Hace algunos años,
ya fue que salvaste monstruos de demonios y demonios de ángeles.
Hace años,
alguna vez supe que la salvaste en un beso y a mamá reconstruiste en un abrazo.
Ya fue, que alguna vez
sonreíste y pusiste al mundo en rodillas, mirando hacia lo más bonito;
al cielo que habitaba en tus ojos.
(Ya hace mucho tiempo de eso, y la gente no sabe olvidar).
Te llevaron más allá, más alto.
No despertaron cuando sucedió,
cuando que...
Que ahora eres de las tías que follan mucho,
que toman mucho,
que lloran más que bastante
y que a menos:
bailan poco,
viven poco.
Que ya hace tiempo eres bastante poco.
Ya hace tanto,
que no recuerdo de cómo pasó, pero que fue algo como:
sonreír y salvar a media Europa.
Hablar alto y llegar a las estrellas.
Salvar de las peores enfermedades leyendo cuentos.
Fue similar a tocarme y convertir mi invierno en primavera.
Hace unos años,
que hace bastante,
que la gente no pudo olvidar y ahora no ve que no reís, no sonreís, no sentís.
Que estás más muerta que nunca.
Que sangras por todas partes,
en todos lugares,
en las peores zonas,
en mejores horas.
Y que no dudas, apenas ni siquiera poco en hundir la cuchilla entre tus piernas,
casi como si fuera su casa.
Fue ya hace tanto tiempo,
que con una poesía me rompiste, helaste y dejaste al mismo tiempo en el que (me) te heriste.
Así que me tomo el valor de entre tu cabello negro
y digo que hoy:
no eres más la chica que revolucionó medio mundo,
sino que al día de hoy
eres solamente una chica desastre.
Una triste
y chica
desastre.
Tristes desastres; Eris Dn
















