Duele.
Cómo duele el sentimiento guardado. Ese mismo que se convierte en resentimiento, que pesa y como cualquier sentimiento, si lo alimentas, si lo acaricias, te acostumbras a él hasta que se convierte en amargura.
A veces lo que más se necesita es una persona que te escuché, y aunque no entienda tu sentir, es reconfortante poder liberarte.











