Intentó con todas sus fuerzas que su rostro no reflejara lo que estaba golpeando su pecho. Jamás imaginó que Lady Dawlish no correspondiera a sus sentimientos. Al menos que estuviera sólo intentando calmarlo, pero le parecÃa poco probable.
—Lo entiendo, no hace falta que diga nada más y lamento haberla involucrado en esta situación. Es libre de ignorar mi propuesta anterior para ser quien acompañe a la princesa de Dorne cuando llegue a Red Keep.
No tenÃa sentido darle alguna clase de esperanza o hacerle creer que las cosas podÃan ser diferentes. Ambos tenÃan deberes que cumplir, mismos que no esperarÃan por sus deseos temporales. Dejarle creer que ella no pensaba de la misma forma que él era, a su parecer, la mejor idea.
— Mis padres planean que me quede aquà en el Norte para mudarme a Bear Island. Quieren que comience a familiarizarme con el lugar si es que mi hermano no será quien herede el lugar.— Pocas veces habÃa estado fuera de la ciudad, pero preferÃa quedarse en el lugar de origen de su familia si eso significaba no tener que ver a diario Potter con la princesa de Dorne. HarÃa lo necesario con tal de evitarse esa clase de dolor.
















