Gabriel se acercó a la persona que se encontraba practicando, desarmando al mismo. “Debes tomar el arma por la empañadura y revisar pestillo, es la forma correcta de quitarle el arma a alguien y luego apuntas directo en la cabeza” entonó, regresando el arma a la persona y se cruzó de brazos para observarlo. “¿Quieres intentarlo tú?”
“Uh, seguro. Pero te sugiero que te apartes un poco, como unos cien metros” comentó recordando la nefasta primera experiencia en que intentó aprender a disparar. Le dio al pie de su instructor. “Espera, ¿cuál era el pestillo?” preguntó apuntando directamente al chico.












