**¿Cómo podría yo ser alguien, si deseo serlo todo?**
Pero terminé siendo más que nada.
¿Podría ver el cielo sin miedo a la noche?
¿Cruzar la calle sin temer al destino?
He decidido que nada me es sublime.
Que nada apasiona mi alma.
Debo amar, cuando ese amor me ha dejado una deuda imposible de saldar.
He decidido mirar con indiferencia, porque es lo que siento.
Todo me es insignificante.
Me descubro anestesiada ante el dolor...
Causado.
He decidido desprenderme, de la carátula que nos humaniza.
He deshabitado el amor.
El apellido no supo pronunciar mi nombre.
Mis palabras no pudieron humanizar lo inhumano.
Mis manos no tuvieron fuerzas para desenmascarar la fachada.
¿Por qué te es tan difícil amar
a tu propio engendro?










