EN TODA VUESTRA MANERA DE VIVIR (John Hopkins)
¿Quién Define la Modestia? Primero y ante todo, debemos ver quién define la modestia. Cada cultura y sociedad tiene sus leyes morales gobernando las actuaciones de la gente que forman dicho pueblo. Muchas de estas leyes morales no se encuentran escritas, ni fijadas por ningún código legal; mas bien son leyes intrínsecas que se sobreentienden dentro del contexto de esa cultura en particular. Pablo menciona la existencia de esta ley moral cuando dijo: "Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos aunque no tengan ley, son ley para si mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres conforme a mi evangelio" (Romanos 2: 14-16). La conciencia es la voz de Dios en el alma. Todo ser humano, por su conciencia sabe lo que es moral y lo que es inmoral. Sabe lo que es modesto y lo que es inmodesto dentro de los confines de cultura, pero notamos que Pablo apela a una ley mayor que la del corazón, conciencia y cultura del hombre. Apela al evangelio que él ha predicado. El hombre será juzgado por el evangelio, no por lo que su corazón, conciencia o cultura le dictara acerca de moralidad o modestia, de manera que la Biblia es la última corte de apelación, sobre lo decente y lo indecente. En ella encontramos la mentalidad de Dios revelada acerca de la modestia. Si dejáramos la definición de la modestia solamente al hombre, cada uno haría lo que su sociedad le dictara, decidiéndose si obedece o atropella esas normas culturales. Cada uno fijaría sus propias ideas acerca de lo que se considera moral, decente y modesto. Esto es básicamente lo que el hombre hace hoy en día. Podemos ver hasta qué punto él se ha dirigido. Aunque existen en cada cultura normas de decencia que cada uno debe guardar, el hombre hace a un lado su conciencia y opta por quebrantar lo que su corazón redarguye. El libro de los jueces cuenta una triste historia del pueblo de Israel cuando, "en aquellos días no había rey en Israel, cada uno hacia lo que bien le parecía" (Jueces 17:6). Como no había rey (ni ley) en Israel, gobernaba un estado de anarquía. Sin ley no había absolutos y sin absolutos el hombre pasaba por encima las normas de Dios, optando por obedecer los subjetivos deseos humanos, lo que engendró una actitud general de caos espiritual, moral y social. De igual manera, la gente de hoy no quiere que nadie les diga lo que pueden o no pueden hacer. Si el pastor habla en contra de ciertas formas de vestir, se vuelve enemigo de aquellos creyentes carnales que quieren hacer lo que bien les parece, en lugar de obedecer lo dicho por Dios en su Palabra. Las grandes casas de diseño de modas, siguen mostrándonos los estilos de vestir que el hombre produce cuando no obedece las leyes bíblicas de modestia. Cuando el hombre hace lo que bien le parece, diseña estilos de ropa que exaltan la desnudez y la erradicación de la distinción entre los sexos. El mundo quiere dictar a la iglesia lo que es moral y modesto. Nos quiere adormecer en el pecado que nos rodea, para embotarnos el sentido de lo que es la modestia y la decencia. Vamos a definir la modestia, no como lo hace el hombre sin tomar en cuenta la Palabra de Dios, sino como creyentes sometidos a Dios. Lastimosamente hay muchos creyentes que dicen, "no creo que Dios esté en contra de vestir así o así". Pero al fin de cuentas, no importa lo que nosotros pensamos sobre qué clase de ropa consideramos modesta, ya que Dios ha declarado claramente en su Palabra la clase de ropa que debemos usar. Vamos a definir la modestia bíblicamente. Las Ropas Hablan. Las ropas que utilizamos hablan, envían mensajes inconscientes a las personas con las que tenemos contacto a diario. La ropa es una señal exterior de la identidad interior de la persona. Es el reflejo de la personalidad, carácter y juicio de la persona. Las ropas que usamos nos identifican. La ropa usada por los bomberos, los policías, los médicos, los soldados, los marineros, los toreros, y los chefs, indican su rol o papel ante la sociedad. El uniforme expresa la función desempeñada. Los indígenas Kuna y Guaymí se visten de sus ropas tradicionales e inmediatamente sabemos a qué agrupación étnica pertenecen. El rey se viste de púrpura, señal de realeza; la novia se viste de blanco, señal de pureza; la mujer en luto se viste de negro, señal de luto, etc., ¡Sí! La ropa que empleamos habla; envía mensajes a los que están en nuestro derredor. Un autor hace una buena anotación acerca de Juan el Bautista: "Cuando Jesús habló de Juan el Bautista, preguntó a la gente qué esperaban ver en él: " ¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en casa de los reyes están" (Mateo 11:8). Lo que él (Juan) vistió fue parte de su mensaje. LO QUE TU VISTES ES PARTE DE TU MENSAJE. Tú le dices algo a la gente por la manera en que te vistes ¿Qué dice tu mensaje? ¿Atrae atención a Jesús? ¿Levanta en alto su Nombre?" El cristiano no puede negar su deber de vestirse en una manera que sea en consonancia con su Cristo. Somos nuevas criaturas, embajadores de Cristo, representamos el reino celestial, por ende debemos vestirnos a la altura de nuestro cargo. ¿Cuándo su ropa habla qué dice? ¿Qué dice una minifalda? ¿Qué dicen las ropas traslucientes? ¿Qué dicen las ropas muy escotadas? ¿Qué dicen las ropas que revelan el cuerpo? ¿Qué dicen las ropas muy pegadas al cuerpo? ¿Qué dicen las ropas sensuales? *Pablo y el Atavío de la Mujer Cristiana* Quiero citar dos versículos del Nuevo Testamento que gobiernan el atavío del cristiano, sobre todo el de la mujer cristiana: "Quiero pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda. Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinados ostentosos ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos". (1 Timoteo 2:8-9) "Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos, como Sara obedecía a Abraham, llamándole Señor, de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza" (1 Pedro 3:3-6) Estas dos citas reflejan la mentalidad de Pablo y de Pedro acerca del atavío de la mujer cristiana. Gobiernan a la mujer cristiana, no a la mujer mundana. Hay unas palabras en estas dos citas que estaremos estudiando al desarrollar el tema del atavío de la mujer cristiana. Pero, antes de embarcarnos en este estudio, quiero definir una de estas: La palabra "atavío". • Atavío (1 Pedro 3:3-6) = Kosmos (griego) = orden, arreglo, ornato, atavío. • Atavíen (1 Timoteo 2:9) = Kosmeo (griego) = arreglar, adornar u ornato de la persona. Kosmeo - en el inglés "cosmetic", en el español cosmético. En el diccionario: "Cosmético m. (del gr. Kosmein, adornar) Sustancia para hermosear la apariencia - Adj. Relativo a la belleza". Pablo y Pedro se refieren al cosmético de la mujer cristiana. Se refieren a lo relacionado a su belleza exterior, a su adorno, y aun a la manera de hermosear la apariencia. Su cosmético debe ser con ropa decorosa, con pudor y modestia. El cosmético de la mujer cristiana se trata de (1) su ropa, (2) de los adornos que usa, (3) del pudor (aidos), del sentido de vergüenza que debe guardar con relación a otros como reflejo de su carácter cristiano, (4) de su modestia, (5) de su espíritu y (6) de lo interno. De estos versículos y otros podemos reunir la imagen de Dios sobre la modestia de la mujer y el hombre cristiano.













