I’ve tried to hide it so that no one knows, but I guess it shows, when you look into my eyes.
↳ h u n t b a s t i a n a s l o n g a s y o u l o v e m e

No title available

shark vs the universe
almost home

JBB: An Artblog!
we're not kids anymore.
taylor price
trying on a metaphor
Today's Document

⁂
sheepfilms

pixel skylines
Stranger Things

#extradirty

Product Placement

Origami Around
art blog(derogatory)
Claire Keane

izzy's playlists!

JVL
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
seen from Malaysia
seen from Malaysia

seen from Australia
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Indonesia

seen from United States
seen from Trinidad & Tobago
seen from United States

seen from Portugal

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Germany

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Argentina
@manners-hunterking
I’ve tried to hide it so that no one knows, but I guess it shows, when you look into my eyes.
↳ h u n t b a s t i a n a s l o n g a s y o u l o v e m e
-Se encogió de hombros- Si termino encontrándome a Bas y a Ethan lo más seguro es que también cambie de opinión pero como no a sucedido… -le comento haciendo una mueca para dar por terminado el tema, a la larga había perdido la fe hacia muchas cosas pero eso no significaba que la había perdido para siempre o eso creía Andrew-. -Asintió- ¿Qué termino siendo? -le pregunto con una sonrisa, esperando no incomodar al otro-. Lo sé -le dijo asintiendo levemente- principalmente el enamoramiento, ese siempre es muy difícil de olvidar y mas cuando tienes una historia con esa persona -dijo soltando un suspiro-.
— Bueno ya soy uno, estoy seguro que podrías encontrarlos aquí, incluso siendo tan grande no sabes qué te depara cada día. — Le dijo con un tono de voz bastante amable, cosa nueva para Hunter. — Ethan es un cirujano cardiotorácico en el Presbiteriano, aquí en New York. — Le dijo tratando de recordar el nombre del hospital un poco, ya que no lo había aprendido perfectamente. Miró al ajeno un poco detallamente, no sabía honestamente a quién se refería con esas palabras, de cierta manera le preocupaba que fuese por Sebastian, su Sebastian. — Sí bueno, algunas personas están destinadas para estar juntas, aunque intentes superarlo.
Lo bueno de tener una semana agotadora...
Bueno, tienen algunas cosas similares; los muchos matrimonios no son una de esas cosas por suerte— bromeó con una sonrisa— Já. Eso es simplemente porque yo me di cuenta mucho antes que ustedes de sus sentimientos por el otro— rió levente— Tómate las cosas con calma, Hunter. Si ha pasado tanto tiempo antes de que pudiesen estar oficialmente juntos es porque necesitaban de ese tiempo para poder arreglar cosas con ustedes mismos y para tomar la valentía de asumir una relación seria. Sé lo que es eso, el tiempo que no estuve con Kurt hizo que creciera como persona y que aprendiese a apreciarme a mí mismo para así poder amar a Kurt de la manera correcta, y en el caso de Kurt; él se dio cuenta que a pesar de que no quería que su corazón fuese roto, le dolía aún más el pensar en que me pudiesen romper el corazón a mí—explicó elevando sus hombros levemente— Eso y otras cosas más que eran necesarias que aprendíesemos para estar en una relación saludable. Además no todos pueden casarse a los 25— comentó con una risa a manera de broma.
Lo sé, creo que entre Sebastian y yo será una lucha constante, pero lo que más me emociona, es que no imagino mi vida sin esa pelea, sin él, simplemente no podía lograr seguir. — Le dijo honestamente. — Lo sé, Blaine. No voy a proponerlo en matrimonio mañana, ni mucho menos. Simplemente no quiero perder ningún minuto más, es una sensación bastante extraña a lo que estoy acostumbrado, pero últimamente he discrepado en exceso de las cosas a las que solía estar acostumbrado. — Sonrió bastante gracioso. — Es bueno saber que hablas de parte de Kurt con mucha modestia, Anderson. — Bromeó. — Bueno ya que nos tomó diez años estar en una relación formal, yo creo que nos casaremos dentro de unos treinta mínimo. — Se encogió de hombros bromeando de la manera ciertamente incomoda en que lo hacía Hunter, quedando en un tono serio, el cual no era nada sencillo de tomar a broma. — De cualquier manera, no pienso estar lejos de él.
-Se encogió de hombros- Aun no ah pasado nada tan fuerte como para hacerme creer que el destino existe pero tampoco para hacerme creer que no existe así que digamos que solo fue una coincidencia -Al escuchar la noticia del otro no pudo evitar sentirse mal pues no sabia que los padres de Hunter habían muerto- Lo lamento y entonces Ethan esta bien ¿verdad? -le pregunto preocupado por el estado del menor-. Eso espero aunque dudo que todo sea igual que antes por todo lo que paso durante todos estos años.
Bueno, Andrew, a mí me han pasado muchas cosas para saber que existe. Sólo el hecho de que encontrara a Sebastian, que te encontrara a ti, eso pasaría demasiado como coincidencia. — Se encogió de hombros ladeando la mirada, hacía tiempo que reconocía que había algo que te hacía cambiar, regresar a algo si era tu destino, y lo entendía perfectamente. — No te preocupes, murieron contentos, y ya fue hace tiempo. Él está bien, es un poco más duro, pero supongo que es por su profesión. — Asintió. — Sí... Aunque debo decir que algunas cosas, pueden durar todo ese tiempo, y sentimientos que duran mucho más.
Lo sé, pero una parte de mi no dejaba de decirme que algún día me encontraría con todos ustedes alguna vez -le dijo con una sonrisa como si todo lo que había pasado antes no existiera y esa amistad que habían creado desde el primer día que se conocieron sin contar la ultima parte en la que menciono a Sebastian- Entonces creo que me alegro por ti, creo que si fuera mi caso yo regresaría por mi familia -le dijo pensando en las personas que habían sido importantes para el o que lo son pero que no sabia nada de ellas- ¿Nadamas ellos tres? ¿no sabes nada de Sebastian?.
Sí, creo que tenía esa misma sensación y pasó, tal vez sea por primera vez algo del destino o cosas por el estilo. — Le mencionó asintiendo y respirando un poco más controlado. — Bueno, mis padres murieron un par de años ya, Andrew. Tengo a Ethan, y también regresé por él, pero él está bien y sabe cuidarse solo, me lo ha dejado claro. — Recordando que el primer día que llegó Ethan lo saludó y se fue a trabajar hasta el siguiente día por la noche. — Bueno... Sebastian. — En ese momento tenía una lucha interna de furia, pero cariño hacia el menor. — Él está muy bien, regresó de París hace poco. Podrían juntarse alguna vez, estoy seguro que estará alegre de verte.
Lo bueno de tener una semana agotadora...
—Al escuchar las noticias de sus amigos no hizo más que lanzarse a los brazos de Hunter y le abrazó con mucho vigor— No puedo creer que haya esperado este momento por diez años, fue mucho peor que haber esperado por Ross y Rachel— comentó separándose del menor para secarse algunas lágrimas que se habían formado en sus ojos— Realmente me alegro mucho por ustedes, chicos. Siempre supe que ustedes terminarían juntos y por fin ahora ustedes lo saben también—dijo dándole unas palmaditas en la espalda a Hunter— Ya era hora.
Wow. — Fue lo único que pudo alcanzar a responder ante la emoción del peligro, comprendía sus razones, aunque siempre le sería un misterio su afán de verlos juntos, pero en ese momento, le alegraba que a alguien más le fascinara la idea tanto como a él mismo. — Bueno supongo que podríamos ser ellos pero en la vida real. — Le dijo con una sutil risa y un sonrojo evidente. — Tus sentimientos ante nuestra relación fueron algo bastante bueno para que pasara. Aunque lamento perder tanto tiempo, Blaine, te aseguro que si no fuese por el tiempo, amaría estar casado con él, pero es como iniciar de nuevo, comprendo eso. — Asintió. —
Lo bueno de tener una semana agotadora...
Creo que tendrás que ser un poco más específico, Clarington. Siento que entiendo qué es lo que me quieres decir pero quiero que me lo digas sin rodeos mejor.
Necesito un redoble de tambores pero supongo que no puedo hacerte esperar a ti. Oficialmente y después de diez años de intromisión y debo admitir que demasiada estupidez mía, pude decidir que no pude negar mis sentimientos, que sólo hay una persona en el mundo que siempre tendré en mente hasta mi muerte, y sólo una con quien quiero compartir mi vida. Blaine, puedo confesarte que Sebastian Smythe y yo, Hunter Clarington, estamos en una relación. Y que él irá conmigo a la cena que teníamos planeada.
Lo bueno de tener una semana agotadora...
Ah, sí. Aunque creo que Kurt aún no tendrá alguna semana libre, pero aunque solo uno de los dos esté libre igual tenemos más tiempo juntos. ¿Cosas que contarme que me harán feliz? ¿Quitaron la regla de no tener mascotas en mi edificio y podré tener un cachorro?
A eso me refiero, así podrán tener más tiempo disponible al estar uno sin nada que hacer más que esperar al otro para hacer... Cosas. — Sonrió. — Bueno, puedo decir que tu tercer mayor sueño se ha hecho realidad, el primero era estar con Kurt toda tu vida, el segundo ser una gran estrella, y bueno, la tercera ya la sabes. Bueno, no estoy seguro de eso último, pero no es eso.
Lo bueno de tener una semana agotadora...
…es que las dos siguientes son libres!
Estoy seguro de que Kurt estará feliz por eso, Blaine. Además de que tengo cosas que contarte, cosas que sé te harán más feliz.
La verdad es que no creí encontrarme a nadie por aquí -le dijo sonriendo- pero me alegro que así sea. Creí que una vez que te unías a esas cosas la única forma de salir era si te lastimabas o algo parecido -le dijo frunciendo el ceño al notar que el otro aun seguía impresionado con su presencia- Vivo aquí -le dijo encogiéndose de hombros, un poco extrañado por su pregunta- y ¿qué hay de ti? ¿por qué decidiste venir a la gran ciudad?.
Lo mismo digo, no esperaba verte... Me alegra, claro, sólo, es inesperado. — Le mencionó, no sabía si aún existía esa amistad que tenían, o había quedado destruida desde su imposición con Sebastian. — O cumplir cierto tiempo, algunas personas prefieren quedarse, ya que bueno, no tienen demasiado por lo cual volver, pero yo si lo tenía, lo tengo. — Corrigió con la última palabra. — Ya veo. Bueno, quería un lugar nuevo, y aquí están mis amigos, Blaine, Kurt, Ethan...
¿Ethan? -preguntó Andrew mientras se levantaba con ambos celulares en la mano pero su semblante de alegría cambio a uno de preocupación al otar en que estado se encontraba el otro- ¿Qué te sucedió? -le pregunto mientras lo observaba de arriba a abajo-.
— Miró al chico que llamaba por su nombre, pero no era un chico, sino un hombre, y no era cualquier hombre. Sus ojos se volvieron como platos al ver a Andrew, nunca había pensando en que lo volvería a ver, ni siquiera que estuviesen en la misma cuidad. — Andrew... — Mencionó con la voz lenta, aunque segura. — Yo... Tuve un accidente. — Mintió mientras se acomodaba una muleta debajo de su brazo. —
-Aun se encontraba en el suelo cuando escucho la voz del otro- ¿Hunter? -preguntó levantando la cara para confirmar que se trataba de él- Creí que ibas a meterte a la escuela militar o esa cosa -le dijo aun sorprendido mientras se levantaba, creyó que no volvería a ver a nadie de Lima allí pero al parecer estaba equivocado-.
Wow… Digo, no esperaba verte aquí, de hecho, no esperaba verte de nuevo en general. — Le dijo un tanto sorprendido, y porqué no aceptarlo algo intimidad porque ese chico que ya era un hombre había sido el que lo alejó de Sebastian, por el simple hecho de ser él mismo. — Lo hice, terminé mi servicio hace unos meses. — Contestó más cuerdo, pero con la misma impresión. — ¿Qué estás haciendo aquí?
...
Estas bromeando ¿verdad? -Andrew se encontraba hablando por teléfono, le habían dejado hacer una entrevista y la persona que había encontrado solo le había dicho que otro día y ya estaba harto- Tengo que entregarlo mañana y no encuentro a ninguna otra persona, no tomara mucho de su tiempo -le dijo a la persona antes de chocar con alguien y tirar su celular- Lo lamento -dijo sin fijarse en la persona y agachándose por su celular-.
No se dio cuenta lo suficientemente a tiempo para tomar su teléfono, simplemente divisó como salía volando por el aire hacia el suelo, su rostro fue una especie combinada de preocupación y mucha sorpresa. Escuchó el azote y lo levantó, miró la pantalla y para su suerte, estaba bien. — Está bien, no se rompió. — Miró al ajeno, un poco molesto, pero ya se le pasaría. Y de hecho no pudo ser diferente, porque su rostro fue de más sorpresa que al tirar el móvil. — A-Andrew...
Al fin y al cabo...
-¡Eres increíble, Hunter, lo digo en serio, cualquier otra persona diría algo más y tú decides que no puedes estar lejos de mí porque necesitas discutir conmigo- Sebastian soltó una ligera carcajada, siempre le había parecido extraordinario el hecho de que Hunter no era como los demás –Muchas otras cosas…- repitió Smythe sonando un poco provocador acercándose un poco más a Hunter, esa era una parte que de verdad iba a disfrutar el hecho de no tener que esconder su gran atracción por el menor –Blaine siempre hace pensar a las personas, por lo menos siempre lo hace conmigo, pero, de verdad, quiero acostumbrarme a ti de esta forma, aunque si soy sincero dudo mucho que me cueste trabajo – aceptó el beso de Hunter con gusto sintiéndose dichoso al poder estar de esa forma con él, era algo que siempre había deseado aunque muchas veces había mantenido alejado ese deseo – Es curioso que menciones el primer día que nos vimos porque si mal no recuerdo juraste que jamás te inmiscuirías con alguien como yo y ahora mírate casi diez años después, declarándole tu amor a esa persona que juraste era insoportable- Sebastian podía recordar muy bien la primera vez que se había encontrado con Hunter, desde el primer momento que lo había visto, había sentido que Hunter era alguien que era diferente al resto y no se había equivocado lo que no había creído era que se iba a enamorar de él de la forma en que lo hizo, que no iba a ser simplemente sexo como en un principio planeó.
-No tienes la menor idea lo mucho que me gusta escuchar esas palabras, Hunter, yo también te amo, hubo muchas veces que pensé en rendirme, aunque creo que lo hice… es increíble que tú no lo hicieras, me siento como un tonto con todo esto pero realmente te amo, te he amado siempre ¿puedes escucharme? Nunca pensé que diría estas cosas y tú eres el que provoca esto – Sebastian tomó la mano de Hunter con fuerza y depositó un beso en la muñeca del otro, le gustaba sentir el contacto del menor y sentirlo de esa manera, despertaba en él tantas emociones que no era capaz de describirlas -¿A caso estás sugiriendo algo, Clarington?- preguntó Smythe entrecerrando los ojos un tanto divertido - ¡Está bien! Tú ganas, Hunter, cena y después me recompensas por ello, en tu cama, sin ropa, tú y yo- le guiñó un ojo sin dejar de sonreír con esa sonrisa que era tan característica de Sebastian Smythe; que años atrás lograba irritar a Hunter –¿Realmente piensas que yo simplemente me fui a París, Por qué si? No podía soportar pensar el hecho de que en algún momento íbamos arruinar todo o más bien yo lo haría y de pronto estarías con alguien más, como lo estuviste con ese rubio falso con labios enormes de McKinley pero te eché de menos cada día, siempre he estado loco por ti, me volví loco cuando te fuiste la primera vez… te he amado siempre, no creo en esa estupidez de las almas gemelas pero tú y yo somos la parte rota del otro, me haces mejor persona- soltó un fuerte suspiro sin poder dejar de ver a los ojos al menor, no podía creer que después de todo, cada cosa por la que habían pasado finalmente se estaban sincerando –Hunter esto es estúpido hemos dicho lo que sentimos el uno por el otro, que nos queremos desde hace casi diez años y que no hay nadie más para el otro pero no hemos dicho algo importante o que debería serlo, no lo sé, así que simplemente lo diré: ¡Con un demonio, Hunter Clarintgon! ¿Quieres al fin aceptar y ser mi novio?, se que siempre dijimos que las etiquetas eran estúpidas pero ¡Que mas da!
— No podría vivir sin verte fruncir el ceño por lo testarudo que soy por tener siempre la razón, no tendría sentido discutir si no es contigo, Sebastian, eso es lo que me hizo dar cuenta de todo ésto, ¿sabes? Que nunca encontraría a nadie con amara discutir más que a ti, a nadie que amara como a ti. — Posó una mano sobre la barbilla del ajeno, no le importaban tantos años tratando de lucir fuerte, seguro de sí mismo ante todos mientras que internamente se sentía, estaba seguro de aquello, por primera vez totalmente de una decisión que estaba tomando, y la emoción del acto le penetraba los huesos, le provocaba una gran excitación el pensar que por fin se sentía seguro con alguien, y que ese alguien también sentía lo mismo. Sonrió de manera sexy con la mención del ajeno, pero estaba mucho más extasiado porque después cuando ocurriera no sería triste después, sino que podría despertar siendo el rostro de la persona que amaba lo primero que viese en el día. — Blaine debería dejar la actuación y ser un terapeuta, eso debería pasar. — Le mencionó con cierta gracia. — Bueno, yo no podré acostumbrarme a estar sin ti. — Pensó en las palabras del ajeno, era bastante cierto lo que había dicho, pero la razón no tenía nada que ver con sus palabras anteriores. — Bueno, tú suponías un peligro para todo lo que yo era, seguridad, dureza, sin sentimientos. Que tu existieras podía en riesgo todo, se iría todo al diablo si me dejaba llevar por ti, pero diez años después, me doy cuenta que todo lo que hice fue un error, pero estoy aquí, tratando de remediarlos. — Le musitó honestamente, bajó ligeramente la cabeza, ya que se sentía bastante cobarde por eso, tal vez lo sentiría por mucho tiempo. —
— Lo intenté, Seb, lo intente tan fuerte que casi me destruyo, pero sin importar cuánto hacía, simplemente no podía sacarte de mi cabeza, me alejé, casi me matan y no podía dejar de pensar en ti cada minuto de cada día sin ti, era mucho peor que la muerte estar alejado de ti, tu sonrisa, tu piel tan suave, tu cabello perfecto, tu actitud tan sabionda, y esa risa tan malévola que tienes pero que me encanta. — Se acercó nuevamente al chico y le tomó de la mano, era sorprendente el saber que hacía un par de horas había estado fuera, sintiendo que había perdido a su Sebastian, y en ese momento, al salir, tendría a lo que más amaba de vuelta. La idea lo abrumaba, el cambio, y su poder, pero no le importaba, porque ante cualquier cambio, estaría con Smythe para vivirlos juntos. Escuchó la explicación del ojiverde, entendía aquello, ya que cuando él otro no supo por quién decidirse, se había sentido desesperado, roto, entendía lo que era necesitar alejarse para olvidar, o al menos intentarlo, pero mostró una sonrisa al saber que el ajeno tampoco lo había logrado. — Traté de olvidarme de ti, haciendo todo lo posible, pero tienes razón, somos las partes rotas del otro, no sólo una, porque tu llenas cada parte de mi que no está completa, tú, Sebastian Smythe, me completas. — Miró al rubio sutilmente, acercándose a sus labios para entregar los suyos en un beso, sintiendo cada vez como su alma era un vaso con hoyos, que comenzaban a sanar, se separó y comenzó a reír por el comentario del otro. — Esa será mi recompensa, pero no te preocupes, si las veces anteriores fueron tu mejor sexo, éste será insuperable, no te dejaré dormir ni un minuto, pienso disfrutar de ti toda la noche. — Pasó sus manos por las caderas del otro, encarnando una ceja de manera bastante sensual. Las palabras de su amado le causaron bastante conmosión, no porque fuesen sorpresa, sino porque sentía en ese momento que ser sólo novios, ya era demasiado poco para lo que en realidad eran. Sonrió bajando la mirada y riendo consiguientemente. — Sebastian... Acepto ser tu novio, seré tu alma gemela, seré tu esposo si me lo pides, seré todo lo que tú deseas que yo sea, porque pienso estar contigo toda mi vida, nunca dejaré de amarte.
Thirteen Senses: Into The Fire
Al fin y al cabo...
Sebastian podía sentir como tenía una sonrisa estúpida en su rostro por cada momento que estaba ocurriendo sin haber sido realmente consciente había esperado por eso casi diez años, era algo que nunca pensó que ocurriría –Además de lo mucho que hablas, Clarington eres demasiado testarudo y siempre buscas discutir conmigo- replicó moviendo la cabeza de un lado a otro mientras con sus brazos rodeaba la cintura de Hunter –Ahora te has vuelto un terrible romántico, parece que los papeles se intercambiaron además de que pasaste demasiado tiempo hablando con Blaine- Sebastian sonrió un poco más como si eso fuera posible y besó la frente del otro –Aunque debo confesar que me gusta éste lado de ti que no conocía y para que conste yo tampoco puedo seguir así, estaba por volverme loco, no puedo vivir sin ti, ya no es una opción, no lo quiero así – dijo mientras entrecerraba los ojos disfrutando la caricia que Hunter le estaba regalando en ese momento.
-¿Yo sacarte de tus cabales? Eso es lo que siempre has hecho tú, siempre me vuelves loco aunque eso es lo que me hizo enamorarme de ti, siempre he estado enamorado de ti, Hunter, siempre lo estaré- tragó saliva un tanto nervioso, nunca había abierto tanto su corazón a alguien pero Hunter valía cada palabra, eran demasiadas las cosas que el menor despertaba en él, nunca nadie lo había hecho sentir así, era abrumador poder recibir un beso de Hunter disfrutar de sus labios y las caricias por eso se separó de mala gana del beso que siempre recordaría –Nunca desperdiciaría una oportunidad así, lo sabes pero realmente me gustaría pasar tiempo a solas contigo, al fin he dicho lo que siento por ti y tú también lo has aceptado, quiero estar a sola contigo pero si tienes un mejor plan olvida lo que te dije y me tendrás a la hora que quieras con mi mejor traje- pasó su mano por el cabello de Hunter soltando el aire que había estado conteniendo –No tienes idea lo loco que estoy por ti, te amo-
— Justo por eso necesito estar contigo, no creo poder seguir sin un buen compañero para discutir. — Le mencionó con una sonrisa en los labios. — Y si ese compañero puede hacer muchas otras cosas, bueno, eso ya es extra. — Bromeó, simplemente no podía dejar de pensar en que por fin tenía a Sebastian, que era suyo y él era de el ajeno, su cabeza daba mil vueltas sobre todas las posibilidades, mudarse juntos, vivir como una pareja, quién sabía, casarse, tener pequeños, su mente era un torbellino de ideas, pero una estaba segura, Sebastian sería el razón de su vida, nada más. — Blaine me ha hecho pensar bastante, además de que cada vez que hablaba con él me preguntaba por nosotros. Podría decirse que ahora soy romántico, pero no te acostumbres, sólo es contigo. — Rodeó con sus manos el cuello de Sebastian, acercándose para juntar sus labios nuevamente. Las palabras de ojiazul lo hicieron tornar un tono más rojizo. — Éste lado es el que ha estado enamorado de ti desde el primer día, en el cual supe que eras mi perdición, mi salvación, eres lo que necesito para seguir viviendo, y ésta versión de mí, es la que me has hecho formar, no podía estar más feliz por algo en mí.
— Nunca podré dejar de sentir que me vuelves demente, amo esa sensación, saber que sólo eres así conmigo, me siento completo. Eres el amor de mi vida, Sebastian, eres al único que realmente quiero. — Pasó su mano por la nuca del mayor, acariciando su cabello, suspiró al recordar que era suyo, lo cuidaría, lo amaría aunque eso le costase la vida. — Podemos pasar tiempo a solas después de cenar, en mi cama, en donde tú quieras, no tengas problema por ello, siempre encontramos un lugar para estar solos. ¿No es así? — Mostró una sonrisa algo coqueta, algo que en Hunter era poco visto, pero en esos casos era una mirada que sólo significaba una cosa, sin embargo, la siguiente vez, podría decirle cuanto lo amaba, expresarlo con su alma, Sebastian era el ejemplo más claro de que alguien podía cambiarlo, de que sin importar el tiempo que pasó, los sentimientos por él nunca cambiaron, era el amor de su vida, estaba más que claro. — Sebastian, me fui los últimos años del país para no verte y saber que no estabas conmigo, para no sentirme muerto al verte cuando tus labios, eran prohibidos para mí, he estado enloqueciendo desde que te conocí, si alguien está loco por ti, soy yo.
Al fin y al cabo...
Smythe al ver como Clarington subía al escenario simplemente decidió posicionarse en un asiento y esperar la presentación del otro, siempre le había gustado escuchar cantar a Hunter, su voz era simplemente perfecta para él, aunque en muy pocas ocasiones se lo había dicho, se relajó en su asiento esperando una espectacular interpretación, se quedó en silencio escuchando como la voz del otro comenzaba a escucharse por todo el lugar, Sebastian se puso tenso en su asiento cuando notó como el otro estaba cantando con todo el sentimiento posible, nunca había escuchado una interpretación tan sincera como la que estaba escuchando en ese momento, cada palabra que cantaba le llegaba al corazón a Sebastian, había sido un tonto al olvidar lo mucho que disfrutaba escuchar a Hunter pero eso era un gran giro, siempre lo había escuchado cantar canciones un tanto sugestivas además de escucharlo acompañado de los Warblers, lo que estaba interpretando en ese momento era algo completamente diferente que lo dejó sin habla, escuchando cada palabra, cada mensaje que estaba lanzando.
Por un momento Sebastian comenzó a preguntarse si lo que estaba cantando era de alguna manera para él pero era demasiado egocéntrico pensar que era así, había pasado un año desde la última vez que se habían encontrado, las cosas podían haber cambiado, Hunter pudo haber encontrado a alguien más y haberse olvidado por completo de Smythe pero algo en su corazón le decía que podía ser para él lo que estaba cantando Clarington, Sebastian se incorporó ligeramente en su asiento al notar como las lágrimas estaban en el rostro del menor, eso era algo completamente desconocido para Sebastian por lo que lo tomó por completa sorpresa, simplemente quería ponerse de pie y abrazarlo pero sabía que no podía hacerlo en ese momento, había miles de barreras que los tenían distanciados.
Sebastian no pudo moverse cuando la canción por fin terminó, fue consciente de como las personas abandonaban el lugar pero el simplemente no se podía mover, no sabía que era lo que podía venir después, tal vez Hunter simplemente le diría que estaba enamorado de alguien más y eso era algo para lo que no estaba preparado y nunca lo estaría si era sincero, la voz de Hunter lo sacó de sus pensamientos pero no fue capaz de responder.
No daba crédito lo que sus oídos escuchaban “siendo dos completos idiotas” las frases llegaban lentamente a su cerebro ni siquiera sabía que decir o cómo reaccionar “Nosotros deberíamos estar juntos” “Eres el amor de mi vida” lo golpeó con fuerza y tragó saliva al escuchar tal declaración, nunca pensó escuchar algo así de los labios de Hunter, antes hubiera pensado que era una tontería pero después de casi diez años era una total verdad, apenas si pudo escuchar lo que el otro continuaba diciendo, simplemente Sebastian se puso de pie y corrió hacia donde se encontraba Hunter.
-¡Basta! ¡Callate, Clarington! Siempre hablas demasiado- dijo sonriendo mientras lo abrazaba y acariciaba su rostro con su mano – Esto no es algo que esperara- comentó con sinceridad mientras soltaba un suspiro –Pero, eres un completo idiota, te he querido desde la primera vez que te vi…, siempre te dije que dejáramos de pretender y ahora eres tú el que lo pide, que ironías de la vida- soltó una ligera carcajada antes de tomar aire- Yo también te amo, Hunter, lo he hecho siempre- apretó los labios con fuerza, nunca imaginó que le confesaría algo así a Hunter –Eres el amor de mi vida, Hunter, siempre has sido tú y no ha habido nadie más, tú eres el único, te amo y te he amado cada día, solo eres tú- sin poder contenerse más, buscó los labios de Hunter y le robó un beso, un beso con el que quería demostrarle sus sentimientos.
No podía interpretar al ajeno como lo hacía antes, pero sabía que los movimientos de su rostro siempre serían los mismos no importaba cuántos años pasasen, ese seguiría siendo su Sebastian, le amaba, le necesitaba incluso cuando se convencía de que no le necesitaba en absoluto, recordaba esos momentos agradables, al igual los momentos en los cuales le había hecho mucho daño, las cosas que le había dicho, no podía creer que hacían casi diez años de aquello, era demasiado, cada día se lamentaría por no haber pasado ese tiempo junto a Smythe, pero también se encargaría de aprovechar los años que le quedaban por delante, sin ningún miedo, sin omitir ni una palabra al ojiceleste, ni una sola de cuánto le amaba, y se lo recordaría diariamente si era necesario, él lo haría, porque estaría cada mañana despertando para recordarlo a Sebastian.
— No soy el único que habla demasiado, siempre has intentado quitarme ese puesto. — Rodeó al ajeno con sus fuertes brazos, sintiéndose como nunca antes, sentía como sus pulmones podían llenarse de aire sin dificultad. — Siempre he sido el menos predecible del mundo, mucho más cuando se trata de ti, pero simplemente, no podía seguir viviendo sin ti. — Pasó su mano a la barbilla del mayor, sonrió y miró sus ojos mar. Escuchar las palabras de Smythe lo llenaba de alegría, no podía describir lo que sentía pero era maravilloso, el sentirse amado, el saber que tenía razón, tenía tanta razón. — Quiero pasar el resto de mi vida contigo, no me importa cuánto me saques de mis cabales, te quiero a mi lado por siempre. — No pudo evitar reaccionar súbitamente por el beso ajeno, era lo que había esperado, no se limitó a nada y respondió el beso con pasión, amor, todo lo que había mantenido dentro de él expresado en ese beso. Acariciaba su rostro, debía sentir que todo era real, sintiéndose la persona más afortunada del mundo al reconocer la realidad de todo eso. Se separó por falta de aire, pero no alejó sus manos del ajeno, le miró con una sonrisa. — Ven a cenar, ésta noche, te llevaré al mejor restaurante de New York, tienes que aceptar, nunca negarías una oportunidad para estar elegante. Y yo no pienso dejarte hasta que estés conmigo cada día.