La rubia estaba realmente agotada de estudiar y había tenido una semana un tanto rara, ya que había estado enferma y demás, así que en cuanto pudo salir de su habitación, agarró una botella de alcohol y se sentó a mirar el atardecer, cuando notó una presencia cerca. -¿Quieres? Si me la bebo entera es probable que acabe en urgencias.- Aseguró con una carcajada.













