Female / 24 / Spain / Speaks Spanish and English Blog dedicado a mis trabajos en Fanfiction.net y otras cosas relacionadas con ello. No dudéis en preguntarme cualquier cosa, os responderé encantada.
Desde que colgué en ff.net mi nuevo capítulo de Que volvamos a vernos he recibido bastantes reviews celebrando mi vuelta. No sabéis lo feliz que me hace leer todo eso ^ o ^
Hoy he tenido un día muy productivo gracias a esas energías que me habéis dado.
Lo que queda de la raza humana vive en el espacio en una gran nave a la espera de que tras varias generaciones puedan volver a la Tierra. Sin embargo, cien delincuentes podrían regresar al planeta antes de lo esperado.
Clasificación: T
Género: Romance, Sci-Fi, Aventura, Drama,
~2.000 palabras
Que volvamos a vernos: [Nishikino Maki] [Yazawa Nico] [Tojo Nozomi]
[Fanfiction.net]
Hoshizora Rin
Era demasiado joven. Demasiado joven para conocer el orden de las cosas. Demasiado joven para entender que no todo lo que hacían sus padres era correcto o todo lo que decían absolutamente cierto. Demasiado joven para entender que lo justo después de actuar mal era ser castigado, incluso cuando quien se equivocaba eran sus propios padres. Por eso cuando los guardias los sacaron de su casa esposados y camino a una muerte segura, Rin trató de impedirlo. A sus diez años de edad todo su mundo se desmoronó en segundos, intentó defender a sus padres con uñas y dientes pero lo único que consiguió fue ser esposada como ellos. Su sublevación se tomó como un delito pese a su corta edad y acabó encerrada en la caja del cielo, convirtiéndose en una de las personas más jóvenes que habían pasado por allí desde su creación. Durante todos esos años allí dentro había tenido que pasar por situaciones muy desagradables y otras tantas aterradoras pero aquella vez estaba empezando a temer que realmente fuera a acabar mal. Se sentía cansada, apenas tenía fuerzas para caminar y su cuerpo parecía pesar cada vez más. La puerta de su celda estaba abierta de par en par, como las del resto. Aun así pocos presos estaban fuera de ellas, ninguno tenía fuerzas para levantarse y mucho menos para tratar de escapar. Apenas había guardias. No entendía lo que les estaba pasando pero aparentemente casi todo el personal se había marchado para no sufrir el mismo destino que ellos. Cada vez se sentía peor y no parecía que la cosa fuera a mejorar. Hacía poco que acaban de dejarle su ración de comida diaria en la puerta y llevaba minutos intentando reunir las ganas para levantarse a por ella. Lentamente acabó por ponerse en pie y se sintió algo mareada, aun así siguió hasta la puerta y se apoyó en el umbral. Entonces vio a una chica pelirroja caminar por el corredor con suficientes energías como para sorprenderla. Esta se la quedó mirando y se le acercó. La desconocida miró a Rin de arriba a abajo antes de hablar.
-¿Estás bien? -Rin la miró confundida sin entender muy bien qué hacía allí esa chica.
-He estado mejor...
-Eres una de los pocos que he encontrado con fuerzas para levantarse. -Se agachó y tomó una barrita de cereales que había en la bandeja de comida. -Ten, recupera algo de energía y ven a ayudarme.
- ¿Qué?
- Quiero comprobar el estado de todos los que pueda, no tengo medicamentos así que no podre hacer mucho pero es mejor que nada.
-¿Eres médico? –Rin la miró con escepticismo pero apenas se notó ya que sus facciones estaban llenas de cansancio.
-...Mas o menos. Estaba a punto de conseguir el título cuando me encerraron aquí. Me llamo Maki.
-Soy Rin -dio un mordisco a la barrita y masticó con ganas al darse cuenta del hambre que tenia. -¿Sabes qué es lo que está pasando?
-Apenas hay oxígeno, los sistemas de ventilación no funcionan correctamente y el aire es cada vez peor. Nuestra única opción es esperar que solucionen el problema antes de que nos asfixiemos. Vamos, échame una mano.
Maki volvió a caminar por el corredor esperando que la otra la siguiera pero no fue así. Rin se limitó a mirar cómo se alejaba sin dar un paso.
-¿Por qué haces esto?
-Necesitan ayuda –se detuvo de nuevo con algo de fastidio al ver que la chica no parecía interesada en colaborar.
-Tú también la necesitarás pronto si malgastas así tus energías.
-Como quieras... -Maki le dio la espalda y siguió hacia adelante. -Yo hare todo lo que esté en mi mano por ayudarles.
Rin la vio marchar sintiéndose algo culpable y al final la alcanzó con pasos rápidos. Su cabeza dio vueltas por el movimiento brusco pero después de unas zancadas se sintió mejor, aun así sentía sus pies vacilantes.
-¡Espérame! Está bien pero démonos prisa –no estaba segura de cuánto tiempo podría mantenerse en pie pero sentía que debía ayudar a aquella chica. Era la primera persona que se preocupaba por ella en mucho tiempo y en el fondo agradecía el gesto.
Visitaron varias celdas, sobre todo se dedicaron a dar de comer a aquellos que estaban más débiles y que ni siquiera podían llegar hasta su comida. Ambas caminaban una junto a la otra pero entonces los pasos de Rin se hicieron más rápidos, sabia de quien era la siguiente celda y la preocupación aligeraba sus pies. Se asomó por la puerta sintiendo nervios en el estomago.
-¿Nico?
Cuando entraron encontraron a la joven en el suelo. Rin corrió hasta ella al instante e intentó despertarla.
-¡Nico!
Maki se arrodilló a su lado con rapidez.
-Aparta -colocó dos dedos sobre su cuello en busca de pulso y respiró aliviada al encontrarlo. Se inclinó sobre ella colocando su oreja cerca de los labios de la chica y apenas pudo sentir su aliento rozándole la piel. -Su respiración es muy débil, ayúdame a ponerla en la cama.
La chica apenas pesaba nada y la levantaron entre las dos sin mucho esfuerzo.
-Está muy deshidratada, pásame ese vaso de agua.
Rin corrió a obedecer. Maki mojó sus dedos en el agua y rozó los labios de la chica para humedecerlos, dejando que alguna gota llegase a colarse en su boca. El estímulo fue suficiente para que Nico despertase. Parpadeó con esfuerzo y tardó largos segundos en encontrar su voz.
-R-rin... -Su voz rota provocó una sonrisa de alivio en ambas jóvenes.
Rin soltó el aire que había estado conteniendo sin darse cuenta al ver que su amiga lograba fijar su mirada sobre ella.
-Nico…
La ayudaron a incorporarse y Rin le acercó el vaso de agua a los labios. Dio un par de sorbos con cuidado. Maki volvió a tumbarla colocándole la cabeza sobre la almohada con un movimiento lento.
-Con calma.
Nico intentó mantener los ojos abiertos y buscar el origen de esa otra voz que no conocía. Captó los ojos púrpura de Maki que la miraban con preocupación. Intentó hablar pero estaba demasiado débil y pronto volvió a desmayarse. La pelirroja se quedó observándola durante unos segundos con una expresión que Rin no supo descifrar, esto la puso algo nerviosa.
-¿Va a ponerse bien?
-Si estuviéramos fuera de aquí le pondría una vía con suero pero... Lo único que tenemos es la comida que nos dan. Quédate con ella y ve dándole pequeños sorbos de agua cada poco tiempo, pero despiértala antes o harás que se ahogue. Volveré mas tarde para ver como estáis.
Maki se levantó y salió de allí algo preocupada. Esperaba que su ayudante improvisada fuera lo suficientemente responsable como para cumplir con sus indicaciones. Siguió con su ronda por el resto de celdas de aquella planta tomándose su tiempo con los casos más graves, por suerte ninguno de ellos llegaba a estar tan mal como la amiga de Rin. Entonces llegó a una puerta más grande que el resto y mucho mas reforzada, no obstante, estaba abierta igualmente y daba a un pasillo estrecho. Era evidente que no tenía permiso para estar ahí y los primeros pasos los dio algo intranquila. Si la descubrían allí podía ser fatal para ella. Aun así se repitió a si misma que no quedaba nadie para poder hacerlo. Aquel era un lugar fantasma literalmente, muchos de sus habitantes estaban más cerca de la muerte que de la vida y solo había silencio. No pudo evitar ser más consciente de los sonidos que producía en aquel espacio tan pequeño y vacío, sus pasos resonaban contra los paneles de metal que formaban el suelo y las paredes y enseguida trató de ser más silenciosa. Al parecer allí había más celdas, sus puertas eran lo único que destacaba en todo el pasillo. Estas, al igual que la principal que guardaba ese pasillo, eran muy diferentes a las del resto de presos. Esas debían de ser las celdas de aislamiento. Le entraron ganas de dar media vuelta, seguramente allí había gente muy peligrosa. Pero aun así siguió adelante, ella era médico, no juez. Debía tratar todas las vidas de igual manera. Eso no evitó que su corazón se acelerara por los nervios. A esos presos no se les permitía salir de allí bajo ningún concepto ya que eran peligrosos incluso para el resto de delincuentes y no tenían ningún contacto con el exterior. Entonces una idea cruzó por su mente y la hizo detenerse por un instante. Algo la había preocupado desde que la encerraron en aquel lugar, no había encontrado a Kotori por ninguna parte. Al llegar a la caja de cielo lo primero en lo que pensó fue en encontrarse con ella. Su relación no era la mejor pero ambas llevaban tiempo intentando llevarse bien dadas las circunstancias y era la única persona a la que conocía allí dentro. Sin embargo, así como los días pasaban y cada vez le iban quedando menos celdas por visitar fue preocupándose más y más. Llegó a pensar que había llegado tarde pero al dar con estas celdas recuperó algo de esperanza. No la había podido encontrar porque estaba allí encerrada. Con cuidado fue abriendo cada una de las pequeñas ventanitas que permitían ver el interior de las celdas. Las dos primeras estaban vacías pero en la tercera vio a alguien. Lo primero que captó su atención fue una gran melena gris ceniza y entonces pudo respirar con alivio. La joven estaba sentada en su cama, rodeando sus rodillas con sus brazos y con la mirada perdida en la pared que tenía delante.
-¡Kotori! -Maki aporreó la puerta con energía y el sonido llegó amortiguado al interior de la celda.
Aun así fue suficiente para que la joven mirara hacia ella. Al verla se le iluminó la cara y corrió hacia la puerta.
-¡Maki! –A la chica estaban a punto de saltarle las lágrimas. -¡¿Q-que haces aquí?!
La mayor no se había enterado de nada de lo que había estado pasando fuera de su celda durante todo ese tiempo. Se alegró de ver a la pelirroja pero enseguida se dio cuenta de que era imposible que la hubieran dejado entrar allí por las buenas. Maki observó que su amiga no parecía sufrir ningún síntoma de fatiga.
-Es largo de explicar… ¿Estás bien?
-¿Eh? No puedo salir de aquí pero estoy bien. ¿Por qué lo preguntas?
-Aquí fuera todo el mundo se está asfixiando lentamente, apenas tenemos oxígeno.
-¿Q-qué? –Sin pensarlo, miró hacia atrás donde estaba la rejilla de ventilación. Allí el aire era perfecto y la razón estaba clara. Su madre. Una vez más se llenó de disgusto al pensar en ella. Aquello la hacía sentir aun peor, estaba allí encerrada sin poder hacer nada por ayudar y encima gozaba del lujo de salvarse cuando el resto estaba al borde del desastre.
-Dime por qué estas aquí, la gobernadora no ha querido decirnos nada –cuando Maki se enteró de que habían metido en la Caja del cielo a Kotori no lo creyó, era la última persona a la que podía imaginar haciendo algo malo. Ahora, al encontrarla en esas celdas de aislamiento, estaba más que segura de que debía haber un error. –Mi madre ha intentado convencerla de que te saque de aquí pero no la escucha.
Entonces la mirada ámbar de la chica se ensombreció. Esta era su oportunidad, por fin podía hacer aquello que su madre había querido evitar a toda costa.
-Maki… Hay algo que tienes que saber.
La expresión sepulcral de la joven hizo temer lo peor a la más pequeña que tragó saliva sin darse cuenta.
-En poco tiempo… todos los habitantes del Arca vamos a morir.
Review de OphiellTheFallenAngel en el capitulo 11 de SALEM (Interludio Rosa)
Este capítulo hubiera quedado bien al inicio, así creo que hubiera causado más impacto, pero aún asi créeme que lo lograste, ver en retrospectiva como fue la infancia de nico, como fue que terminó convirtiéndose en lo que es ahora, una bruja... Debió sentir tanto odio y rencor ccomo para hacer arder la ciudad con sus habitantes, sería interesante ver el pasado de nozomi también jejeje
Este fic esta centrado en todas las chicas. Aunque Nozomi y Nico lleven ahora el ritmo de la historia no son mas importantes que el resto. Por eso mismo decidí poner su pasado a modo de flashback durante la historia y no como comienzo cronológicamente. Quería que el inicio fueran escenas en las que se presentara a todos los personajes sin que se supiera quien era bruja. También mi intención al usar flashbacks era que la información pillara por sorpresa en el momento justo. Si desde un principio hubiera dado el dato de que el padre de Eri mató a la familia de Nico se hubiera adivinado a la legua lo que iba a pasar entre Nico y Nozomi cuando esta ultima empezó a hablar con Eri. De esta forma podíais disfrutar del NozoEri sin preocuparos de nada y luego sorprenderos al descubrir que esa relación suponía un problema. Personalmente me gustan las tramas retorcidas, de las que hay que estar atento a los pequeños detalles para entenderlas y puedes disfrutar de ellas varias veces porque al volver a leer ves cosas que no viste la primera vez. Supongo que eso se refleja en la forma en la que escribo ^^.
Ya vimos lo mas importante del pasado de Nozomi en el Interludio Purpura pero aun queda otro interludio mas en el que también jugara un papel importante. Me gustaría escribir como fue su nacimiento pero no tiene verdadera importancia para la historia y no se donde colocarlo, así que no se si algún día me pondré con ello.
Review de Naofu en el capitulo 11 de SALEM (Interludio Rosa)
Me encantó el capitulo, explica mucho del por qué el comportamiento de Nico, lo que más me sorprende es que a pesar de todo lo que pasó, haya dudado por un instante, aunque fue en un pasado, sintió algo de empatía (al decir que no le fue fácil haber arrebatado las vidas) y eso, me da la impresión, hará la historia más interesante... Entiendo el odio que siente por Ayase, pero me pregunto si entrará en conflicto con Nozomi por sus deseos de venganza. Estaré esperando el siguiente! Y no te presiones, la idea es que disfrutes escribiendo y no que te estreses más por ello~
Nico en el fondo es una persona amable, sin embargo ha vivido toda su vida poniendo por encima de todo su venganza y dejando sus propios sentimientos en segundo plano. Se siente culpable por haber sido la única que logró escapar y cree que lo justo hubiera sido morir con su familia por lo que no le importa lo que le ocurra con tal de conseguir su venganza. Así que por muy horrible que algo le parezca y lo muy mal que la haga sentir después, si necesita hacer algo lo hará. Curiosamente, la cosa es diferente para Nico cuando se trata de Nozomi o Maki. Nico intentó enseñarle a Nozomi a ser una buena persona y mostrarle lo que esta bien y lo que esta mal porque le importa y quiere que su vida sea mejor. Pasará lo mismo con Maki, Nico tiene por delante un largo camino de arrepentimiento con ella.
Muchas gracias por la comprensión, seguiré esforzándome para mantener el nivel de la historia y que siga gustando.
Review de zaRekPG en el capitulo 11 de SALEM (Interludio Rosa)
Wow, Wow, Wow... estaba deseando seguir leyendo esta maravillosa historia y me das un capítulo cruel, fuerte y fascinante. Nico merece su venganza, merece acabar con el infeliz que acabó con su familia, pero veo que ahora eso será un problema, porque también dañará a su nueva familia, Nozomi.
Lo único que me gustaría saber es... ¿Nico entonces si era bruja o los ancianos la hicieron bruja? ¿Cómo?
Espero que el trabajo no te agobie (entiendo por lo que pasas porque me sucede exactamente lo mismo), y que puedas continuar pronto.
En este universo la magia se pasa de padres a hijos pero la duda aquí es si la madre de Nico fue una bruja en realidad. Esto es algo que ni la propia Nico sabe a ciencia cierta. Ella cree que su madre era inocente, basándose en la idea de que si hubiera tenido verdaderos poderes podría haber escapado usándolos. Sin embargo, dentro de poco verá que escapar del reverendo Ayase puede ser bastante complicado. De una forma u otra, Nico consiguió sus poderes esa noche cuando hizo el trato con ese demonio. Aunque el hijo de un brujo tenga magia desde que nace ha de hacer un trato con un demonio para tener verdaderos poderes o al menos tener control sobre ellos y dependiendo del poder de ese demonio seran mas potentes o menos.
Review de kali9105 en el capitulo 11 de SALEM (Interludio Rosa)
OMG! que fuerte! Pobre Nico, algo me dice que Nico y Nozo terminarán en disputa por los Ayase...pobre Nico, ver morir a tus seres queridos debe ser horrible. Hasta cierto punto comprendo a Nico, ella y Nozomi sufrieron cosas horribles de distinta manera...ay mi corazoncito sufre mucho cada vez que leo, pero me encanta! Gracias por actualizar!
¡Gracias por la review! Llevas toda la razón, en el próximo capítulo estallará un gran conflicto entre Nico y Nozomi. Siempre que os leo cosas como que esta historia os hace sufrir me encanta XDD Es lo que pretendía desde un principio (Ò w Ó) muaajajaja.
Review de kuroimetz en el capitulo 10 de SALEM (Witch among us VIII)
Es una review bastante larga asi que ire por partes:
(...) el padre de Eri tiene que regresar en algun momento, cuando eso suceda la tortura de Eri sera revelada o Nozomi la amenazara para torturarla fuera de su casa ¿y si es en su lugar especia? D: eso si seria horrible para las dos D: ok creo que me voy por las ramas jajajaja. Otra duda, que seguramente se respondera en los siguientes capitulos ¿los ancianos estaran conformes con eso? ellos quieren que todo el pueblo vean que los Ayase son debiles.
Lo que ellos buscan es sembrar el miedo en el mayor numero de personas. Con poder se puede doblegar a la gente pero el miedo es mucho mas eficaz, cuando alguien tiene miedo ni siquiera se levantará a enfrentarte. En este momento los habitantes de Salem se están aferrando a la esperanza de que el reverendo Ayase los salvará de las brujas y solo cuando la pierdan se creerán condenados. Esa es su meta. Saben que matar al reverendo es difícil por lo que su familia es un blanco mas fácil. Lo que les importa es que Nozomi consiga impactar a todos, les da igual si mata a Eri o no, saben que hay cosas mucho mas horribles que la muerte. Mientra Nozomi tenga éxito no les importará el método que use.
¿Maki se pondra celosa de Nozomi en algun momento por la relacion que tiene con su pequeña bruja?
Maki siempre ha sido una persona solitaria y a veces necesitará mantener su espacio personal incluso con Nico pero también por esa misma razón de que siempre ha esta sola, Nico le es muy preciada y no podrá evitar sentirse posesiva con ella. Intentará por todos los medios ocultar sus celos porque no quiere dejar ver su lado mas dependiente pero sin duda cuando vea lo poco definida que es la relación entre Nozomi y Nico no podrá evitar ponerse celosa. Que esto suponga o no un problema para el grupo dependerá del tacto con el que las dos brujas aborden el tema.
Ya quiero saber que le dira Nico a Nozomi acerca de lo que vio, ¿o esperara a que Nozomi se lo cuente? que seguramente no pasara y al final terminaran confrontandose mmm eso me dio una idea, en lugar de pelearse a golpes ¿se pelearan con magia?
Por suerte Nico y Nozomi tienen la suficiente experiencia como para controlarse. Saben de sobra que no puede salir nada bueno de algo así. Nico abordará a Nozomi con el tema porque realmente supone un gran problema para la morena. Discutiran muy seriamente pero no llegaran a usar su magia entre ellas.
(...) tambien quiero leer tu fic de Los 100, amo y adoro la serie, el libro se me hace interesante pero la serie es genial, quiero saber como adaptas a los personajes a ese ambiente, ya te estare comentando en el otro fic.
Que volvamos a vernos tardará algo en actualizarse, espero que no mucho pero no se con exactitud cuando. La semana que viene empiezo a trabajar así que a partir de entonces mi tiempo para escribir sera muuuuy limitado. En estos días libres que me quedan quería adelantar todo lo posible de Salem ya que lleva mucho mas trabajo escribirlo y es del que mas gente esta pendiente. QVaV al ser capítulos mas o menos autoconclusivos y mas cortos puedo ir haciéndolos con mas ligereza (seguramente acabe escribiendo en el bus todos los días porque me pegaré ahí horas del trabajo a casa XD) asi que ruego un poquito de paciencia en ese aspecto :3 Como compensación por la espera diré que el siguiente capitulo sera centrado en Rin y el siguiente en Kotori.
He estado pensado que puede que publique aquí algunas de las respuestas que escribo para algunos de los comentarios que recibo en mis fanfics. El problema de ff.net es que estas se envían por privado y no me gusta contestar dentro de los capitulos. Así que me gustaría ponerlas aquí para que cuando responda a alguna pregunta todos podáis leerlo y no solo quien ha preguntado. Así si alguien mas tiene la misma duda o interés tendrá también su respuesta.
Del mismo modo también podéis preguntarme por tumblr todo lo que queráis.
Esta última semana he estado un poco de bajón por el final de μ's y el último live. No he escrito nada porque cada vez que me ponía a ello me entraba tristeza y no avanzaba nada pero intentaré publicar algo a lo largo de la semana. Espero que mis 18 musas me inspiren.
Lo que queda de la raza humana vive en el espacio en una gran nave a la espera de que tras varias generaciones puedan volver a la Tierra. Sin embargo, cien delincuentes podrían regresar al planeta antes de lo esperado.
Parejas: NozoEri (en próximos capítulos: NicoMaki, RinPana, KotoUmi)
Clasificación: T
Género: Romance, Sci-Fi, Aventura, Drama,
5.600 palabras
Que volvamos a vernos: [Nishikino Maki] [Yazawa Nico]
[Fanfiction.net]
Tojo Nozomi
Nozomi estaba tumbada sobre la cama que compartía todos los días con Eri. Las lágrimas caían por sus mejillas hasta mojar la almohada a la que se aferraba con fuerza. Esta desprendía el aroma de Eri y aunque normalmente eso la calmaba, en esa ocasión hacia que su corazón se estremeciera de angustia. Su mente repasaba una y otra vez la horrible conversación que acababa de mantener, cada vez más consciente de las pocas salidas que tenía. No sabía qué hacer y mucho menos sabía cómo contárselo a Eri.
Una hora antes
El timbre sorprendió a Nozomi mientras aún estaba en la cama. Se levantó rápidamente sin darle importancia, Eri acababa de salir hacia la fábrica y pensó que estaba de vuelta al haberse olvidado algo. No se molestó en ponerse nada más encima y abrió llevando solamente una pequeña camiseta sobre la ropa interior. Sin embargo, se sorprendió cuando no halló a la persona que esperaba en la puerta. La sangre se le heló en las venas al darse cuenta de quien era en realidad. Una mujer de tez oscura y pelo rizado le sonreía divertida a un par de pasos de distancia. Nygel. Aquella mujer llevaba atormentándola toda la vida y su mayor temor era que siguiera haciéndolo hasta el fin de sus días. Se dedicaba al contrabando de todo tipo de mercancías y era uno de los pesos pesados de los bajos fondos. La madre de Nozomi había llegado a contraer una gran deuda económica con esa mujer mientras aun vivía y al morir esta había pasado a su hija. La suma era enorme, una que Nozomi dudaba poder llegar a saldar nunca. Aun así intentaba salir a flote mes a mes y con ayuda de Eri y Nico lo había logrado hasta ahora. Miró con miedo a la mujer que seguía plantada en su puerta y estuvo tentada de cerrar y dejarla allí pero al parecer sus pensamientos se reflejaron en su rostro.
-Te recomendaría que no hicieras una estupidez como esa y que nos dejes pasar. No me gusta malgastar el tiempo. Si no hablo contigo aprovecharé el viaje y le haré una visita en el trabajo a esa rubia tuya que acaba de salir hace un momento. Aunque seguramente para entonces habré perdido las ganas de hablar y dejaré que se entienda con él –señaló con el pulgar al hombre enorme que guardaba su espalda en silencio. -Espero que te hayas despedido de ella como es debido…
Al instante Nozomi se apartó y dejó que los dos entraran en su pequeño hogar. Se apresuró a ponerse unos pantalones sintiendo algo de vergüenza aunque eso era lo último que le preocupaba. Los dos visitantes no tenían muchas opciones para acomodarse debido al poco mobiliario. Nygel se sentó en una de las sillas que rodeaban la mesa que ocupaba en centro de la estancia mientras que su compañero se mantenía de pie algo alejado, dándoles espacio a las dos mujeres.
-¿Qué quieres? –Nozomi no pudo controlar del todo la hostilidad de su voz. –Aún queda casi medio mes para el día de pago.
-Lo sé, lo se… Precisamente venía a avisarte con tiempo de que a partir del próximo mes espero que me pagues el doble.
-¿Qué? –El corazón de la joven dio un vuelco. –No… N-no puedo hacer eso. ¡Apenas podemos reunir lo que me pides cada mes, es imposible que te dé el doble!
El hombre había mantenido una actitud relajada hasta ese momento pero cuando Nozomi levantó la voz, se cruzó de brazos haciendo notar sus músculos y le lanzó una mirada amenazante. Lo que tuvo el efecto deseado ya que ella se calló automáticamente.
-La cosa esta muy mal últimamente, la nueva consejera está decidida a meter sus narices donde no la llaman. Cada vez hay más registros, más patrullas, incluso topos… No va a parar hasta encontrar la mínima prueba para presentar cargos sobre mí y cada vez tengo que sobornar a más gente para mantener mis negocios a salvo. ¿Entiendes de lo que estoy hablando?
Nozomi se limitó a asentir, su corazón latía con fuerza y sus ojos amenazaban con empezar a llorar. Apenas la escuchaba, su mente seguía atascada buscando una manera de reunir tanto dinero.
-Por no hablar de que me estoy quedando sin mi gente de confianza. Por culpa de toda esta vigilancia he perdido a muchos clientes y contactos así que todo se ha vuelto más complicado. Por ejemplo, la canija de Yazawa, fue una pena que la encerraran con el talento que tenía. Me hacía ganar mucho dinero, bendito el día en que flotaron a su padre y pude echarle el guante. La verdad que mis cuentas han notado mucho su ausencia… Erais amigas ¿verdad? ¿Cuánto tiempo lleva ya allí metida?
-Seis meses.
Nozomi clavó su mirada en el suelo por miedo a perder la calma de nuevo. Oírla hablar de su amiga le hacía hervir la sangre. Habían sido incontables veces las que había intentado convencer a Nico de que se alejara de aquella mujer. Nozomi sabía lo peligrosa que podía llegar a ser ya que ella siempre había estado obligada a tratarla. Nunca le había gustado que su amiga se expusiera por gusto al mismo riesgo. Respiró hondo y trató de calmarse, lo último que necesitaba ahora era echarse a llorar. Tenía que salir de aquella situación, debía hacerla cambiar de opinión o acabaría muy mal.
-Nygel… s-sabes que no puedo hacer lo que me pides. Sabes perfectamente que te doy cada centavo que ganamos. Por favor…
No pudo aguantar las lágrimas por más tiempo y su voz se quebró con sus últimas palabras.
-Lo sé. Pero los negocios son los negocios- se quedó mirándola con media sonrisa en los labios. -¿Por qué lloras? La única víctima aquí soy yo. Le dejé a tu madre todo ese dinero de buena fe y la muy desgraciada no me lo devolvió, solo pido lo que me pertenece.
Nozomi apretó la mandíbula con fuerza a la vez que la piel de sus nudillos palidecía al cerrar los puños. La rabia empezaba a hacerle perder la perspectiva. Uno de los negocios de aquella mujer era fiar dinero, sobre todo a personas desesperadas que no podían conseguirlo por vías más legales. Sabiendo que sus clientes no tenían otras opciones, los intereses que pedía en la devolución eran extremadamente desproporcionados. La mujer notó enseguida la mirada de odio empañada por las lágrimas de la muchacha y habló con más dureza, abandonando por un momento la falsa cordialidad que había estado usando hasta entonces.
-Si quieres culpar a alguien por tu vida miserable… empieza con la borracha de tu madre.
La joven apartó la mirada con resquemor mientras se cruzaba de brazos en un intento por contener el dolor que sintió en el pecho. En el fondo sabía que llevaba razón. Aquella mujer era lo peor, con toda seguridad era el humano más malvado que existía. Aun así, nunca obligaba a nadie a hacer tratos con ella y siempre dejaba claros sus términos. Estaba en todo el derecho de reclamar su dinero. Había sido su madre la que había decidido gastarse todo lo que tenían en bebida para luego pedir más dinero y gastarlo también. Se perdió totalmente en esa adicción hasta que le acabó quitando la vida, dejando a su suerte a una Nozomi aún demasiado joven y con una deuda imposible de saldar.
-Mira, hazte a la idea de que ahora vas a tener que pagar el doble, no quiero oír más quejas. Sin embargo podemos llegar a un acuerdo.
Nozomi volvió su atención de nuevo hacia ella con desconfianza clara en los ojos.
-Yo conozco bien a la gente de este lugar. Casi todas las personas con las que trato son unos desgraciados, asesinos, ladrones, estafadores… Me da igual ser demasiado dura con todos ellos porque todo lo malo que les pase será poco, pero tú, tu eres una buena chica, Nozomi. Sé que trabajas duro y pasas penurias para no retrasarte en los pagos. Por eso he tenido la consideración de venir aquí para advertirte con tiempo. Sin usar amenazas, sin usar violencia… Prefieres ir por el buen camino y yo lo respeto. Entiendo que de esa forma es más difícil conseguir tanto dinero y por eso quiero proponerte un trato.
La joven tuvo que tragar saliva para deshacer el nudo de su garganta. Le daba miedo preguntar pero no le quedaba más remedio.
-¿Qué trato?
-Que me des la misma cantidad que hasta ahora con la condición de que me eches una mano cuando te lo pida.
Nozomi supo en ese instante que estaba perdida. Sabía que no hablaba de nada bueno pero no tenía más opción que escuchar su oferta.
-¿Con qué?
-Serían unos simples favores, nada que una chica como tú no pueda hacer. La verdad es que nunca había pensado en esto pero cuando me has abierto esa puerta se me ha ocurrido la idea. Te conozco desde que tu madre te parió así que supongo que siempre te he visto como una mocosa pero ya no lo eres ¿verdad? Como ya he dicho, tengo que asegurarme el silencio de muchas personas, normalmente el dinero funciona bien pero hay veces en las que no es suficiente. Hay gente que prefiere otro tipo de incentivos.
-… ¿A qué te refieres?
-Por ejemplo, esta misma noche el supervisor de las patrullas me ha hecho un gran favor en mitad de una entrega. Seguro que estaría más que encantado de pasar un buen rato con una chica como tú, se lo merece después del buen trabajo que ha hecho.
A Nozomi se le congeló la sangre en las venas al entender de lo que estaban hablando.
-¿Q-que...? ¡No! –Su indignación era palpable. Miraba a la mujer con los ojos abiertos de par en par incapaz de creer lo que estaba oyendo. –¡No voy a hacerlo!
La primera reacción de Nygel fue reírse con desgana pero su rostro se puso serio enseguida.
-Cálmate, tampoco es para tanto. Yo solo te ofrezco esto para ayudarte. Hazme caso, es la mejor opción, tu madre lo sabía también.
-¿Qué?
-Ella accedió a ayudarme de esta forma unas cuantas veces…
-¡No es verdad! ¡Deja de hablar mal de ella! –Nozomi golpeó la mesa con las palmas de las manos en un arrebato de furia.
-Claro que es verdad. Aunque al contrario que a ti, no le preocupaba tanto el dinero. Estaba contenta con tener un par de botellas con las que seguir emborrachándose un día más. Era patética.
Nozomi no pudo aguantar por más tiempo aquello. Esa sonrisa cruel le revolvía las entrañas y necesitaba borrarla de su cara. Dejándose llevar por la ira se acercó a Nygel con toda la intención de hacerle daño pero antes de que pudiera llegar muy lejos, el guardaespaldas ya le había golpeado en la cara con la suficiente fuerza como para hacerla caer al suelo. Entonces la mujer se levantó de su silla con parsimonia y se acercó a ella mirándola desde arriba.
-No necesito una respuesta inmediata, tómate tu tiempo para reflexionar. Esto te hará la vida mucho más sencilla, créeme, estarás cometiendo un gran error si rechazas esta oportunidad. –Se dirigió hacia la puerta y el hombre la siguió. –Espero que nos veamos pronto.
Nozomi no se atrevió a moverse hasta que oyó la puerta cerrarse tras ellos.
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Eri caminaba de vuelta a casa. Arrastraba sus pies doloridos con lentitud deseando tumbarse un rato. Cuando por fin llegó a su destino suspiró aliviada pero enseguida notó que algo iba mal. La luz estaba apagada por lo que al principio pensó que Nozomi había salido pero entonces oyó unos pequeños sollozos y encendió la luz con preocupación.
-¿Nozomi? –Vio que su novia estaba tumbada en la cama llorando y su corazón se saltó un latido. Automáticamente se acercó a ella para consolarla. -¿Qué…? ¿Qué pasa?
La chica hundía la cara en la almohada por lo que Eri no podía verla. Le acarició el pelo mientras intentaba calmarla. El corazón de la rubia estaba en un puño, algo malo debía de haber pasado.
-Nozomi… Dime que pasa.
-Nygel… -Su voz apenas se oyó pero fue suficiente para que Eri la entendiera. –Ha estado aquí.
-¡¿Qué?! ¿Estás bien? ¿Te ha hecho daño? –Su primer instinto fue buscar algún signo de violencia en el cuerpo de su novia pero apenas pudo hacerlo ya que ella seguía sin moverse. -Mírame –pese a su insistencia la chica seguía ignorándola por lo que el temor de Eri creció aún más. -¡Nozomi!
La urgencia en la voz de la rubia hizo que Nozomi acabara obedeciendo. Su mejilla estaba marcada por un moratón y la ira burbujeó en el estómago de Eri al verlo. Aun así, hizo todo lo posible por desechar ese sentimiento, necesitaba saber que había pasado. Observó desde más cerca el golpe y acarició con cuidado las mejillas de la joven.
-¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué ha estado aquí si aún falta mucho para el día de pago?
Nozomi evitó mirar a Eri e intentó serenarse todo lo que pudo mientras esta secaba sus lágrimas.
-Quiere que a partir de ahora le paguemos el doble.
Eri abrió de par en par los ojos sorprendida y frunció el ceño así como la mala noticia fue calando en su mente. Se sentó en el borde de la cama, apoyando los brazos en las rodillas y mirando al suelo. Por muchas vueltas que le daba era imposible, poco a poco la desesperación comenzó a aparecer en su corazón pero se esforzó por mantenerla a raya.
-No podemos… No hay forma de que… -Se pasó la mano por el pelo pensativa con la mirada perdida.
-Eso es lo que le he dicho.
-¿Por eso te ha pegado, por decirle que no?
La chica negó con la cabeza.
-Esto es porque… empezó a hablar mal de mi madre y… supongo que perdí los nervios. Es lo que ella quería y fui una tonta por dejarme provocar. Uno de sus matones la acompañaba y no me dejó acercarme a ella.
Eri suspiró con tristeza y la besó con ternura para luego juntar sus frentes mientras cerraba los ojos.
-Saldremos de esta de alguna manera… Ya verás.
Las lágrimas volvieron a correr por las mejillas de Nozomi.
-No… No podemos.
Eri se puso en pie al instante, el tono pesimista de su novia solo sirvió para que ella buscara con más ahínco una salida. Daba vueltas por la habitación mientras se planteaba posibles opciones. Nozomi simplemente volvía a intentar controlar sus sollozos, aun no le había dicho la peor parte y no sabía cómo.
-Podría buscarme un trabajo más, tal vez si encuentro algo con un buen sueldo…
-¿Otro trabajo? –La voz de Nozomi sonaba algo nasal a causa del llanto. - ¿Cuándo? ¿Dejando de dormir? Apenas estas en casa…
La rubia seguía liada con sus ideas y no estaba escuchando nada de lo que le estaba diciendo su novia.
-…Ya hago todas las horas extra que puedo en la fábrica pero podría pedir un aumento, es difícil que me lo den pero… tal vez…. Tal vez con dos sueldos, más el tuyo… y el aumento…
-No… Erichi… ¡Escúchame!
Al oír el grito de Nozomi se paró inmediatamente y se quedó mirándola algo desconcertada.
-¡Déjalo ya! -Nozomi no podía soportar aquello por más tiempo. -¿Por qué haces esto? –Esas mismas palabras las había pensado cientos de veces pero nunca las había dicho en voz alta hasta hoy. –Tú siempre… te esfuerzas día tras día tanto… Me duele ver como tiras tu vida a la basura sin más.
-¿Qué dices? –La rubia no salía de su asombro, no entendía el sentido de aquellas palabras.
-Si no fuera por mí… ahora estarías viviendo una vida muy diferente.
-Nozomi… hago todo esto porque te quiero, yo…
-¡Eso es a lo que me refiero! –La chica no pudo guardar por más tiempo todo el miedo y la culpa con la que cargaba. –Es mi culpa. Por mi sigues viviendo en este agujero y trabajando sin descanso como una esclava. No tienes por qué aguantar nada de esto, es mi problema pero aun así aquí estas.
Eri no sabía que decir. Simplemente miraba como las lágrimas de Nozomi caían sin parar por su cara. Oírla decir todo aquello le hizo daño, le partía el corazón verla tan desesperada.
-No hay otro lugar donde quiera estar –se acercó a ella de nuevo con la intención de abrazarla. –Nada de eso me importa mientras pueda estar contigo. Solucionaremos esto de alguna forma, siempre lo hacemos.
La joven negó con la cabeza y rehuyó el abrazo.
-No hay solución posible y tú lo sabes. Nicocchi ya no está para salvarnos milagrosamente y es físicamente imposible que consigamos tanto dinero en tan poco tiempo –hizo una pausa mientras se limpiaba las lágrimas y respiró hondo antes de volver a hablar. –Solo tengo una salida, Nygel me ofreció un trato.
Eri frunció el ceño sintiendo que el miedo empezaba a comerla por dentro. Algo en la voz de Nozomi le había helado la sangre.
-Ella quiere que… -era evidente lo mucho que le costaba hablar de ello. Temblaba de pies a cabeza y tenía la vista fija en las sábanas, era incapaz de mirar a su novia a la cara mientras le contaba aquello. -…a cambio de seguir pagando lo mismo, ella quiere que… -Sentía nauseas solo con buscar la palabra. -…me ofrezca a sus amigos cuando me lo pida.
El silencio se hizo durante los segundos que Eri tardó en comprender sus palabras pero esta lo rompió rápidamente.
-¡¿Qué?! ¡NO! –La rubia la miró atónita, siendo incapaz de creerse lo que estaba oyendo pero era evidente que Nozomi no bromeaba. Colocó sus manos en las mejillas de su novia intentando que esta la mirara de una vez. –¡No puedes hacer eso! No… Por favor dime que no.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas mientras miraba de hito en hito la expresión de disculpa de Nozomi.
-No quiero hacerlo… pero… es la única opción…
Eri volvió a ponerse de pie, no sabía cómo lidiar con toda esa frustración. No podía aceptarlo, era una locura.
-…¡No! ¡No voy a permitirlo! Haré lo que sea… trabajaré todas las horas del día si hace falta. ¡Conseguiré ese dinero como sea! ¡Prefiero morirme antes que dejar que hagas eso!
-¡Yo no lo prefiero y si no hago lo que me pide será exactamente eso lo que pase! -Nozomi se estaba dejando llevar por la angustia y nada de lo que dijera Eri iba a sacarla de su desesperación. –Sabes perfectamente que no podremos pagarle y después de un par de meses empezará a mandar a sus matones a amenazarnos. Por muchas palizas que nos den y por muchos destrozos que hagan en nuestra casa seguiremos sin poder pagar lo que nos pide. Cuando entienda que no va a conseguir el dinero de ninguna forma nos matara, seguramente intente meterme miedo matándote a ti primero y en cuanto se canse de esperar me matará a mí. Entonces me usará de ejemplo con la próxima chica a la que quiera convencer de que le haga esos favores. ¡No pienso dejar que corras ese riesgo!
La rubia no sabía que contestar a aquello. Cada una de esas palabras estaba cargada de verdad pero aun así no podía ceder, sabía que en el momento en que dejara de tener esperanza Nozomi aceptaría el trato.
-Por favor… -se le habían acabado los argumentos y al fin y al cabo, Nozomi era dueña de sus actos, así que la única opción que Eri tenía era suplicarle que no lo hiciera. –Por favor…
Se sentó en la cama junto a ella y le tomó la mano con lentitud, con miedo a que la rechazara de nuevo como con el abrazo.
-…No quiero hacerlo, Erichi… -había conseguido mantenerse serena durante esos minutos pero al sentir el contacto de Eri le volvieron a entrar ganas de llorar. –De verdad que no…
La rubia tiró con suavidad de su mano y las dos se tumbaron. Se abrazaron con fuerza y compartieron caricias entre lágrimas.
-Dame algo de tiempo, conseguiré el dinero de alguna forma -Eri susurró contra el cabello de Nozomi y luego le dio un beso.
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-Necesito tu ayuda.
-Sé que siempre me has creído capaz de grandes cosas, pero todo tiene un límite. ¿Cómo pretendes que te ayude estando aquí encerrada?
Nico y Eri estaban en la sala de visitas de la caja del cielo. A su alrededor estaban otros presos y sus conocidos distribuidos en pequeñas mesas como la que estaban usando ellas. Varios guardias vigilaban desde las puertas y paseaban por la gran habitación asegurándose de que todo marchaba sin ningún incidente.
-Tengo que conseguir mucho dinero. Seguro que tú sabes alguna forma rápida de hacerlo.
-El dinero no aparece mágicamente de la nada. No sé qué decirte… ¿Seguro que no queda nada en mi casa?
-Sí, cuando te encerraron nos lo llevamos todo como dijiste pero ya no nos queda nada de eso.
Nico suspiró y se rascó detrás de la oreja mientras pensaba en algo. Ella podía conseguir fácilmente dinero pero todo gracias a su habilidad para el robo, Eri no podía hacer lo mismo.
-¿Por qué no peleas?
-El dinero que ganaría en la pelea es muy poco, tendría que apostar por mí y si perdiera estaría aun peor de lo que estoy ahora. No puedo arriesgarme a perder dinero.
-Entonces…
-Ayúdame a robarlo –bajó la voz todo lo que pudo y se acercó más a ella. –Tiene que haber un buen sitio del que pueda llevármelo.
-Vale, ahora sí que me estas asustando. ¿Qué ha pasado?
Nico sabía que algo realmente malo debía estar empujando a su amiga a esa decisión.
-Nygel nos pide más dinero. Eso es todo lo que necesitas saber.
No quería que Nico se preocupara más de la cuenta, ya tenía bastante con estar allí metida. Si le contaba lo que pensaba hacer Nozomi lo único que lograría seria hacerla sentir mal. Es más, tratándose de Nico, lo más seguro es que intentara escapar de allí simplemente para darle un bofetón a la chica por haberlo pensado siquiera.
-Esa perra… -Se pasó la mano por la cara mientras maldecía mentalmente a esa mujer. -Escucha, no hay forma de que tú consigas colarte en ningún lado. Para estas cosas hace falta experiencia y tú no la tienes. Olvídalo, lo único que conseguirás es que te encierren aquí.
-Fui a robar a la casa de empeños. –Eri replicó rápido tratando de convencer a su amiga.
-Fuiste conmigo y te recuerdo que aun así estabas tan asustada que casi te haces pis en los pantalones.
-Eso no es verdad. Bueno… no del todo. –Eri suspiró y sujetó la mano de Nico. –Por favor, es cuestión de vida o muerte. Tengo que conseguir ese dinero como sea.
A la morena no le hacía gracia ayudarla en aquello pero parecía que su amiga estaba decidida a robar el dinero, si lo hacía sola acabaría metiéndose un buen lio así que lo único que podía hacer para protegerla era darle todas las facilidades que pudiera.
-Podrías… volver a entrar en la casa de empeños. Uno de los paneles del suelo de mi casa puede levantarse. Allí debajo tengo planos con las rutas que hay que seguir para entrar en varios sitios, solo tienes que buscar el adecuado. Luego hay una cajita en la que hay un pendrive. ¿Te acuerdas de cómo lo usé?
Eri asintió mientras sentía un nudo de nervios en el estómago. Ahora ya no había vuelta atrás.
-Pero hay algo que debes saber. Ha pasado mucho tiempo y puede que hayan cambiado el sistema de seguridad. Si lo han actualizado saltará la alarma en cuanto lo uses. Si eso pasa sal de ahí inmediatamente, en un par de minutos tendrás a toda la guardia tirando la puerta abajo.
-Vale, entendido. Muchas gracias Nico, no sé qué haríamos sin ti.
-Morir, varias veces pero tranquila, no llevo la cuenta. Supongo que siempre os salvo el culo porque en el fondo… os tengo algo de cariño. –Rápidamente su expresión pasó a ser más seria. -Más te vale no acabar aquí. Agradecería la compañía pero juro que como te pillen no hará falta que te floten porque te mataré yo misma. ¿Entendido?
Eri asintió varias veces algo nerviosa por la amenaza pero trató de deshacerse de la tensión de la conversación con una broma.
-Lo que te pasa es que tienes miedo de que se me dé mejor que a ti lo de robar.
Al instante Nico soltó una risa por lo bajo.
-Si… claro…
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-Por última vez, vuelve a casa –el tono de Eri era totalmente serio.
-No voy a permitir que hagas esto sola. -Las dos estaban junto a la rejilla de ventilación por la que se colarían dentro del conducto. Susurraban para no romper el silencio que reinaba en todo el sector. –Yo soy la que debe el dinero, en todo caso eres tú la que debe volver a casa.
- Es muy arriesgado. Lo mejor es que vaya solo una, así si algo sale mal la otra estará a salvo. Yo soy la única de las dos que sabe llegar y lo que hay que hacer allí dentro así que seré yo la que vaya.
-Voy a ir contigo y fin de la discusión.
Eri no tuvo más remedio que aceptarlo y sin una palabra más se agachó para abrir el conducto. Las dos entraron y siguieron las indicaciones del plano de Nico. Al llegar a su destino la rubia respiró hondo y desencajó la rejilla. Sin embargo, ella al contrario que Nico no alcanzó a sujetarla a tiempo y esta cayó al suelo con un gran estruendo. Ambas se quedaron inmóviles por unos segundos temiendo que el ruido hubiera alertado a alguien. No obstante todo siguió en silencio y sin movimiento así que acabaron bajando. Se acercaron al mostrador y Eri sacó el pendrive de Nico de su bolsillo. Con manos temblorosas repitió lo que vio hacer a su amiga la última vez. Se quedó mirando la luz roja conteniendo el aliento, esta empezó a parpadear pero esta vez sin embargo, no se puso en verde. De repente un sonido agudo se escuchó en todo el lugar a gran volumen. La alarma se había disparado y las dos intrusas perdieron la poca calma que tenían.
-¡¿Erichi, que hacemos?!
-¡Plan B!
Nozomi no tuvo tiempo de preguntar a que se refería ya que al instante vio como la chica levantaba en alto una gran figura de aspecto pesado y la estrellaba contra el cristal del mostrador. Este se hizo añicos que se esparcieron por el lugar. Eri se apresuró a llenar la bolsa que llevaba con todas las joyas que podía atrapar con sus manos temblorosas.
-¡Coloca esa mesa ahí para que podamos subir al conducto! –Eri le indicó a su novia con la cabeza mientras seguía reuniendo el botín. No podía irse con las manos vacías, aun tenía tiempo. Solo tenían que salir de allí antes de que los guardias llegaran, podían lograrlo.
A los pocos segundos se empezó a oír revuelo en la puerta. Eran voces y órdenes, al parecer no tenían tanto tiempo como había pensado. Los guardias comenzaron a golpear la puerta para forzarla.
-¡Erichi! ¡Tenemos que salir de aquí!
La rubia corrió hasta la mesa donde su novia la esperaba. Esta le hizo pie y consiguió llegar al conducto aunque necesitó un último empujón de Nozomi desde abajo para conseguir subir del todo. Sin detenerse ni siquiera a tomar aire, se giró hacia el agujero para ayudar a Nozomi a subir pero entonces se topó con la rejilla que ella estaba colocando en su sitio.
-¡Nozomi! ¡¿Qué haces?!
La única respuesta que recibió fue una sonrisa triste. Trató de quitar de nuevo la rejilla pero su novia la sujetaba con fuerza. La puerta estaba a punto de ceder, Nozomi sabía que no tenía tiempo de subir y si lo intentaba las atraparían a las dos. De esta forma Eri tenía una oportunidad de escapar.
-No hay tiempo, márchate.
-¿Qué? ¡NO! Nozomi…
-Te quiero –sintió las lágrimas de Eri caer sobre su cara desde arriba. Soltó la rejilla mientras le suplicaba con la mirada que huyese y bajó de la mesa. –Que volvamos a vernos.
-No…
La puerta se vino abajo y un montón de guardias irrumpieron en la tienda con sus armas en alto. Nozomi levantó las manos como muestra de rendición, tres hombres la tumbaron en el suelo con violencia y le esposaron las manos a la espalda. Mientras tanto Eri hacia todo lo que podía por controlarse. Lo único que quería era bajar ahí y comenzar a repartir puñetazos pero no podía malgastar el sacrificio de Nozomi. Temblaba de pies a cabeza y las lágrimas caían por sus mejillas sin parar, mientras se tapaba la boca con las manos tratando de ocultar sus sollozos. El lugar se quedó vacío enseguida y Eri fue incapaz de moverse de allí durante un buen rato. No podía creer lo que acababa de pasar. Era incapaz de imaginar su vida sin Nozomi y su mente no podía hacerse a la idea de que la había perdido.
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-Es tu turno. ¡Rin! –Nico gruñó a la pelirroja que tenía delante y que obviamente estaba distraída.
-¿Eh? ¡Ah! –La joven soltó una risa ligera y volvió su atención al tablero de ajedrez. –Perdona. Es que esto es muy aburrido.
-Si encuentras algo mejor que hacer aquí me avisas…
Las dos presas estaban en el pabellón de la caja del cielo durante las horas de recreo. La menor tardó en decidirse por un movimiento así que la otra acabó por pasear la mirada por el lugar prestando atención a lo que hacían el resto de presos. Fue entonces cuando vio aparecer a alguien a quien conocía muy bien. Se puso en pie al instante, asustando sin querer a su compañera de juegos, y sin decir ni una palabra se alejó con pasos rápidos hacia la recién llegada. Al llegar hasta ella vio como el rostro de Nozomi se llenaba de alegría y algo de alivio pero eso no afectó al enfado que estaba creciendo por segundos en su interior.
-¡¿Pero qué…?!
-Pensé que aquí te sentirías sola así que me voy a quedar una temporada para hacerte compañía.
-¡¿Dónde está?! –Nico miró alrededor en busca de cierta rubia. –¡¡¿DONDE ESTA?!! ¡VOY A MATARLA!
-Por suerte… está fuera de aquí.
En el fondo se alegraba de que su otra amiga estuviera a salvo pero eso no quitaba que en ese momento quisiera romperle la cara y luego el resto del cuerpo. Dio un par de pasos atrás mientras se pasaba las manos por la cara para tratar de controlar su ira.
-Es mejor así Nicocchi… Así ya no tendrá que preocuparse de mis problemas y yo ahora tengo otros problemas de los que preocuparme. Las dos ganamos.
Hasta entonces Nozomi había estado muerta de miedo pero al reencontrarse con su amiga había recuperado su buen humor característico. Aunque esto no ayudaba al autocontrol de Nico. La más alta abrazó a la otra con fuerza, lo llevaba deseando desde que la había visto y ya no podía aguantar más. Unas lágrimas quisieron escapar de sus ojos pero se esforzó por detenerlas. Quería mostrarse fuerte delante de la morena para preocuparla lo menos posible.
-Lo siento… -Nico se sentía fatal por su amiga, no se merecía estar en un lugar como aquel.
En ese momento un chico que parecía un poco mayor que ellas se les acercó interrumpiendo su reencuentro.
-Bueno… ¿Tú de dónde has salido, preciosa?
Las dos se volvieron hacia él. Le dedicaba una sonrisa creída a Nozomi y esta le miró claramente desconcertada por la interrupción. Nico en cambio puso una sonrisa sombría y murmuro por lo bajo.
-Gracias por ofrecerte voluntario…
-¿Eh? –El chico no pudo decir más ya que un gran puñetazo impacto de lleno en su mandíbula tirándolo al suelo redondo.
En unos segundos descargó todo el enfado que sentía sobre la cara del pobre infeliz ante la atenta mirada del resto de presos que empezaron a jalear. Los vigilantes aparecieron enseguida para inmovilizar a Nico y se la llevaron a rastras hasta aislamiento. Nozomi observó toda la escena con la boca entreabierta sin saber qué hacer cuando perdió de vista a su amiga se dio cuenta de que tenía una chica al lado mirándola con una sonrisa.
-¡Hola! ¿Eres amiga de Nico?
-Si… -Levantó una ceja mientras contestaba insegura.
-Me llamo Hoshizora Rin, encantada.
Le tendió la mano y Nozomi se la estrechó con una sonrisa.
-Tojo Nozomi.
Rin abrió los ojos sorprendida al oír el nombre.
-¿Esa Nozomi? ¡Nico me ha hablado mucho de ti! –Era evidente la emoción que sentía la chica por conocerla.
-¿Es normal que pase esto aquí? –Nozomi señalo hacia donde había ocurrido la pelea. Al parecer esa chica era amiga de Nico pero no parecía preocupada por ella. -¿Nicocchi suele pelearse con la gente?
-Mmmm… -la joven se sujetó la barbilla pensativa. –No es lo normal pero… tampoco es extraño –acabó la frase con una sonrisa deslumbrante.
-Ya veo… ¿Podrías enseñarme un poco el lugar? Llegué anoche y no tengo ni idea de lo que tengo y no tengo que hacer.
-¡Claro!
La pelirroja tomó de la mano a la recién llegada y comenzó a arrastrarla por el pabellón.