La vida suele ser tan compleja que hace que te pierdas en sus laberintos, las heridas son inevitables, el tiempo se escurre como agua entre las manos y cuando por fin encuentres la luz al final de los largos caminos que haz recorrido, miraras al cielo y contemplaras los atardeceres más coloridos pintando el horizonte, lamentandote por el tiempo que dedicaste a odiar y a estar triste y entonces decidirás que comenzarás a vivir de verdad y que cada hora, cada minuto y cada segundo que te queden por vivir los dedicaras a ser feliz aceptando los errores que vengan por qué siempre habrá despertares mejores.
May.M










