rhepsody:
aquella personita sonaba como un ser humano maravilloso, tal y como su hermano, quien probablemente era responsable, en su mayoría, de todas esas cualidades bonitas que acababa de mencionar, así estuviese él consciente de ello o no. todo lo que marlon hacía o decía le mantenía encantada, curiosa, siempre queriendo descubrir un poquito más de él, adentrarse más en su mundo y, al mismo tiempo, abrirle a él las puertas del suyo propio. ‘ seguro que es todo un encanto, sobretodo con un hermano como tú. tienes muchos valores bonitos, marlon, eres el mejor ejemplo que podría tener. no me extraña que sea tan maravillosa. ’ sabía lo arriesgado que era otorgar tanta confianza a alguien una vez más, especialmente después de todo lo ocurrido en su vida pero poco se arrepentía de hacerlo pues no tenía mucho control de todo lo que sentía al lado del mayor, quien tampoco le había dado razones para dudar de él en lo más mínimo. ahí en ese momento, con sus dedos entrelazados con ajenos tal suave torniquete, poco importaba el embrollo que en pleno caos se desenvolvía. se vio contagiada por la risa que surgió en conversación, provocando que se encogiera de hombros al sonreír con ternura. ‘ ¡no lo sé! podría ser, todo el mundo es tan diferente, no podría culpar a nadie de ese ser el caso. tú dime, has pasado tanto tiempo conmigo estas últimas semanas, ¿no te parezco algo fastidiosa ahora? ’ intentó mantener postura de prudente serenidad, sin embargo, irrumpió en risitas, declarando que no lo preguntaba en serio. jamás querría molestar a nadie, la verdad es que no estaba segura de si lo hacía o no, pero sí sabía con certeza que si a alguien no importunaba para nada era a marlon. ‘ está bien, lo que tú digas. ¿qué hay de saludarla, ya sabes, por cortesía? ’ si bien le hubiese gustado preguntar, sabía que no era el momento. surgiría espacio en alguna conversación para afrontar los temas difíciles que su extraño regreso había dejado en sus vidas, donde el tiempo empezaba a transcurrir otra vez y las cosas reales tomaban su sitio merecedor en las rutinas de cada uno. lo entendía a la perfección, de poder decirle al muchacho que bloquee la existencia de sus progenitores lo haría, sólo que aquello no sería correcto dada su propia situación con los mismos y prefería bien no tener que esconderle de estos para siempre. lidiaría ella con esto de ser necesario, sólo hacía falta idear cómo.
Escucha las palabras de la chica y sonríe al instante. No se enorgullece de demasiadas cosas en su vida (de hecho, de casi ninguna) pero más allá de eso, sabe que el cuidar a su hermana, el trabajar para darle una vida mejor, el haberle inculcado buenos valores ha surgido de su propia persona, nadie se lo impuso ni le pidió que lo hiciera. Gracias a Dios pudo mantenerle lejos del caos de su hogar, pudo brindarle una mejor calidad de vida que si bien no es la mejor de todas, es mucho más de lo que él pudo tener. “No sé si el mejor de todos pero... siempre hice lo que pude por mantener su bienestar, por mantenerle a salvo.” Explica de forma sincera, cualquiera que lo conozca sabe que la pequeña es su mejor regalo, ¡ella lo ayudó más de lo que él la ha ayudado! “Gracias a Sophie no perdí el rumbo, en cierta forma me dio una mano para ser mejor persona.” Quién sabe en dónde hubiese terminado sin su existencia, tal vez con un futuro igual o peor que el de su madre, ni siquiera quiere pensarlo. a fin de cuentas siempre estuvo rodeado de personas muy distintas, personas que probablemente lo hubiesen conducido a un pozo negro. Camina observando los alrededores, se fija no encontrar rostros conocidos o incluso que formen parte de su familia, a estas alturas ya no sabe que esperar, todo es impredecible. “¿Esa es una pregunta seria?” Sonríe, enfocándose ahora en la rubia que lo acompaña sosteniendo su mano, de la cual tira suavemente para acercarle a su cuerpo. Parece increíble que esa duda pueda existir siquiera, nunca han compartido otra cosa que no sea alegría y gratitud de haberse conocido. “Tú también me ayudaste a no perder el rumbo.” Continúa puesto a que es la verdad pura, en situaciones distintas ambas mujeres fueron su guía, su motor para continuar por un buen camino, el camino que marca valores que se acercan a lo ético y a lo que simplemente está bien. Ya habiendo soltado su mano coloca un brazo por encima de los hombros femeninos, el paso ahora lo hacen abrazados y se detiene unos segundos a besar su cabello antes de volver a hablar. “No quiero que lo tomes a mal pero... es mejor que no, ¿de acuerdo? En caso de que llegue a acercarse déjame a mí lidiar con ella, no es una persona que tú ni nadie quiera tener cerca.” Sobre todo porque habla de más y cuando lo hace es hiriente, ni siquiera se imagina las cosas que puede llegar a inventar acerca de Birdie, exponerla a algo así sería imperdonable.

















