la semana anterior, pero optó por elegir un estilo sencillo y nada extravagante. Si bien no se había dedicado a la planificación debido a lo avanzado de su, para entonces, embarazo, se sentía totalmente bendecida de que David hubiese tomado la iniciativa por sí solo en realizar los preparativos y qué decir, que sus hijos ya con sus 12 años siendo partícipes en la celebración le parecía algo irreal. Tener a Valerie planificando todo en el exterior con una agenda actuando profesional le recordaba incluso a ella misma a esa edad, tan detallista y preocupada porque salieran las cosas de la mejor manera. Fue ella quién la sacó de sus pensamientos cuando abrió la puerta y le avisó que quedaban 5 minutos según lo planeado, por lo que se puso de pie y ordenó su velo con cuidado antes de tomar su ramo impecablemente blando entre sus dedos con la ayuda de sus damas de honor. Juntas, salieron hacia el exterior y caminaron por un pasillo hermosamente decorado de flores rosas y blancas, hasta llegar al sitio de la ceremonia. Observó a David en el altar junto al sacerdote y sonrió ante los flashbacks que vinieron en esos momentos a su mente de la primera vez que se casaron. Eran tan jóvenes y allí estaban, luego de más de 10 años nuevamente uniendo sus vidas. Le hizo un gesto a su hija de que estaba lista cuando su padre como siempre, se acomodó a su lado. — Aquí es donde perteneces, cariño, — le dijo mientras besaba la palma de una de sus manos y juntos comenzaron a caminar en dirección al altar al ritmo de la marcha nupcial. Durante su camino, Lucy miró de reojo a los invitados, a aquellos amigos que habían permanecido por años y claramente, los nuevos. Cuando al fin salió el chico sonrió al verse con todos los invitados, le alegraba saber que toda la gente tan importante para los dos pudo acompañarlos y así estar presente en ese día tan emocionante. Estaba terminando de acomodarse en su lugar junto a su hijo Nate, su mejor amigo Chris y el pequeño Rhodes cuando escuchó la música que anunciaba así a las damas de su mujer, sonrió al ver caminar por el gran pasillo a las chicas cuando al fin pudo divisar entre todos primero a su hija, se veía tan hermosa como siempre pero el brillo de sus ojos y la gran sonrisa de la pequeña la hacían resaltar mucho más. Le envió un suave beso a la pequeña cuando terminó de caminar por el gran pasillo y después volteó al comenzar a escuchar la marcha nupcial. Pudo divisar a Lucy al otro lado junto con su padre y al instante la sonrisa del chico se ensanchó, no podía creer que de nuevo estaba ahí viendo caminar a la que en unos cuantos minutos sería de nuevo su esposa, su mejor amiga, su cómplice y la mamá de sus hijos. Sentía como su corazón palpitaba a mil por hora e intentaba esconder el nerviosísimo que tenía, si ya bien los chicos tenían años de conocerse, de estar juntos, tenían hijos; eso no quitaba que el chico se emocionará una vez más al ver a la mujer de sus sueños caminar hacia el altar para así jurarse amor eterno una vez más. Cuando la chica estuvo casi cerca se acercó un poco más y abrazó al padre de Lucy —Cuídala y espero que vivan felices para siempre— El señor les dijo a ambos antes de besar la mejilla de su hija y volver a abrazarlo para después alejarse. Sonrió ampliamente mirando a la chica y sintió como una lágrima recorrió su mejilla, la emoción y la felicidad del momento se estaban haciendo reflejar en el chico. —Te ves hermosa mi amor— le susurró el chico en cuanto tomaba su mano y la llevaba al centro del altar para que el padre pudiera comenzar con la ceremonia. Su corazón latía a mil por hora para el momento en que acabó su recorrido. Observó como su padre saludaba a David, mientras que ella esperó a que Nate llegase hasta ella al ver que todos se saludaban. Le dio un beso en su mejilla y luego se acomodó al lado de su futuro esposo. Estiró la mano para tomar la suya y no pudo evitar emocionarse al ver la expresión que tenía, en especial sus ojos. —Oh, no, me harás llorar. — le dijo, limpiando con las yemas de sus dedos sutilmente su mejilla para que no se corriera su maquillaje. —Te ves igual o incluso más guapo que la última vez que te vi en un altar como estos, —le susurró y desvió la vista hacia el sacerdote quién en esos momentos carraspeó para dar señal de que era hora de comenzar. Dio la bienvenida a los presentes y procedió con las lecturas correspondientes que previamente Lucy había elegido con David para aquella ocasión. Trataron de que no fueran lecturas tan largas, puesto que no querían una ceremonia que fuese tan extensa, lo cual hizo más ameno ese momento. — Lucianna Molly Chase, ¿Quieres recibir por esposa a David Williams y prometes serle fiel, tanto en la prosperidad como en la adversidad, en la salud como en la enfermedad, amándolo y respetándolo hasta que la muerte los separe? —preguntó el cura.—Si quiero, — respondió ella. — David Williams, ¿Quieres recibir por esposo a Lucianna Molly Chase y prometes serle fiel, tanto en la prosperidad como en la adversidad, en la salud como en la enfermedad, amándola y respetándola hasta que la muerte los separe? — Si quiero, — respondió él. Cuando terminaron de decir sus votos matrimoniales y proseguir con la ceremonia con las arras, el intercambio de anillos y algunas otras cosas los dos escucharon pacientemente al sacerdote quien estaba dando un breve sermón acerca del amor y de la forma en la que ahora tendrían que compartir una vida juntos como matrimonio. Antes de que el padre terminara se dirigió hacia David y después le sonrió a la chica. —David, sé que tienes unas cortas palabras para tu futura esposa— le dijo y el chico rápidamente asintió con la cabeza y volteó para así tomar las manos de la chica y sonreírle ampliamente. —Lucy, mi amor. Hace 10 años nos encontrábamos en un lugar parecido a este, jurándonos amor eternamente junto con algunos de nuestros amigos que hoy están presentes de nuevo con nosotros— volteó hacia la audiencia para saludar a algunos de los invitados que habían estado con ellos la primera vez. —Quizás en ese momento la vida no nos llevó por el camino que queríamos, pasamos por muchas cosas, cosas que solo tú y yo sabemos— le dijo sonriendo mientras que la miraba —Pero sé que el destino siempre decidió que teníamos que estar juntos, que teníamos que ser una familia, y aquí estamos— le decía riendo un poco —Te amé, te amo y te amaré por siempre, eres mejor amiga, mi cómplice, mi compañera de locuras y la mujer de mis sueños, desde ese día que te ví cuando tenias 15 años— sonrió amplio —Te amo Lucy, Gracias por darme una segunda oportunidad y por todos los momentos que vamos a crear juntos de ahora en adelante con nuestros hijos— le dijo sonriéndole y terminó por darle un beso en su mano. Sus ojos se llenaron de lágrimas y esta vez no le importó ni un poco que se le arruinara el maquillaje que tanto tiempo le había tomado. De pronto, lo único que le importaba era disfrutar de ese momento junto al que sería su esposo y del cual tenía completa certeza que no se volvería a separar nunca. Humedeció sus labios antes de hablar y le dio un vistazo a las manos que aún permanecían unidas. —Creo que nuestros más grandes amigos saben cuanta historia hay entre tú y yo, pero realmente ese es el 10% de lo que en realidad es. Lo cierto es que creo que las cosas por las que pasamos se debieron básicamente a que éramos muy jóvenes y muy orgullosos, fuimos padres en un momento en el que no habíamos madurado aún y si bien volvería a repetirlo porque tenemos a dos grandiosos hijos, tengo total certeza de que en otras circunstancias, quizás, con un poco más de conocimiento de la vida, quizás estaríamos juntos hasta el día de hoy, pero… también la experiencia nos ha demostrado que nuestro amor siempre fue más grande que cualquier cosa. Pudimos compartir el cuidado de nuestros pequeños y siempre, siempre estuvimos para el otro cuando nos necesitamos, porque como tú dijiste, no sólo éramos ex pareja, éramos los mejores amigos y cómplices, no sabes lo mucho que me alegra que pudiéramos reconectar del todo y que el destino nos tenga aquí en este momento, demostrando que eres el hombre correcto para mí porque ya no deseo perderte por nada del mundo, David, ahora sí que sí hasta que la muerte nos separe. Te amo más que a nada en la vida y estaré a tu lado sin importar qué, de tu mano, compartiendo un mismo corazón que late por el amor de su familia, — tragó saliva y dejó que las lágrimas siguieran corriendo en lo que siguió hablando. —Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia— sentenció el sacerdote. Lucy dio un paso hacia él con una amplia sonrisa en los labios y como era común en ella, se puso de puntitas para alcanzar su rostro, el que tomó con las manos para finalmente besar al que era nuevamente su esposo. [...]





















