EL FACTOR SOCIAL EN UNA CUARENTENA
Perú fue uno de los primeros países de América Latina en poner a sus ciudadanos en cuarentena para intentar contener la propagación del coronavirus.
El 16 de marzo, el gobierno decretó un estado de emergencia sanitaria, cerró las fronteras del país, ordenó que la gente saliera solo para cosas imprescindibles como comprar alimentos y medicamentos, y decretó toques de queda en distintos horarios en todas las ciudades.
Desde entonces, la cuarentena se ha prorrogado cinco veces. El presidente, Martín Vizcarra, anunció este viernes la última y más larga extensión de la medida (y de la emergencia sanitaria), que estará vigente hasta el 30 de junio. Paralelamente se irán reanudando algunas actividades económicas.
Muchos expertos y peruanos aplaudieron en marzo la prontitud de las medidas y los paquetes económicos para ayudar a las personas afectadas por la paralización de la economía.
Incluso hasta ahora, el 80% de los ciudadanos aprueba la gestión de Vizcarra, según una encuesta de mayo de la consultora Ipsos Apoyo.
factores que explican por qué las medidas de confinamiento no impiden que sea el segundo país de América Latina con más casos de covid-19:
1. Informalidad:
Muchos peruanos cumplieron con minimizar sus salidas fuera de casa, señala Hugo Ñopo, investigador principal del centro peruano de investigaciones GRADE, a BBC Mundo.
Pero las condiciones económicas y la obligación de tener que ir a lugares con aglomeración, entre otras circunstancias, impidieron que se cumpliera con el objetivo más importante de la lucha contra el nuevo coronavirus: maximizar la distancia social.
2. Aglomeraciones en los mercados...
Precisamente los mercados han sido identificados por el propio presidente Vizcarra como "los principales focos de contagio".
Por ejemplo, en el Mercado de Frutas de La Victoria, en Lima, el 86% de sus vendedores resultó infectado con covid-19, según datos oficiales.
Días después, Vizcarra anunció que se habían intervenido para ordenarlos y reducir la propagación del virus.
3.Aglomeración en los bancos
Paralelamente a las restricciones, Perú destinó entre el 9% y el 12% de su PIB para ayudar a la gente que hubiera perdido su empleo (o autoempleo) y a las empresas que se hubieran quedado sin ingresos a causa de la emergencia.
Estos paquetes de ayuda convirtieron a Perú en uno de los países de América Latina que más ha gastado en la lucha contra la pandemia.













