cursedbythemoon:
El lobo que había debajo de la fachada amable de Ruadh estaba intentando salir en aquellos momentos, podía sentir como su corazón latía más rápido, como la tensión empezaba a acumularse en sus músculos, como cada vez que estaba al borde de perder los papeles. Tragó saliva farfullando un mantra en gaélico escocés para no estallar en aquel mismo momento dejando que la fiera respondiera. Siguió con su tarea ignorando las primeras palabras del chico, claro que al parecer tenía ganas de tocarle la moral aquel día, como si no fuese suficiente con el estado en el que se encontraba. Tenía el jersey casi seco cuando le miró de nuevo, estaba más tranquilo, claro que el lobo seguía arañando las finas paredes que separaban al chico de recibir una respuesta muy poco agradable—. Increparme es una impertinencia, ¿acaso sus padres no le enseñaron a respetar a sus mayores? —No pudo evitar decir aquello, quizás si hubiese sido otra persona se hubiese disculpado mil veces, pero al haberle dicho tantas cosas con obvias ganas de ofender, no pensó ni siquiera en hacerlo. Empezó a secarse los vaqueros en aquel momento.
Se llevó una mano al pecho al escuchar las palabras del docente y abrió la boca, fingiendo incredulidad ante lo dicho. ---Disculpe, señor, pero si le “increpa” (¿sabe usted lo que significa esa palabra?) lo que un alumno diga, la culpa es suya, no del alumno. ¿Acaso no es lo suficientemente mayor y maduro como para ignorar lo que un simple chico de dieciséis años le diga?---. Aventuró, clavando sus ojos oscuros en el rostro del adulto, todavía fingiendo sentirse compungido, nada más lejos de la realidad. No era que le divirtiera portarse así con los demás, simplemente era su personalidad: él era así, con quien fuese, sin distinciones. Ni siquiera los cargos de autoridad podían librarse de su humor porque él no era capaz de ser de un modo distinto, a no ser que te encontraras en su escasa lista de amistades. ---Como sea, profesor. Mis padres me educaron muy bien, estoy orgulloso de ellos. No le estoy faltado al respeto en ningún aspecto. Y si usted es capaz de decirme en qué punto he sido maleducado… hágalo---.












