Luna, luna mía… ¿A dónde te has marchado?
Cada noche y cada día pido por tu bienestar y tu alegría… Pero he de aceptar que mi corazón sufre desde tu partida,
Cada noche miro al cielo anhelando tu regreso, tu luz irradiando amor del bueno,
Cada noche escribo en tu nombre en el cielo mientras canto mis sentimientos y los te quiero, esperando a que tus oídos llegue un mínimo acorde,
Luna, luna mía ¿A dónde te has marchado?
Cada noche recitó un verso al cielo, con la esperanza de que en tu regreso sellemos este amor con un romántico beso,
Cada noche entre clima frío y pensamientos prohibidos, anhelo tenerte a mi lado y susurrarte al oído te amo,
Luna, luna mía…
Sigo siendo incrédula, por mantener esta fe cada amanecer, como las familias creyendo en la fuerza unida, como los payasos creyendo en la sonrisas, como los buenos en la alegría, como los enfermos creyendo en una cura que los hará vivir más días, como las religiones esperando paz en todas sus dimensiones, como los novios anhelando fundir su amor en un acto de equilibrio y emociones, como los enamorados creyendo que su pareja es amor y perfección, como los niños con sus sueños de ser bomberos, como los viejitos creyendo en el amor del bueno… como yo esperando tu regreso.