Limpié el jardín donde una vez estuvimos.
Limpie el jardín, parece un acto tan simple al decirlo, pero con solo pensarlo u hacerlo; es borrar los pasos donde estuvimos sentados. Alimentar el vacío que has dejado en ese rincón, me deshice de la maleza y las plantas que se secaron en cuanto me dejaste de amar.
Quite los cuarzos que iluminaron las noches de luna llena, fueron tan testigo del crimen que fue amarte como de los besos y las palabras, estuvieron presentes el día que todo se acabó.
Limpie el jardín para poder sentir que al menos recupero de a poco una parte de mí, una que estuvo sentada ahí y que corto lavanda para regalarte de mi magia, para que me tuvieras un poco más; porque antes de ti ya no me tenía.
Hoy me tengo, me enorgullece decir que estoy recuperando mi magia, mi alegría y abrazando de nuevo a la niña que era antes de me rompiera el corazón el amar; lo hice tan mal, que me rompí en mil pedazos, no culpo a nadie de eso… yo misma fui la culpable de jalar el gatillo y suicidarme.