Guárdame entre tus secretos, en el baúl de las cosas importantes, en el primer pensamiento del día, en la yema de tus dedos y en tu mirada perdida. Guárdame como el capítulo de un libro que más te haya marcado. Guárdame, Amor, en la estrella más brillante y en el eco de la lluvia. Guárdame en la noche y en la silueta que te devuelvan las vidrieras de las calles que nos vieron pasar. Guárdame muy junto a ti porque un cariño, así, como el nuestro no nace todos los días.
Coos (via fruta-y-menta)



















