
izzy's playlists!
I'd rather be in outer space 🛸

PR's Tumblrdome

if i look back, i am lost

roma★

⁂
h
d e v o n
Cosmic Funnies
Misplaced Lens Cap
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

❣ Chile in a Photography ❣

blake kathryn
occasionally subtle

Andulka
Show & Tell
we're not kids anymore.
hello vonnie

ellievsbear
Sade Olutola

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Nepal

seen from United States
seen from South Korea
seen from France

seen from India
seen from United States
seen from United States
seen from Germany

seen from Indonesia
seen from Saudi Arabia

seen from Malaysia
seen from Peru
seen from United States
@madhoxse
elastichearttx ha respondido a tu publicación: revive :ccc *le hace un ritual para invocarla*...
¡SIIIII! te reviví, soy seca (?
Siempre acudo a tu llamado $$: ah
revive :ccc *le hace un ritual para invocarla* JAJAJAJA
im alive :c *baila* i love yah.
Lo sabía, no tenías para que admitirlo — rió ligeramente, le encantaba molestar a la chica y más cuando sabía que no era de las que les gustaba decir eso —. ¿Y por qué harías eso? si yo me porto muy bien — sonrió inocentemente y respondió a su pequeño beso —. Nunca me podrías echar — mordió un poco su labio inferior mientras miraba a Jay
Oh, cállate —viró los ojos, soltando una suave risa. Enseguida, ladeó la cabeza mientras sus dedos comenzaban a jugar tranquilamente con el cabello del moreno—. Más te vale que te portes bien, Kilian. Tus encantos no te serán de ayuda si encuentro tu ropa interior en el baño o algo así —comentó seriamente, aunque estaba medio bromeando—. Pero, ¿por qué estás tan seguro que no te podría echar, uh? Nunca me subestimes, cariño.
—¡Pero no pensé quecomenzarías a besarme! Madre mía—. Repuso el menor encogiéndose un poco dehombros con una sonrisa. Además, no era como si no le hubiese gustado recibirese trato. —Ay, no seas idiota y deja de cubrirte el rostro—. Francys le palmeóun brazo con algo de fuerza.
Aún con el rostro ocultó entre sus manos, esperó que el color en sus mejillas disminuyera, pero algo le decía que sólo lo estaba aumentando. Por ello fue que finalmente se descubrió, posando de inmediato la mirada en el suelo—. Déjame, acabo de pasar una gran vergüenza, merezco esconderme para conservar un poco de dignidad —murmuró, a pesar de que estaba seguro en que no había nada digno en su acción.
El corazón de Wyatt se estrujó en el interior de su pecho al escuchar su respuesta y un jadeo de dolor escapó de sus labios sin que pudiera hacer nada por frenarlo. No quería mostrarse débil, no quería que viera lo mucho que le afectaba, pero sabía que por mucho que lo intentase no podría frenar el llanto que ya comenzaba a ahogarle. Había confiado ciegamente en Mickey y aun después de las mil cosas que había sufrido a lo largo de su vida había decidido entregarle todo aquello que tenía con la creencia ferviente de que él no iba a fallarle. Pero lo había hecho y se sentía un estúpido. Se apartó de él sin esperar un segundo y se sentó en la cama, dándole la espalda para que no viera sus lágrimas. —¿Cuándo, Mickey? ¿Después de la siesta? ¿Quizá cuando acabara la película? ¿O tal vez después de volver a follar conmigo?—. No era costumbre en él hablar de ese modo y por mucho que quisiera decirlo con toda la rabia que poseía, sus palabras tan solo iban cargadas de dolor. Se puso las zapatillas como pudo, porque apenas veía, y se levantó de la cama. —T-tengo que irme—. Murmuró, buscando su abrigo. No era cierto, no tenía que ir a ningún lado, pues había ido con la idea de quedarse a dormir ya que los padres de su novio -o exnovio- no estaban en casa. Ahora lo único que deseaba era huir de allí y sufrir su dolor lejos de él.
Su pecho se contrajo en cuanto el chico se apartó de su lado, haciéndolo maldecirse una y otra vez. Enderezándose, quedando así sentado sobre la cama, frunció el ceño impulsivamente—. ¿Qué? —murmuró apenas audible ante las preguntas, doliéndole cada una de ellas. Habría dicho que sólo estaba esperando el momento adecuado para tocar el tema, pero sabía que ese término era famoso por ser una excusa, así que se atragantó con sus palabras. O eso fue hasta que el murmuro lo hizo reaccionar, desencadenando miles de temores dentro de sí—. No, no, no... No digas eso. Yo sólo no sabía cómo... Por favor, n-no te vayas —agregó, levantándose de la cama lo más pronto posible, ignorando el par de lagrimas que empezaban a acumularse en sus ojos. Tomándolo del brazo, esperó retenerlo de marcharse. No podía permitir eso, simplemente no podía dejarlo ir—. Wyatt, tienes que escucharme, p-por favor —pidió, o más bien suplicó, no sólo con la voz sino también con la mirada. Si no hablaba en ese momento, no lo haría nunca. Posiblemente el castaño lo evitaría después y aquello sería aún mucho más doloroso.
¿Por qué eres tan antipatico? — le preguntó con tristeza, no le gustaba estar así con Ethan. Suspiró pesadamente luego de escucha las palabras del chico —. No quise decir que eras un estúpido, o sea lo eres ahora pero no lo eres siempre — se enredó intentado explicarse —. Te quiero — susurró casi inaudible — ¿Por qué no me puedo acercar a ti? — lo miró con tristeza y dolor en sus ojos, todo este asunto no le estaba gustando para nada. Sé quedó donde mismo, no se movió más, pero tampoco se alejó.
¿Por qué soy tan antipático? —preguntó retóricamente, emitiendo una otra ligera risa sin felicidad ni vida alguna. Los motivos le parecían bastante obvios, así que no iba a explicarlos en voz alta, tenía suficiente con repasarlos en su cabeza cada vez que tenía dos segundos para pensar. Irguiéndose y cruzándose de brazos, evitó derretirse como usualmente hacía ante el susurro. Sorprendentemente, le dio resultado—. No te puedes acercar a mí porque estás comprometido —respondió en lo que quiso fuese una fría réplica, mas terminó siendo sólo un simple murmuro—. Sé que no me importó hace días pero... pero debió, ¿sabes? Y tú entiendes a lo que quiero llegar —concluyó, desviando la mirada nuevamente al suelo. No podía decir que temía terminar más roto de lo que ya estaba, sería admitir algo demasiado egoísta, por lo que mejor prefirió refugiarse en el silencio.
This is a Tumblr hug. (✿づ◠‿◠)づ Pass this to 10 of your favorite followers to let them know that you love them :)
I love youuuuuuuuuuu.
This is a Tumblr hug. (✿づ◠‿◠)づ Pass this to 10 of your favorite followers to let them know that you love them :)
I love you.
THE BODYGUARD IS ON AND OFC I LOVE IT SO PLS CAN I HAVE A PLOT BASED OFF IT WHERE SHE’S A REBELLIOUS FAMOUS PERSON WHO CLAIMS SHE DOESN’T NEED PROTECTING AND HE’S JUST TRYING TO DO HIS JOB AND THEY CLASH BUT OVER TIME THEY START TO GET ALONG AND FKNBKJDVN
Hi, vuelvo como una sobreviviente, ah. Tenía una gripe de muerte y hasta ahora estoy mejor, pero tengo que terminar tareas y debo tratar de superar el episodio de shameless, así que a partir de mañana intentaré responder todo. Cambio y fuera *desaparece*
Sonrió para sí. Ahora tenía bastante claro por qué no había conocido al muchacho, a pesar de que aun tenía sus dudas en cuanto por qué no había visto al castaño por las calles, que era el lugar donde pasaba la mayor parte del tiempo. “Bueno, terminé la escuela hace ya un año y no voy demasiado a la iglesia… Tú tampoco tienes demasiada pinta de ir a la iglesia, si quieres que te sea sincero—” continuaría hablando, pero se interrumpió para llevar un dedo bajo el mentón del otro, haciéndolo subir la mirada. “¿No te gusta mirar a la gente a los ojos cuando te hablan?”
Dio un par de asentimientos para demostrar que se encontraba escuchándole, así como también tomaba notas mentales sobre el aún desconocido. Igualmente se había preguntado el porqué no lo había visto antes, aunque lo dedujo a que él era, probablemente, el chico más distraído en el pueblo. Se disponía a volver su mirada al contrario cuando éste mismo lo obligó a hacerlo, gesto que sólo le ocasionó más vergüenza, llevándolo a evitar nuevamente verle a los ojos—. N-no... Digo, s-sí. Yo... uhm... Ehm, lo siento —se disculpó torpemente, dirigiendo finalmente su vista hacia las orbes ajenas con timidez.
Rió con diversión ante las palabras de la chica — Me adoras así de…Ugh — Imitó su tono de voz usado en esa palabra. Sonrió al sentir los brazos de la chica alrededor de su cuello —. Sí, estoy dispuesto a aguantar todas tus mañanas, aunque si tienes alguna muy asquerosa te echaré — habló con seriedad, pero como anteriormente, esta también era una broma —.
Sí, así te adoro —admitió con una genuina sonrisa. Jay no era una persona que aceptaba cosas como aquellas, tampoco le gustaba decirlas si no había un motivo necesario, pero con Kilian todo salía con naturalidad. Aunque, claro, tenía sus momentos como el anterior donde era víctima del buen humor del chico—. Oh, créeme que sería yo quien te echaría a ti —arqueó las cejas y, posteriormente, le dio un casto beso en los labios.
Wyatt continuó repartiendo besos y caricias al cuerpo de su novio mientras sonreía, y una pequeña risa escapó de su boca cuando dijo que seguía dormido; aunque obviamente no era cierto. Mas esa sonrisa se borró un poco cuando las palabras "nunca sé lo que hago" salieron de su boca. Sin saber por qué, éstas le recordaron algo que había leído en el blog de la cotilla de turno; aquella que no tenía otra cosa que hacer aparte de hablar de la vida de los demás. Por suerte, Mickey se encontraba con el rostro escondido en su cuello y no vio su cambio, aunque seguramente si se apartaba podría percibirlo. Nunca se le había dado bien fingir. —S-sí. Quizá me aproveche de ello para preguntarte algunas cosas—. Murmuró. No tenía pensado preguntar sobre el tema y se excusaba a sí mismo diciendo que no quería saberlo, que confiaba en Mike. Pero la verdad era que le daba miedo lo que pudiese responderle. De cualquier modo, su cuerpo se había tensado levemente, y su labio se encontraba preso entre sus dientes. —¿Es verdad que besaste a Francys?—.
El chico se encontraba tan relajado que podía sentir como, poco a poco, su cuerpo se volvía más pesado y le era más difícil reconocer lo que pasaba a su alrededor. No obstante, la voz de su novio lo mantuvo despierto. Emitió un suave ruidito de protesta desde el fondo de su garganta por la declaración y sólo hundió su rostro aún más entre su cuello. Apenas se hallaba consciente, ¿no podía esperar otro poco? Después de todo, siempre solía contestarle con la verdad. Y con cada minuto que pasaba su nivel de sueño sólo aumentaba. Aunque, al escuchar la pregunta, su cuerpo se tensó y, tras otro par de segundos, su subconsciente empezó a reaccionar y a razonar la cuestión. Fue en ese momento cuando todo rastro de adormecimiento abandonó su ser, mas el nerviosismo y la angustia fueron su reemplazo. No podía hacerse el tonto y fingir estar dormido puesto que el castaño lo sabría, y tampoco quería hacerlo; él había planeado en contarle, obviamente, pero con apenas recordar el suceso volvía a sentirse la peor persona en la Tierra, por lo que evitaba pensar en ello—. Sí —respondió sin moverse ni un poco, temiendo verle a la cara—. Iba a decírtelo... —agregó, y hasta ese instante se percató de lo estúpido que aquello sonaba.
El castaño bufó con molestia al escuchar las palabras del rizado —. Pues a mi no — subió de a poco el tono de voz. Al ver que se negaba a dejarlo pasar, decidió que se quedaría ahí hasta hacerlo cambiar de idea —. No me moveré de aquí — respondió normalmente, no se enojaría con él, al fin de cuentas fue su culpa que esto terminara así —. Eres un estúpido ¿lo sabías?. Si es que quisiera estar con ella, lo estaría ¿No lo crees?. Te vine a buscar a ti, quiero que hablemos — suspiró pesadamente y de a poco comenzó a acercarse al rizado.
Entonces nos quedaremos aquí un largo rato —encogió los hombros, intentando mostrar indiferencia. Por lo siguiente, una suave risa irónica abandonó sus labios, aunque ésta se escuchó más como un gran bufido—. Sí, sí, soy un estúpido: Ethan Green, el mayor estúpido de la ciudad —rezongó y chasqueó la lengua—. Pues ya te dije que yo no quiero que— No te me acerques —interrumpió su replica al apenas notar como el mayor empezaba a acortar distancias, para así pedir su espacio. No podía tenerlo cerca, por el simple hecho de que su corazón se aceleraba de una manera ridícula y porque estaba seguro que Kieran sabía cómo derrumbar sus barreras.
No pudo evitar soltar una carcajada al oír lo último. Miró al suelo por un segundo, para luego levantar la mirada y clavarla en la del otro, negando con la cabeza. “No quiero decir aquí exactamente, quiero decir… aquí. Jamás te había visto en mi vida, y creo que es un pueblo un poco pequeño como para no conocer a alguien.”
Oh... —articuló con vergüenza, sintiéndose tonto por no haber comprendido el sentido de su pregunta. Soltando un par de nerviosas risas, rascó su nuca—. Ehm, entonces no lo sé. Es decir, suelo andar de aquí para allá, principalmente en la escuela y en la iglesia. No te he visto por esos lugares, aunque, como dije, no soy muy sociable, así que... —prefirió callar luego de darse cuenta de que no estaba llegando a ningún punto, desviando la mirada a su vez a sus propias manos.
Wyatt era consciente de que su novio se había quedado dormido hacía tiempo, pero no quiso despertarle porque el hecho de verle dormir se había convertido en una de sus actividades favoritas. Mientras veía la película -en los ratos en que no le miraba a él con cara de estúpido-, acariciaba el pelo del ojioscuro, dejando que sus cuerpos se enredaran como siempre hacían, hasta el punto de no saber qué extremidad era suya y cual de Mickey. Cuando aquello que estaba viendo llegó a su fin, se debatió entre levantarse y poner otra, a riesgo de despertar al chico, o quedarse allí sin siquiera moverse, pero tras un par de minutos decidió lo primero; al menos aquello le entretenía a él mientras su novio seguía en el limbo. Pero justo cuando se movió, deshaciéndose del agarre, ocurrió lo que temía. Aunque una sonrisa apareció en sus labios al notar que tiraba de nuevo de él. —Solo iba a poner otra película—. Murmuró, no obstante no opuso resistencia. Se volvió a tumbar en la cama y se acurrucó, dejando un beso suave en su nariz. —¿Sigues dormido? Dicen que cuando le preguntas cosas a alguien dormido siempre dice la verdad porque no sabe lo que hace—. Bromeó, dejando que sus labios pasearan por su rostro.
Ante la respuesta, el alivio lo inundó, ésto mientras una sonrisa se formaba en su boca al sentir de nuevo la calidez junto a él, y ensanchó aún más ese gesto por el beso recibido. Intentó ajustar la vista en su novio, pero la luz lo molestaba tanto que volvió a cerrar los ojos, prefiriendo refugiar su rostro en el cuello ajeno—. Sí, sigo dormido —contestó incoherentemente a su pregunta, acomodando mejor sus brazos alrededor del cuerpo del castaño, impidiendo que éste volviese a levantarse—. Aunque yo nunca sé lo que hago, Wy —murmuró, riendo quedamente. Deseaba poder despertar totalmente, mas su fuerza de voluntad no era demasiada, y el aroma del chico siempre solía relajarlo a un nivel increíble, incitándolo de nuevo al sueño—. No pensarás aprovecharte de eso, ¿verdad? —agregó para después depositar un par de besos en su cuello, uno tras otro.