¿Recordáis la cena de amigos? Pues no fue la única…
A las pocas semanas volvimos, más o menos, el mismo grupo, a juntarnos en otra casa. Tras la cena no se andaron con tonterías, y nos dijeron que si les contábamos algún otro día de diversión ;-) El vino y lo del otro día había hecho su efecto.
Nos empezamos a reír, todos. Mi marido y yo nos comenzamos a besar. Los demás empezaron a corear “que se follen, que se follen”. Eran otras dos parejas y un amigo. Con una de las dos parejas, los dueños de la casa en la que estábamos, tenemos sexo con frecuencia. Otra es Laura, con un nuevo novio. El último es un amigo. Ninguno de estos dos sabe nada.
“Una noche, en la universidad, llegamos de fiesta…”, comencé a contar. Cogí a mi marido y salimos del salón. Desde el sofá vieron mi ropa volar por la puerta, mientras me la quitaba. Yo aparecí desnuda, mientras él me besaba el cuello, dejando mi cuerpo a la vista de los invitados. Fijé mi mirada en el novio de Laura, incluso cuando mi marido me introdujo los dedos en el coño bruscamente.
“Nos pusimos a follar, borrachos, en medio del salón”, dije. Mi marido ni se quitó la ropa. Se limitó a sacársela para empalarme a cuatro patas. Me clavaba las uñas y me hacía gemir.
“Al cabo de un rato … llegó Rubén … nuestro compañero de piso”, dije, entrecortada.. “Se quedó … mirándonos … ni nos dimos cuenta”.
“Cuando me corrí, aplaudió desde la puerta.”
“Yo me tapé” (mentira) “pero él siguió follándome” (verdad). Retomó el polvo, más despacio pero más profundo
“Rubén se sentó en el sofá y se la sacó”.
Laura sacó la polla de su nuevo novio, que no sabía dónde meterse. Le besó.
“Rubén estaba más … borracho que nosotros … No paraba de reír … Se la sacudía, flácida”.
Mi marido paró. Recordando aquél día, se levantó y me agarró del pelo. Antaño me hizo gatear hasta Rubén. Hoy acabé entre las piernas del novio de Laura. Cogió mis manos y las puso en sus rodillas.
No hizo falta hablar más.
Mi marido me volvió a penetrar. Lo hacía empujándome, de forma que cada vez estaba más cerca de la verga del novio de Laura, que seguía masturbándolo. Cuando estuve tan cerca que casi la rozaba con la nariz, ella me la puso en la boca, y le besó.
Él, a diferencia de Rubén, se corrió enseguida en mi boca. Y aquella vez no teníamos público aplaudiendo ;-)