La educaci贸n como bien p煤blico
驴Cu谩les son los pensamientos y las acciones聽 que van a cambiar definitivamente las desventajas sociales de origen, que mantienen a tantos ni帽os y j贸venes en la inequidad y por consiguiente, fuera de un sistema educativo de calidad?
Escuchando y leyendo a diferentes referentes de la educaci贸n y de la sociedad en general, en estos 煤ltimos d铆as, not茅 las enormes coincidencias que existen,聽en la necesidad urgente de llevar adelante un pacto por la聽educaci贸n, un gran acuerdo nacional.
Y porqu茅 no, proyectar esto de manera a煤n m谩s ambiciosa. 驴Es posible pensar en que, una vez que ese pacto sea una realidad, podamos blindarlo y no tocarlo para poder ver resultados a mediano y largo plazo? Como ocurre con las pol铆ticas monetaria y fiscal, que una vez bien encaminadas y mantenidas, sin contaminaciones pol铆tico-partidarias, han asegurado estabilidad, previsibilidad, credibilidad y seguridad para inversiones y esperando siempre resultados favorables.
Por las enormes expectativas que hay, y por la trascendencia de la educaci贸n en la transformaci贸n de la sociedad,聽 el gobierno聽 del Presidente Cartes, no deber铆a limitarse a nombrar a un ministro de Educaci贸n, 聽sino a la cabeza de un equipo con la capacidad, la idoneidad y la voluntad para llevar adelante una planificaci贸n estrat茅gica de la educaci贸n, que provoque cambios que apunten fundamentalmente a acortar brechas, con igualdad de oportunidades para todos.
Un 聽Ministerio de Educaci贸n que deje de lado viejos vicios, los cuoteos pol铆ticos, maestros al servicio de intereses partidarios, y su pesada e ineficiente burocracia , para convertirse en el gran articulador, porque es el responsable directo de todas las instituciones educativas聽 del pa铆s , que pueda聽 coordinar con las gobernaciones y municipios el uso ordenado, adecuado y funcional聽 de los fondos provenientes de la ley de Fonacide, para evitar聽 descontroles, malversaci贸n, y tantas otras situaciones de las que hemos sido testigos en los 煤ltimos meses, y que nos hacen ver que los problemas en nuestro pa铆s siguen siendo la p茅sima ejecuci贸n de los recursos y la corrupci贸n que contin煤a gozando de absoluta impunidad.
En estos nuevos caminos por los que debemos transitar, necesitamos personas聽 que ya no pongan excusas o den torpes explicaciones 聽聽a la hora de 聽enfrentar la ineficiencia, los bajos rendimientos y los p茅simos resultados de estudiantes y docentes.














