¿Qué necesito yo para sentirme escuchado?
Miradas sinceras y profundas ahogadas en un cristalino estanque de atención y escucha.
Abrazo sonoro, eco de reflexiones sin juicio, arropado en un rebozo de comprensión y sinceridad.
Plenitud en el protagonismo y un silencio que acoge y crea ambientes de serenidad, roto tan solo por el acertado consejo, susurrado con aires de cariño y alientos de apoyo mutuo.
















