Me quedé tranquilo cuando leí por ahí que la cuarentena no era un concurso de la productividad
Y si, es aislamiento social cada uno lo lleva adelante como puede.
Por allá en los comienzos de marzo no nos imaginamos que íbamos a estar así, cumpliendo con una cuarentena obligatoria dispuesta por el gobierno nacional y el presidente de todos los argentinos, para prevenir la transmisión del COVID-19 - Coronavirus. Para esa fecha entramos en razón de que la cosa se iba a poner fea cuando el intendente de San Isidro ordenó la suspensión del Lollapalooza, y sus organizadores decidieron repogramar la fecha de ese gran festival de música para evitar las aglomeraciones y preservar la salud de todos, público, músicos, etc.
La catástrofe ya estaba entre nosotros y cuando menos nos dimos cuenta, Alberto Fernández, ya estaba declarando el aislamiento por un decreto de necesidad y urgencia. Lo cierto es que faltan pocos días para cumplir un mes del distanciamiento social, y cada día que pasa es como una lucha interna vs lo que uno ve, o quizás consume consciente o inconsciente, sobre ser lo suficientemente productivos mientras uno está en casa. Casi como un concurso.
Las redes sociales y los medios de comunicación, entre la tele y la radio, se llenaron de un abanico de propuestas para hacer cosas en nuestros hogares. Cocinar, hacer ejercicio, leer, comunicarse con los demás por nuevas vías de interacción, pensar en algún negocio, estas parecen ser las opciones predilectas por los especialistas y por aquellos que muestran su vida en Instagram, por ejemplo, para hacer en este tiempo.
Ahora nos preguntamos, ¿nadie consideró que quizás la cuarentena es un momento para estar en casa y no hacer nada?. Quizás es medio capsiosa la pregunta, porque no hacer nada, ¿es hacer algo?. Capaz es medio de tirado no querer hacer alguna de esas cosas sugeridas pero por qué el aislamiento se presenta como una posibilidad para ser mejores y hacer cosas que no hacíamos. ¿Por no tener tiempo?. Puede ser, pero si hay algo que no hacía antes, ¿por qué la haría ahora?. ¿Por tener tiempo?. Probablemente la respuesta sea sí. Ahora bien, ¿por qué necesariamente tenemos que ser productivos en esta suerte de confinamiento?.
Cada uno elige que hacer y que no. Pero por qué hay que sufrir un bombardeo constante de la cosas que uno debería tener que hacer para llevar adelante la cuarentena. ¿Para pasar el rato?. ¿Para no enloquecer entre tanta información y tanta cobertura con placas rojas de URGENTE?.
Quizás son muchas preguntas y respuestas, que muchos profesionales de diversas disciplinas pueden responder. ¿Alguno de ellos nos dirá que "hacer nada está bien"?. Así como si fuéramos algún un miembro de alguna la realeza o algún familiar de alguna figura pública que no quiere que estemos* en medio de la escena llamando la atención y "estemos guardados" sin hacer ninguna gracia.
No milito y no soy profeta de la vagancia, o cualquier cosa que se parezca a ella, pero por qué se supondría que tengo que hacer tantas cosas extras. Ojo, varia de la agenda y las actividades que tenga cada uno y que pueda hacer desde casa. Pero quizás se trata de llevar la cuarentena como uno puede y quiere. O quizás escribiendo esto desde un lugar raro, sin citas de especialistas o fuentes de primer orden científico.
Un poco harto, el aislamiento social se lleva adelante como puede. Quizás sentado desde las gradas de un salón donde todos parecen pelearse por quien se para en el podio del número uno de la productividad. Me quedé tranquilo cuando leí que la cuarentena no es un concurso por ver quien hace más cosas.