‘ ¡alto ahí! no me ofendas ’ lo apuntó con uno de sus dedos. jamás en la vida se compararía con un hombre promedio como los que crearon en las películas disney antiguas, habían roto gran parte de sus expectativas en los hombres. la transformaron en esa princesa en apuros que nunca debió ser, qué bueno que despertó de ese idilio. ‘ jamás sería uno de los príncipes disney ’ entrecerró un poco sus ojos. lo que vino después la hizo negar con su cabeza un par de veces y no pudo evitar sonreír, ¿cómo hacia para sentirse tan cómodo con este papel? quizás, al ser un hombre, no había sido entrenado para sentir tanta culpa. o solamente nunca sintió la necesidad de demostrarle algo diferente a las personas.
pasó su mirada desde el frente hacia él, lentamente, y entrecerró un poco sus ojos. una de sus manos fue a parar a su mejilla y la jaló un poco, tampoco quería hacerle daño. ‘ eres un manipulador ’ hizo una pausa entre un par de melodías jocosas que golpearon bajo sus cuerdas vocales, a estas alturas nadie podía borrarle la sonrisa de idiota que se había dibujado en su rostro. ‘ estás usando una enfermedad completamente hipotética para ver si puedes llamar la atención ’ entonces, desvió su mirada hacia afuera, como quien buscaba evadir el tema. ‘ pero sí ’ claro que lo haría, el tono de su voz sólo dejó en clara la obviedad. ‘ aunque me quejaría un montón ’ no apartó su mano de su lugar, por el contrario, dejó que la siguiera acariciando, mientras lo miraba por el rabillo de su ojo. era un tonto de primera. y ella más.
su mirada se despegó de la ventana y bajó hasta su teléfono cuando se lo ofreció, le costó un poco entender hasta que vio el nombre del contacto. ‘ ¿ya nos estamos compartiendo el teléfono? ── mírate, qué bajo caíste ’ volvió a regocijarse en la gracia y atrapó en aparato en sus aún gélidas manos. inclinó su cabeza hacia un lado, no estaba segura de qué quería comer, ahora que lo pensaba. ‘ ay, por favor, no cantes ’ se rió entre dientes, mientras escribía: “pasta con pesto, gracias (:”. tampoco planeaba pasarse, ¿qué tal si no tenían lo que necesitaban para cocinar algo? ¿saldrían a comprar con este clima? fingió que se salía de la ventana para revisar algo más, pero en su lugar sólo volvió a bloquearlo y se lo ofreció de vuelta. ‘ enfócate en conducir mejor ’ apuntó con su mentón hacia el frente. ‘ ya sufrí suficiente hoy, para además tener destrozado el tímpano ’ se inventó entre risas y se hizo hacia adelante para que la toalla humedecida dejara de cubrirle sus hombros, ya se había secado un poco.
nunca había presentado a nadie a mis hijos. esa frase resonó una, dos y hasta tres veces en su cabeza. la sonrisa se borró de su rostro y tuvo que pestañear un par de veces, sólo para asegurarse que lo que estaba escuchando era real. ‘ bien ’ le dio un pequeño golpe en su pecho. ‘ pero sigue siendo horrible ’ se defendió con un chiste. sentía cómo las murallas que la rodeaban comenzaban a tambalearse, hasta podría escuchar como crujían a su alrededor. en otras condiciones, se habría perdido de su vista. no podía dejar que siguiera avanzando tanto, sin embargo, allí ── en esa camioneta y con la lluvia golpeteando el techo, decidió que se dejaría enjaular. aunque fuese un rato. corto. ‘ no pienso dejar de recordártelo, yo no hago las reglas ’ ¡claro que las hacía! volvió a sonreír, quizás sería un rato más largo.
‘ ¿estás subiendo tu mismo tu deuda? ’ bajó su voz y aprovechó de acomodar su otra mano sobre su hombro, le dio un suave apretón e inclinó su cabeza ligeramente hacia un costado. una sonrisa, más amplia que las anteriores, se dibujó sobre sus rostro al sentir sus labios encontrándose. el movimiento de los pétalos fue lento, delicado, casi como si tuviera miedo de destrozarla. su mano, queriendo un poco más, subió por su hombro hasta su nuca, donde se permitió acariciar las hebras oscuras que se asomaban con algo de timidez, mientras la otra bajó por su pecho. no alcanzó a decir más cuando volvió a besarlo, por inercia su cuerpo se levantó un poco de su asiento. no se había dado cuenta de cuanto necesitaba esto hasta que lo tuvo, sin embargo, al golpear su pierna con la palanca de cambios, volvió a la realidad. justo cuando decidió volver a separarse. allí, aún cerca de él, lo miró un par de segundos: ‘ te quedan novecientos noventa y ocho ’ lo amenazó y volvió a acomodarse en su asiento.
‘ vamos ’ apuntó con su mentón hacia el frente, sin embargo, no soltó la mano de cassian, por el contrario, atrajo el agarre hacia ella, acomodándolas ambas unidas sobre su pierna. si se lo cuestionaba, por supuesto que lo iba a negar hasta el final de sus días, primero muerta antes que admitir que su corazón estaba latiendo tan fuerte que lo podía sentir bajo sus orejas. ‘ y no te atrevas a cantar o te bajo de mi camioneta ’ se apropió del vehículo con la misma facilidad con la que fingía que nada pasaba, inclinó un poco su cuerpo y prendió la música, poco le importaba lo que sonara, necesitaba distraerse antes de querer abrir la puerta y salir corriendo. acomodó su codo contra el borde de la puerta, aunque la dirección de su rostro iba hacia afuera, lo siguió mirando de soslayo. ‘ límpiate la boca ’ se refirió al tono rosáceo que habían adquirido sus labios por absolutamente nada. tendría que retocarse el gloss más tarde.