Escuché sus palabras, y antes de que pudiera decir nada al respecto, ya la tenía besándome con cierta desesperación. Traté de responder igualmente sus besos, mas me resultó un tanto difícil por lo sorprendida que todavía me encontraba. No iba a admitir que sus caricias también conseguían desconcentrarme. Me maldije por dentro ya que había leído mis pensamientos a la perfección… Sólo habíamos hecho el amor una noche y ya quería repetirlo cuanto antes mejor. Suspiré sin querer contra sus labios, para que finalmente ella se separara; creí que lo adecuado sería que ella decidiera cuando hacerlo, porque yo no podría hacerlo de nuevo.
Jugué con los dos mechones de su cabello que caían por su rostro, mientras sonreía como tonta por la imagen que tenía ante mí; ugh, era tan bonita. Asentí a lo que dijo sin oponerme en nada; tenía razón, además de que me libraba de tener que fregar los platos… Era lo que más odiaba hacer entre todas las tareas del hogar. “Está bien, pero sólo porque tú te encargas de lavar lo que has ensuciado con tu desayuno.” Sí, ese comentario fue tan sólo para meterme con ella. “¿Quieres que te preste algo de ropa, o te la apañas con lo que ya llevas? Tienes más cadera que yo, y pecho… pero seguro que hay algo que te esté bien.”
Cuando asintió sentí un alivio interior, ya que no le había molestado que rechazara su propuesta. Rodé los ojos por su comentario. *Fuiste la única que comió* dije para defenderme, aunque no encontraba una razón para que ese comentario le molestara a ella. Solté un suspiro frustrado por lo mismo y me hice a un lado para poder comenzar a recoger los trastes y llevarlos al fregadero.
Respondí su pregunta negando con la cabeza sin dirigirle la mirada. Sabía que era una tontería que me molestara por su comentario, pero el desayuno no había resultado de la manera en que yo quería. Además de que me sentía tonta por siquiera haber pensado en prepararle el desayuno; no era algo que yo hiciera. Luego de dejar todos los trates en el fregadero, regresé a donde estaba ella. *Después de que vayamos a hacer compras, ¿Podemos pasar a mi departamento? Me gustaría cambiarme y escoger algo de ropa para mañana* agaché la mirada en un intento de ocultar mi leve sonrojo. *Bueno, eso si quieres que el día de mañana lo pasemos juntas* volví a dirigirle la mirada para esperar su respuesta.











