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@nathanhx-blog
Nicole arrugo la nariz divertida --No, bobis, aunque si se decir un par de palabritas pero lo hablo a lo bruto, no se si me entenderan a ver… voce e um menino muito bonito– intento fingir un muy bizarro acento portuges que era bastante dificil de entender y al terminar su frase se decidio por reir algo nerviosa y besarlo– Te amo…. y si, esa es mi forma berreta de sobornarte para que no te rias de mi– bromeo asintiendo a su pregunta mientras divertida le contaba su anecdota sobre como habia terminado comiendo aquella pizza que ella creia era un postre pero al morderla la rubia se habia encontrado con la desagradable sorpresa de que en realidad la masa era salada y bajo el chocolate habia una delgada capa de mozzarella, solo le restaba agradecer que al menos no tenia tomate o aquello hubiese sido vomitivo. Con algo de dificultad, Nicole se expreso con su basico portuñol para que el mozo les trajera su pedido y no cualquier cosa, en verdad la rubia agradecia que el lenguaje de señas fuera universal porque le permitia expresarse con mayor seguridad– Deberias enseñarme algo de frances ya que lo mencionaste y no, definitivamente matematicas no es tu punto fuerte, patito…. aun recuerdo tu ultimo examen y me da risa… ¿igual sabes que es peor que eso? Yo una vez me distraje porque estaba nerviosa con las formulas que eran re complicadas y le mande en una cuenta que 2 mas 2 era 4...– Nicole oculto su rostro entre sus manos avergonzada de tan solo recordar aquel acontecimiento en su vida. Finalmente le sonrio timida mientras acariciaba su mano y lo miraba con dulzura– Si prometes que no voy a salir lastimada entonces si me gustaria aprender arco y flecha… o podemos ir a montar, eso siempre me gusto ¿sabes montar caballos, cierto?
Siempre habia odiado ser celosa, desde chica habia sido celosa de los hombres que consideraba suyos, asi fue como con ayuda de su hermana alejo a varias de las mujeres que pretendian acercarsele a su padre. Ahora lo estaba haciendo con Nate y tenia demasiado miedo de que eso a el le molestara o pensara que era algun tipo de loca, ¿como podia ponerse celosa porque unas desconocidas lo miren si ella siempre estaba rodeada de hombres, sus amigos? Incluso habia metido a Lev en problemas por estar bailando juntos ¿Nate sentiria lo mismo que ella cuando la veia con sus amigos hombres? Bueno, eso podria explicar muchas cosas ¿pero por que jamas habia sentido algo asi con otro hombre que no fuera su padre? Ah, claro… el amor, entonces de esto era de lo que se trataba. Obviamente no podia ser todo color de rosas, amar tambien traia aparejada la inseguridad de perder a esa persona que tanto amamos y nos hace sentir tan felices. Escuchar que el le dijera que le pertenecia logro que Nicole terminara por volverse tan roja como la rosa que estaba en el pequeño centro de mesa que adornaba el lugar en que se habian sentado, la tomo en su mano y la choco divertida contra la nariz de su chico –No me digas esas cosas que me pongo como tonta, Nathan…– imito la accion ajena besandole la mano aunque al final termino por darle una suave mordida divertida– Per… perdon es que… no se, no suelo ser asi pero me nace… ¿eso sentis cuando yo estoy con mis amigos? – se mordio el labio apenada de solo pensar que ella alguna vez podria haberlo hecho sentir asi, a veces llegaba a ser demasiado amigable con sus amigos hombres porque no estaba acostumbrada a ese sentimiento de pertenencia que tenia con Nathan, aunque si debia admitir que desde que habian empezado a estar juntos ella se controlaba mucho más– Es que me siento afortunada de que seas mio pero soy muy insegura aunque no lo demuestre… que se yo… igual es como que con vos voy rompiendo todas mis reglas… no se, me desestructuras, jamás deje que nadie me haga sentir las cosas que vos haces, aunque no lo creas sos la primera persona por la que siento algo tan fuerte… no se, jamás encuentro las palabras para describir lo que siento por vos, es como que me complementas y sos la primera cosa que viene a mi mente apenas me despierto…. es como que quiero verte todo el tiempo y te extraño cuando no estoy en tus brazos… como ahora. Si, soy estupida, estas a centimetros y para mi son metros no se…¿que me hiciste Nathan Harrinston?
–Eso sería divertido, y serías una chica-una chica multi-lenguaje, español, inglés portugués y francés... no sé que estoy diciendo pero me entendiste. – Entre risas apuntó a Nicole. Movió su cabeza negando aquella idea de que saliera lastimada. –No vas a salir lastimada mientras no te apuntes a vos... si-solía hacerlo mucho cuando iba a visitar a-a parte de la familia al campo hace bastante tiempo. – Tímido sonrió una vez que volvió a mirar su mano entrelazada a la de ella .
Esbozó una amplia sonrisa al ver la reacción de la rubia una vez que el dijo con sinceridad como se sentía respecto a lo que estaban llevando. –¡Hey! – Se quejó al sentir aquella pequeña mordida y enseguida siguió dando aquella explicación. –Si.. – Su voz apenas podría escucharse, asintió. –Alguna vez, pe-pero yo era tu amigo, tal vez, alguna vez sentí celos luego de esa vez que te.. esa vez y te veía con tus amigos, y bueno probablemente he sentido eso por que no es que tenga miedo, pero nosotros empezamos siendo amigos, somos amigos... bueno ahora estamos como en otra linea, no sé.. y puede ser que alguna vez he pensado que... no sé es extraño. – Parecía que estaba dando vueltas para explicar que se sentía tan posesivo e inseguro, se quedó en silencio y dejo que ella hablara. Le encantaba y a la vez le asustaba saber lo que podía llegar a causarle a otra persona. –¿Qué hice? – Se preguntó a si mismo en voz alta, pero a la vez un susurro. Le sonrió divertido y le besó la mano. –No sé que hice. – Alzó sus hombros, su tono de voz era como el de un niño inocente, pero en parte era bastante inconsciente de lo que estaba causando.
Ashley Benson and Douglas Booth, as requested by anonymous
nathanhx
Nicole no paraba de reirse con las boberias que contaba Nate, caminaban hacia el lugar que Nicole le habia prometido mientras ella lo miraba como tonta y de su boca salian frases tan o más tontas que las de su chico. En verdad cuando estaba con el sentia que podia hablar del clima y aun eso seria interesante, incluso hablando de la arquitectura de la ciudad ella sentia que era la cosa más relevante del mundo solo por estar hablandolo con el. Apoyo su cabeza en el hombro ajeno mientras caminaban –Deberias considerar ser arquitecto ya que te gustan tanto los edificios… –bromeo divertida–
Una risa escapo sus labios ante el comentario ajeno --¿Y vos pensas que yo si? Apenas se decir buenos dias pero calculo que con un poquitito de portuñol vamos a safar… –arrugo la nariz divertida. Le encantaba caminar a su lado porque le permitia admirar su rostro de perfil, si admirar, porque Nicole no solo lo miraba sino que iba más alla de eso con esa mirada de tonta que tenia siempre que estaban juntos, esa mirada que tanto habia visto en peliculas romanticas, y no paraba de suspirar sin creer que estaban juntos sea lo que sea que tenian. Cuando finalmente noto que habian llegado, sonrio complacida –Bueno, al menos no sos irlandes, a esos si que no se les entiende un choclo– beso su mejilla dulcemente– Vamos a ver como hacemos pero sin comer no nos vamos a quedar, extraterrestre…– hizo una pequeña reverencia y se dispuso a caminar frente a el atravesando la gran puerta de cristal que se encontraba frente a ella– Creo que si, en verdad es de origen frances o eso escuche alguna vez mientras luchaba por no dormirme en las clases de historia…. mira… eso que dice frango o farango no se que shit, es pollo… yo diria que pidamos dos de esos antes de arriesgarnos a comer alguna cosa rara porque la ultima vez termine comiendome una pizza con chocolate arriba, encima tambien tenia mozzarella, diuuu...–hizo cara de asco entregandole los menues al mozo luego de que este tomara sus ordenes. Cuando el mozo se retiro, Nicole tomo la mano ajena acariciandola mientras hablaba hasta quue noto como un grupo de chicas jovenes los miraban– Creo que les gustas… ¿Esta mal si digo que me pone celosa?
Ante aquella pregunta asintió. –Si, supuse que es como en Inglaterra, aprendes francés porque vivís a un lado de ese país, pensé que sabías algo de portugués. – Aquella conclusión del castaño era bastante bizarra y no dudo en reír una vez que lo dijo. –¡El sandwich es inglés Nicole! – Se burló Nathan, y seguido a aquello señaló una de las mesas vacías ubicada bastante alejada del gran ventana con vista a la bahía. Esperó que la rubia tomará asiento y luego él hizo lo mismo frente a ella, un mozo se acercó a su mesa, saludó alegremente y les entregó las carta de menú, Nathan agradecido aceptó y enseguida miró a Nicole, intentó no reír, no entendía mucho lo que decía allí. Una vez que la contraria sonriente le indico una palabra del menú él miró. –¿Frango es pollo?... bueno pidamos eso. – Alzó sus hombros y continuó escuchando a su chica que contaba una anécdota gastronómica. –¿Es broma? ¿Sirven eso? – Su cara era una mezcla de sentimientos, el asombro y la asquerosidad. El mozo se acercó a la mesa y Nathan observó como la ojiazul se desenvolvía con su portuñol, no podía sacar su mirada de aquel rostro, intentaba no reírse al oírla hablar, le causaba gracia, de por si se reía al escucharla hablar su lengua materna, mezclada con otra era una explosión. Una vez que ordenaron entregaron los menús. –Me tenes que enseñar más español, o al menos esa mezcla que hiciste frente al señor... yo te enseño no sé, soy malo para muchas cosas... – Pensarlo le causaba gracia. –De verdad lo digo.. ¿algo en que soy bueno? Hmm no sé, tal vez hay algo en que lo soy pero matemáticas seguro que no... –Llevó su mano a su mandíbula intentando parecer pensativo. –Manejo bien el arco y la flecha, te podría enseñar eso cuando regresemos. – Apuntó y dejo su mano sobre la mesa, no se esperó que Nicole la tomara en público, otra vez lo sorprendió, y lo confundió a la vez. Miró su mano como era acariciada por ella y luego dirigió su vista a el rostro de la contraria. Al oír lo que dijo, no hizo más que reír con nerviosismo y timidez. Celos. Nathan conocía tal sentimiento lo había sentido más de una vez pero nunca lo había confesado abiertamente con nadie. Que Nicole dijera que sentía celos porque unas desconocía lo miraban lo hacían sentir que sin dudas él era propiedad de la ojiazul, por lo tanto no sentía que era el único posesivo en aquello que estaban llevando. Pero por otro lado podía percibir lo insegura que podía llegar ella a sentirse, él siempre considero que ella era segura de si misma y que dijera aquello le encogía el corazón, ¿qué estaba haciendo con su chica para que cambiara así? . –No esta mal que lo digas... pero no tendrías que sentir eso si sabes que soy.. soy tuyo. – Tomó la mano de la rubia y la besó tiernamente. ¿Acababa de decir a aquello? Si, lo había dicho y de la forma más sincera que pudo hacerlo. –Deberías sentirte como yo... yo me siento afortunado cuando estoy contigo y alguno te mira con intenciones poca agradables para mi vista, me siento afortunado por que estas conmigo y me decís todas esas cosas a mi, ese sentimiento es más.. no sé, sano ¿tal vez?... pe-pero de todas formas no esta mal que digas que te pones celosa si alguna me mira raro.
Y… eso no lo se ¿Vos como lo tomarias? Y si, mejor evitamos la favelas que yo tampoco quiero andarme peleando con las brazucas para que no te lastimen… –intento sonar seria mientras se esforzaba por no reir. Finalmente las puertas del ascensor se abrieron y la rubia sonrio mirando como sus manos estaban unidas. Todo aquello se le hacia raro, jamás habia tenido una relaciòn formal ni deseado tener una, pero a la vez sabia que las cosas que ellos hacian eran muy parecidas a las que las parejas hacian. Nicole tenia en claro que fuera lo que fuera aquello que tenian, iba en serio o jamás se hubiese animado a arriesgar su relacion con Nate. El corazon parecio detenersele cuando el la aprisiono contra la pared del ascensor pero finalmente cerro los ojos sonriendo dulcemente al sentir sus calidos labios sobre su frente para terminar por corresponder a aquel calido beso con un fuerte abrazo y un beso en el menton. –Sos un tonto!! – respondio divertida dandole un suave empujon– En Argentina nacemos de un repollo… –repondio seria– Aunque bueno… yo no quiero arruinar tus ilusiones, patito pero...–arrugo la nariz acercandose a su oido para susurrarle– En realidad los bebes se hacen cuando la madre y el padre tienen sexo…– al alejarse asintio con la cabeza mirandolo fijo y luego hizo una mueca encogiendose de hombros al tiempo que las puertas del ascensor se volvian a abrir– Espero no tener que explicarte como se hace eso… y tranquilo que si no queres hablar te voy a dar tu tiempo y me contar cuando quieras…
Nicole lo miro sobre su hombro con una sonrisa mientras caminaba fuera del ascensor y esperaba que el la alcance para volver a tomarse de la mano. Estando juntos todo era puras risas, era increible como cualquier pavada que dijera Nathan la hacia reir como si fuese el mejor chiste del mundo. Sabia que habian quedado en que nadie sabria de lo “suyo” mientras no tuvieran nada definido pero a la vez se le hacia demasiado dificil no actuar de aquel modo cuando el la tocaba. Jamás habia creido en los noviazgos pero el le hacia creer que quizas podia ser posible querer a una sola persona y desear estar solo con esa persona por el resto de los dias… Bueno, quizas no literal porque el resto de sus dias era algo exagerado pero asi estaba su mente, toda enroscada y confusa como los cables de las luces de navidad de un año para el otro. La rubia se mordio el labio mirandolo con entusiasmo – No te pienso decir porque se pierde la sorpresa y no seas tan quejo, Harriston, prometo que te va a gustar…– dejo escapar una suave risa.
El lugar sorpresa donde se dirigían parecía que no quedaba tan lejos como se lo imaginaba, pero aún así se sentía que caminaba a través de un desierto, el calor era bastante insoportable, era algo que no se acostumbraba. Caminaron entre los turistas y los locales a puras risas causadas por bromas, parecía que Nathan se había dispuesto a hablar pero no soltaba más que tonterías, cosas sin sentido como por ejemplo, comentaba acerca de que grande eran los edificios del lugar o sobre la temperatura del lugar, además se esforzaba por no aburrir a Nicole.
–Sea a donde sea que estamos yendo quiero que recuerdes que mi manejo del portugués es algo que ni siquiera he manejado en mi vida. – Explicó, probablemente aquella frase se podía manejar para muchas situaciones, tal vez en como manejar eso que estaba llevando con la ojiazul, eso era algo que ni si quiera había manejado con alguien más. Borró aquellos pensamientos, quería pasar el día a día con ella, que todo fluyera como estaba sucediendo. Cuando quiso continuar con su explicación aquella caminata había acabado, el destino elegido como sorpresa estaba frente a sus narices, con dar un paso más estarían allí dentro. –Si supongo que habrá alguien que maneje mi idioma, la cuestión es que me entiendan, hablo muy rápido a veces y no se hace muy compresivo, es el problema de ser un británico... – A medida que él hablaba se acercó a la puerta de cristal y la abrió, soltó la mano de la rubia luego de un buen rato de forma tal que ella fuera la primera en poner un pie en el lugar. –Hmm siempre me han dicho eso, recuerdo que en la escuela decían que es más fácil entender a los norteamericanos. –Alzó sus hombros. –Creo que señalando las partes del menú o algo de eso entenderán, igual la palabra sandwich es universal ¿no? – Nathan parecía no parar de hablar ni de reír de sus conclusiones y de las respuestas de la rubia.
Queria tanto hablarle de su vida, y a la vez le daba demasiado miedo de que el pudiese terminar juzgandola, temia el un dia perderlo por un pasado que ya estaba enterrado. Si ella misma se tenia asco por todo lo que habia vivido, por que Nathan no lo haria… y de tenerle asco a odiarla habia solo un paso, y de ahi al olvido no habia distancia alguna. El olvido, caer en el olvido siempre habia sido su mayor miedo y quizas por eso vivia tan al extremo. Tenia pavor a que Nate pudiese culparla, que dijera que ella habia tenido la culpa en todo lo que le habia tocado vivir, ella misma se culpaba por lo cual no seria extraño que los demas lo hicieran.
Ya se, pero deberias recordar que nos prometimos guardar esto en secreto hasta que… bueno no se, hasta que estemos mas seguros o algos, pase lo que pase con nuestra relacion yo quiero que seas mi amigo por siempre. Sos de esas personas que me da demasiado miedo perder… –se mordio el labio algo nerviosa– Igual si no hay conocido por ahi dudo resistirme a comerte esa boquita de pato que tenes… –se dio media vuelta para mirarlo a los ojos mientras caminaba de espaldas bajando su mirada a los labios ajenos que pasaba deseando casi todo el tiempo– No se como quiero que me mires para ser sincera pero si lo haces asi me tiemblan las piernas…--comento divertida. Mientras el continuaba hablando la rubia comenzo a buscar en el closet algo sencillo para ponerse y poder salir con el pues el pijama no era del todo correcto. Termino por ponerse unos shorts de jean y una musculosa sobre su bikini favorita– A ver si te volteas que me tengo que poner la bikini… –le hizo señas divertida, era su chico y sin embargo le estaba pidiendo cual nena chiquita que se voltee para no poder verla cambiarse, en verdad se sentia tonta– Si queres podes ir buscando mientras me termino de cambiar asi no te tentas y espias…–arrugo la nariz auqneu el no pudiese verla– Tenia unos doce años asi que fue hace bastante pero si, al menos recuerdo un par de fabelas como para que no nos pasemos por ahi, a vos con lo bonito que sos te violan de una…– corrio hacia el abrazandolo por la espalda– Ahora si ya estoy mi amor, ¿Vamos? Contame mas de vos y tu familia… o no se, lo que quieras… –tomo su mano mientras caminaban hacia el ascensor y luego por la recepcion olvidandose de que alguien podia verlos y le pareceria raro verlos agarrados de la mano. En realidad que poco le importaba todo eso.– Veni, creo que tengo una idea de donde podemos ir..
Además de aquellos ojos azules lo que le atraía a Nathan era el sentido del humor que Nicole tenía. Le resultaba fascinante lo que podía hacer con sus palabras, un momento estar hablando de miedos y a los segundos estar haciendo bromas sobre sus labios, le fascinaba toda aquella sinceridad que emitía a cada segundo, a veces le gustaba pensar que podía a llegar tan sincero como ella lo era. –Entonces las favelas están fuera de nuestra ruta... – Señaló divertido antes de que las puertas del ascensor se abrieran. –Espera ¿cómo tendría que tomar eso? ¿como un halago? – Se preguntó una vez que arrastró a la rubia dentro del ascensor, presionó el botón para indicar que descenderían a la planta baja pero sin soltar la mano de su chica. No quería soltarla, no ahora y sentía que jamás lo haría. No soltaría algo que amaba y que necesitaba como si de aire se tratara. Antes de responder aquella pregunta se recargó sobre uno de los lado del ascensor, atrajo la rubia hacia él y le besó la frente otra vez, le encantaba hacer aquello cada vez que tenía la oportunidad, besar la frente de la rubia con suavidad y notar como ella lo abrazaba con fuerzas o simplemente cerraba sus ojos era una sensación increíble y en aquel momento probablemente era lo que le daba las fuerzas que necesitaba para aunque sea decir algo que tuviera que ver con su familia –Creo que ya lo sabes pero no sé como manejan esta cuestión en Argentina.. pero a mi me trajo al mundo una cigüeña el día de mi cumpleaños... – Bromeó, tenía que tomarse las cosas con humor si comenzaba a hablar de su familia. No era algo que no le gustará hablar porque para él cada familia es un mundo diferente, pero prefería evitarlo por ahora, hablar de su familia significaba hablar de forma profunda de él mismo y no estaba preparado para abrirse como un libro, prefería que todo fluyera con facilidad. En cuestión de segundos se encontraban riendo y caminando entre las personas tomados de la mano. La idea de que el resto de sus conocidos los vieran así no le molestaba, no ocultaría lo que fuera que estaba teniendo con Nicole por siempre, pero ahí estaba el problema que tenía con él mismo, antes de que alguien más lo supiera indudablemente prefería definir su relación con la rubia. Ser su amigo era motivo de orgullo al igual que definirse como compañero de sus días, pero a el ojiclaro le gustaba ir por más, y se estaba mentalizando a llegar a más aunque el miedo se deslizara con libertad de un lado de su cuerpo a otro lado, desde su cabeza hasta su corazón. Nathan no era precisamente el típico chico que tenía relaciones monogamas, es más ni siquiera había tenido una de ellas, pero estaba tratando de idealizar lo contrario que había hecho con las chicas en el pasado, quería hacer con Nicole todo lo que no había hecho, conocer lo desconocido. –Decime la idea entonces... – Parecía ansioso una vez que salió del edificio aún tomado de la mano de la rubia, dispuesto a dejarse llevar a cualquier lugar. –¿Queda muy lejos? – Frunció su ceño mientras miraba el perfil de la rubia ansioso por saber a donde irían.
Podia sentir la mirada ajena fija en ella, y la ponia tan nerviosa que aunque amaba mirarlo a los ojos terminaba por desviar la mirada mientras mordia su labio intentando descargar todo ese nerviosismo sobre el mismo.
Sosteniendo su mano Nicole podia sentir el latir acelerado tanto de su propio corazon como del ajeno y le dedico una sonrisa. –Me gusta esa idea, podes buscarme todo lo que quieras asi ya no me extrañas– respondio con una tonta risita al final.
Realmente no tenia ganas de soltarlo, se sentia bien en sus brazos, era como si estuviera en un sueño. Y como en una canción de amor, Nicole sentia que ya no tenia miedos y todo era perfecto a su alrededor con tan solo estar juntos. El logro cambiarle todo el concepto del amor y paso de pensar que solo se podia demostrar amor en una cama a descubrir que con una mirada o una caricia se expresaba mucho más. Le bastaba con escuchar su voz para sentir que la amaba. Era algo asi como increible pero en poco tiempo Nate se habia convertido en todo lo que ella pensaba, el dueño de sus sonrisas más sinceras y su miedo más grande. ¿Miedo? Si miedo, la rubia jamás habia sentido algo asi y le temia, temia que fuera algo efimero, le temia al despues, temia a algun dia despertarse de aquel sueño y que solo hubiese sido una farsa más… Habia pasado por tanto que termino por perder la fe y a la vez le tenia tanta fe que hubiese ¿saltado al vacio? ¿En verdad era capaz de semejante acto? Muchos temian al amor, incluso ella en algun momento lo habia hecho pero lo que estaba viviendo con Nathan… a eso no podia temerle, a el no podia temerle, y menos cuando el la miraba a los ojos y hacia que se derrita por dentro, era como si atraves de aquella dulce mirada lograra ver su alma.
Nicole dejo escapar una risa con las palabras de su chico –Y yo quiero hacertelo saber y que me digas todas las cosas que pasan por esa cabecita tuya..– le beso la mejilla y luego tomo con fuerzas su mano caminando dentro de la habitacion mientras lo observaba cerrar la puerta de cristal– Ni yo te voy a dejar que lo hagas… creo que alguna vez escuche que el amor es como una planta que hay que regar a diario y yo se que nuestro amor no es un cactus asi que prometo regarlo a diario pero solo si me llenas de besos. Me miras asi y no es justo porque ya no se ni que quiero –hizo pucherito– Salimos, aunque preferiria quedarme aca con tus besos, creo que lo justo es que salgamos un poco que yo tambien muero de hambre y hay un monton de lugares que podemos visitar juntos igual no me mires mucho asi que no respondo de mi y capaz te termino mordiendo el labio… ¿A donde queres ir by the way? Yo estuve una vez aca pero fue hace mil y ya no me acuerdo de nada..
¿Cuantas metáforas se podían usar para describir lo que sentían? ¿Cientos? ¿Miles? Ya había perdido la cuenta de las tantas metáforas que pasaban por su cabeza, cuantas deseaba decir y cuantas había oído salir de aquellos labios que tanto quería besar, a cada segundo que pasaba. Existían tantas metáforas para describir un solo sentimiento.
Querer tanto oírla y solamente oírla le preocupaba, a veces se sentía un poco frío al no decir tantas palabras como las que ella emitía cada vez que estaba juntos, Nathan en ocasiones sentía que tenía tantas palabras para usar pero al final nunca encontraba la palabra justa para describir todo lo que sentía cuando estaba junto a ella, o cuando estaba lejos de ella. ¿A caso existía aquella palabra que lo describiera al cien por ciento todo lo que estaba sintiendo con ella? ¿Por qué no la encontraba? Aquellas sensaciones que experimentaba cuando se encontraba junto a la argentina era tan únicas y nuevas que temía hacer las cosas mal, tenía un pasado que cada tanto se le aparecía para ayudarlo o simplemente matarlo, y todo aquello se transformaba en una mezcla de sentimientos que se acumulaban de forma desigual en su cabeza y en su corazón .
–Salgamos entonces... – Apuntó con una media sonrisa a la contraria. –Pero antes de marcharnos a donde sea debo decirte que mis besos lo tenes cuando quieras y no importa donde estemos. – Se acercó una vez más a ella y le besó la frente de forma casta y suave. –¿Nicole como queres te mire? – Jamás se cansaría de hacerle aquella pregunta, se había transformado en su favorita. Estar bajo la atenta azul mirada no era fácil para él tampoco por lo tanto llegaba a entender lo que podía estar causándole con su mirada pero de todas formas no la dejaría de mirar aquellas facciones que tanto les atraía. –No sé a donde ir, pero por suerte existe google maps y seguramente nos ayudará. – Rió y rodeó los hombros de la sonrojada rubia con su brazo derecho, no podía estar demasiado tiempo alejado de ella. –¿Hace cuanto tiempo fue exactamente? – Para no perder la costumbre con curiosidad preguntó cuando salieron de la gran habitación. Él quería saber todo sobre ella, pero tenía que dar un paso a la vez, saber más de ella implica hacerle saber sobre él, y eso era incluir muchas cosas de las cuales no se sentía muy orgulloso. Aún así Nathan se feliz de lo que había avanzado la relación. –Algo tenes que recordar, capas que nos sirve de ayuda... o podes ser mi guía turística.
A veces solo sentia que hablaba sin parar y podia hacerlo por horas pero es que el la ponia nerviosa y se encontraba como una adolescente más a la que le temblaban las piernas y se le aceleraba el pulso, muy distinto a la persona que era frente a los demás, sin embargo ambas conformaban a la misma chica.
Nicole estaba segura de que incluso habia soñado con Nate pero aun asi tenia esa necesidad de volver a ver su rostro, necesidad que le habia surgido desde el momento en que habian entrado al asensor cuando supo que en pocos minutos se tendrian que separar y una especia de angustia se apodero de ella.¿Como podia alguien hacerle tanta falta si ni su hermana lo hacia? Si el realmente pudiese leer su mente, o si alguien más lo hiciera, si alguien hubiese podido ver cuanto pensaba en el probablemente la hubiesen considerado ¿obsesiva? Al menos asi se sentia Nicole, y luchaba contra esa parte de si pero estando con el se olvidaba de todo, ya nada le importaba. El amor siempre le habia dolido pero amar a Nathan era casi tan facil como comer o respirar, simplemente se le hacia natural.
Buenos dias…. –comento casi en un susurro correspondiendo a esa sonrisa ¿tenia hambre o acaso eran las famosas mariposas de las que tanto habia escuchado pero jamás habia logrado sentir?– Nope, no sabia que me extrañabas… no tenes derecho a hacerlo… ¿Me podes prometer algo? Si alguna vez me extrañas, buscame, no importa donde este ni que hora sea, si estamos muy lejos, siempre tendremos Skype pero deberias saber que yo estoy en alguna parte del globo extrañandote tanto o más…– se mordio el labio nerviosa sonriendo ampliamente al escuchar aquellas dos simples palabras con tanto significado– Jamás es muy temprano ni muy tarde para hacerlo… y se que soy una tonta asi que gracias por amarme asi de fastidiosa como soy… ¿Vos sabias que yo estoy enamorada de vos, Patito? Mira, senti...–puso la mano ajena en su pecho para que sintiera el latir de su corazon– No se… es que capaz tenias otros planes y yo aca de acaparadora, no quiero sacarte tiempo con tus amigos y se que mis amigas se van a quejar si jamás aparezco pero a la vez no tengo ganas de dejarte ir porque no se… creo que no tengo palabras para explicarte pero podriar estar besandote por horas.. quizas no literal porque me va a faltar el aire pero si puedo mirarte por horas, sobre todo cuando dormis como en el avion porque te ves demasiado bonito… Se que no siempre te digo todo lo que pienso o siento y se que todavia hay muchas cosas que tenes que saber de mi y yo de vos… pero queria empezar por agradecerte porque antes de vos yo creia que el amor era otra cosa muy distinta y con vos aprendo a diario, es un mundo nuevo para mi y me encanta estarlo descubriendo codo a codo con vos… ya ni se que digo, mejor besame… –se sonrojo mientras lo miraba fijo a los ojos y volvio a conectar sus labios dulcemente abrazandolo con fuerzas pues habia salido desabrigada de la cama y comenzaba a sentir la brisa fria del mar sobre su piel.
Todas aquellas preguntas de la rubia, quería responderlas todas y hacerla sentir segura. Sus ojos iban de un lado a otro, recorriendo sus partes favoritas de aquel rostro, su mirada iba desde a aquella boca que no paraba ni un segundo de moverse hacia aquellos obres azules como el cielo que los cubría.
Asintió al oír si aquella pregunta sobre él podría prometerle algo, Nathan estaba seguro de poder cumplir todas sus promesas si de ella se trataba. –Supongo que extrañarte va a ser mi excusa para buscarte por todas partes. – Respondió con una amplia sonrisa, y continuó escuchando a su chica, dejo que esta tomara su mano y la guiará hasta el pecho de ella, las palabras que salían de su boca hacia que su propio corazón se acelerará demasiado, de igual o mayor manera de la que podía sentir en la contraria.
No tuvo tiempo siquiera de responderle o decirle algo más, solo se dejo llevar por aquellos labios, por ese abrazo que tanto había deseado desde que se había quedado solo en aquel frío ascensor, con el que probablemente había soñado al caer dormir, o el que tanto había pensado desde que abrió los ojos aquella mañana.
Se aferró a el delgado cuerpo que comenzaba a amar, que terminó levantándolo del suelo entre risas pero a su vez intentando no despegar sus labios de los de la contraria, así estuvo unos cuantos minutos, se sentía increíble y además sentía que estaba saciando parte de toda su necesidad. ¿Eso era estar enamorado? ¿Por qué la gente se quejaba de tales sentimientos? ¿Porque algunos incluso llegaban a odiar estar enamorado? No lo entendería.
Soltarla era algo que no quería hacer, pero por una cuestión humana debía hacerlo. –Nicole realmente me gusta que me digas todo lo que pensas y sentís... – Confesó esbozando una sonrisa. –Y se que vamos tener bastante tiempo para todo eso, porque yo no te voy a dejar fácilmente... – Nathan consideró que diciendo aquello tal vez generaría algo de seguridad para ambos, era su verdad en aquel momento. –En estos momentos cuando digo parte de todo eso también me refiero a ir a almorzar juntos y comer helado en unos minutos, porque va a ser difícil alimentarme solo de tu besos... – Bromeó y entrelazó su mano con la de Nicole para arrastrarla dentro de la habitación en cuanto se percató de la piel erizada de la rubia, donde se encontraban se podía sentir que el clima era un poco más fresco. Una vez dentro de la habitación soltó la mano de la ojiazul y cerró la puerta de cristal, al voltearse preguntó:–¿Salimos o queres quedarte acá? – Nathan prefería salir y seguir explorando la ciudad pero con tal de estar con ella se quedaría allí o donde sea.
Todo aquello que estaba sintiendo era un universo nuevo para la rubia. ¿Que era eso de que el mundo a su alrededor se volviera borroso estando en sus brazos?¿Que era eso de llamarlo por las noches solo para dormirse con el sonido de su voz? Cuando Nicole creia saber que era el amor, cuando creia saberselas todas y cuanto era que dolia aquella simple palabra, Nathan habia aparecido para desmoronar todos sus esquemas y poner su mundo patas para arriba. La rubia ya ni se reconocia a si misma, tan… ¿enamorada?
El viaje a Brasil seria uno de esos momentos dorados que uno guarda para siempre, realmente se habia divertido con su compañero de ruta. El vuelo era largo pero junto a Nate aquellas horas pasaron volando. Solo le habia bastado tomar su mano y mirarlo a los ojos para sentirse feliz y a salvo, un abrazo para sentirse en casa y un beso para flotar, lo cual era bastante estupido teniendo en cuenta que en aquellos instantes estaba flotando literalmente a quien sabe cuantas millas de la tierra. El mundo se podria haber acabado en aquel instante y ella hubiese sido feliz. Aun la abrumaban los fantasmas del pasado, serian cosas que jamás lograria superar pues la habian marcado por siempre, pero junto a Nathan nada de ello parecia importar. Aquella tonta sonrisa no se borraba de su rostro y la rubia dudaba que a su lado en algun momento pudiese borrarse.
Al llegar al hotel apenas podia mover sus piernas para caminar, de tanto reirse le dolia el estomago y por pasarse toda la noche hablando no solo se habian ganado las miradas inquisitivas de unos cuantos pasajeros sino tambien un terrible ardor de ojos y una serie de bostezos que dudaba fueran a terminarse. Se registro en la recepcion y una vez que ambos recibieron sus respectivas llaves se dirigieron al asensor. Lamentablemente no habian conseguido que sus habitaciones fueran vecinas, el estaba un piso más arriba por lo que al ver que estaba por llegar a destino y notando que estaban solos, Nicole lo agarro de la remera acercandolo a ella para asi poder besarlo – Te amo Nathan Harrinston, sabelo y no lo olvides– se separo al sentir como se abrian las puertas y comenzo a caminar hacia su habitacion no sin antes voltearse a dedicarle una dulce sonrisa mientras las puertas se iban cerrando. Su puerta por suerte no estaba demasiado lejos de alli por lo que no tuvo que caminar demasiado. Inserto la tarjeta magnetica en la endidura y dejando sus maletas a un lado arrojo todo el peso de su cuerpo sobre la cama. Tenia ganas de recorrer el lugar pero en verdad su cuerpo necesitaba descansar. Estuvo unos instantes repitiendo todo lo acontecido en su mente como si fuera una pelicula mientras sonreia como tonta y luego de mirar la foto que se habia tomado junto a Nate, cerro los ojos y quedo sumida en un profundo sueño que esperaba fuera reparador.
Bostezo profundamente tras abrir sus ojos, habia logrado dormir unas cuantas horas cuando decidio mandarle un mensaje. No estaba muy segura de si habia hecho lo correcto, capaz a Nate terminaba pareciendole una molesta que no lo dejaba en paz, pero por mas que se lo repitio mil veces a si misma, la necesidad de llamarlo era mas fuerte, nunca antes en su vida habia sentido algo asi, o al menos no lo recordaba. Pasaron unos cuantos minutos y no recibio respuesta por lo que penso en volverse a dormir pues aun estaba algo cansada pero cuando se dispuso a cerrar los ojos, su celular hizo un sonido, la señal de que le habia entrado un nuevo mensaje, leyo sonriente el contenido del mismo y tras la ultima respuesta salio de la cama para lavarse los dientes y acomodar su cabello para por lo menos verse decente. Se estiro frente al espejo pensando en lo cursi que sonaba al hablar con el. ¿Realmente le habia dicho que los minutos sin el eran eternidades? Lo peor es que aquello no era más que su realidad, no solo era cursi sino que en verdad estar lejos suyo hacia que mire el celular cada dos segundos en busca de respuestas.
El castaño habia sido lo suficientemente estruendoso en su entrada como para que Nicole lo escuche y reconozca su aroma cuando estuvo suficientemente cerca pero se hizo la tonta y continuo observando el mar desde su balcon, aquella vista era realmente hermosa, al escuchar su voz se volteo a verlo encontrandose con una vista aun más hermosa que eran los ojos ajenos. –La vista en verdad es hermosa pero no se compara con verte– murmuro mordiendose el labio algo nerviosa. ¿Adonde se iba toda su seguridad cuando estaba frente a el? Era algo que ni la propia Nicole se lograba explicar –No te moleste, ¿cierto? No me di cuenta que a lo mejor querias estar con tus amigos y si queres podes ir Patito… no quiero ser una de esas control freak o algo asi… solo me desperte y no se… queria verte… ahora me siento tonta que quizas estabas haciendo algo más..– miro al suelo algo apenada.
Lo único que quería hacer era escuchar la voz de la rubia, ella podía hablar durante horas y él estaría encantado a escucharla.
Él se sentía que la molestaba, se sentía que era demasiado posesivo cuando de ella se trataba, definitivamente no quería irse de su lado, ni estar con más personas si ella no estaba entre toda esa multitud, era extraño pero si así se sentía y no sabía como decirlo, solo sabía que quería escucharla hasta respirar. Además Nathan quería verla desde que las puertas del ascensor se habían cerrado en el momento que se despidieron la noche anterior.
Cuando notó que Nicole bajó su mirada no tardó ni un segundo en tomar aquel rostro entre sus manos con delicadeza y sonreír frente a aquellos obres que tanto les gustaba y que tanto se aparecían en su pensamiento. Con su sonrisa quería decirle tantas cosas pero tal vez ella no iba a captarlas, se acercó a su rostro unos centímetros más. –Buenos días... – Se ánimo a decir, su voz se oía un poco bajo, sus intenciones era que solo ella escuchara, por que le importaba que solo ella lo escuchara. –Nicole te extrañe ¿sabes?. – Dijo sereno y antes de que esta se atreviera a responder la incoherente pregunta que había hecho continuó hablando,–¿Es muy temprano para escucharme decir que te amo? – Le preguntó mirando aquellos ojos que le transmitían tanta ternura, se agachó un poco estando aún más cerca de ella. Con la yema de uno de sus pulgares acarició una de las mejillas de la contraria. –Te amo Nicole. – Murmuró y sin ponerse ninguna resistencia la besó dulcemente en los labios. Mientras la besaba sentía que se liberaba de aquella presión que sentía en el pecho causada por las ganas de besarla,verla y repetirle que la amaba. Aquel beso había resultado ser largo y lento, justo lo que necesitaba desde que se había marchado a dormir. Mientras la besaba no podía dejar de sonreír, se sentía feliz y tan bien cuando estaba con ella. Una vez que se separó de aquellos carnosos labios, soltó el sonrojado rostro de la rubia y la tomó de la cintura acercándola por completo a él, rodeándola con sus dos brazos. –¿Así que te sientes una tonta por querer verme a la mañana?.. ¿Cómo debería sentirme yo al querer verte todo el tiempo? – Con diversión preguntó, tal vez sonaba cursi pero no quería que ella se sintiera de esa manera, no quería que ella se sintiera mal por ningún motivo, quería lo mejor para ella.
[nbdnickydistefano]
Nathan había decidido a salir a desayunar con algunos compañeros, el viaje hacia aquel paraíso sudamericano había sido extenso pero no se encontraba cansado a pesar de no haber pegado ni un ojo y haber estado tantas horas riendo de las tonterías que hacia su compañera de viaje, si, con ella, ¿Con quién más hubiese decidió viajar? La respuesta a tal pregunta es nadie más que ella.. Él estaba seguro que la rubia probablemente estaba durmiendo, la noche luego de haber llegado a la ciudad se habían marchado a una fiesta por lo tanto Nathan era consciente de que ella no había dormido lo suficiente y optó por dejarla descansar y marchar con algunos compañeros a desayunar además de recorrer un poco el lugar, sobre todo las playas que se veían increíbles desde su habitación.
Y allí estaba sonriendo mientras observaba la pantalla de su móvil, sin dudas Nicole lo tenía agarrado de las pelotas, no había ni un segundo que no pensara en ella y sintiera la necesidad de saber como ella se encontraba, o simplemente verla sonreír. Él también se sentía de la misma forma que la ojiazul describía en el pie de la foto que se habían tomado la noche anterior, se sentía con suerte de haber encontrado a alguien con la quien podía sentir que todo lo que rodeaba era lo que menos importaba para seguir adelante. Se sentía tan diferente todo aquello, que alguien le dijera que lo amaba de tal manera nunca había sucedido, él sentía que aquello era real, y a la vez que se estaba construyendo algo que hasta a ese momento desconocía. Nathan se separó de sus compañeros con las intenciones de llamarla enseguida que leyó aquel texto, pero sin dudas quería responderle en la cara, a pesar de siempre creer que mostrar sus sentimientos era una pérdida de tiempo, sentía que con Nicole no perdía nada, si no todo lo contrario, sentía que ganaba demasiado, y decirle que la amaba cara a cara era algo que no le aterraba hacer al saber que ella le correspondía, que sentía lo mismo, y que los intereses o los beneficios propios no existían en eso que estaban construyendo.
Varios de sus compañeros optaron por marcharse a una restaurante ubicado un poco lejos de donde se hospedaban, era parte de seguir explorando la ciudad, pero Nathan prefirió volver a su hotel para luego invitar a la rubia a que lo acompañara a almorzar a algún lugar que no importaba si estaba con ella.
“(...) los minutos son eternidades cuando no estas conmigo...” Una vez que llegó al hotel leyó aquel mensaje estando dentro del ascensor y comenzó a reír, no iba a negarlo por momentos se sentía bastante solo cuando ella no estaba junto a él, aquel sentimiento era otra cuestión que nunca había vivido...
Entró a aquella habitación sin golpear, Nathan se sentía libre de hacer aquello, Nicole era su chica, su chica estaba allí, su chica le había avisado que se encontraba sola y prácticamente necesitándolo, sin dudas y por más que sonara dramático los minutos, o los simple segundos que pasaban eran como eternidades y no quería esperar más para decirle buenos días, abrazarla, besarla o simplemente observarla. Cerró aquella puerta visualizó la habitación, la puerta del baño estaba abierta, ¿dónde estaba la rubia?; en el balcón, allí estaba, avanzó hacia la puerta de cristal y se recargó sobre el marco de esta que estaba a media a abrir, y se quedó observándola unos segundos antes de avanzar sobre ella, probablemente lo había escuchado llegar pero de todas formas no lo miraba, aquello lo divertía. Se paró junto a ella y miró el perfil de la rubia. –Que lindas vistas ofrece este balcón... – El lugar, y ella enteramente formaban mezcla de pura atracción única para el joven inglés.
Text: Lei tu mensaje en Insta, ¿tengo tiempo de decir que te amo? Creo que tengo mucha suerte de amar a mi mejor amigo ♥
Text: Tengo suerte de que mi chica me ame, ¿te puedo decir lo mismo en la cara?
Text: Y si, tenes suerte de que te ame *monkey emoji*
Text: Nocherto… ¿Estas sholito? Porque yo si y seria buen momento para que vengas…. just saying…
Text: *laugh emoji* seguro que tengo bastante suerte Text: Acabe de llegar de la playa y estoy en el ascensor así que paso por ahí en unos minutos *wink*
Text: Lei tu mensaje en Insta, ¿tengo tiempo de decir que te amo? Creo que tengo mucha suerte de amar a mi mejor amigo ♥
Text: Tengo suerte de que mi chica me ame, ¿te puedo decir lo mismo en la cara?
Habían pasado alrededor de veinte minutos desde que la voz del GPS no hacía más que confundirla. Al parecer, el interés de su padre por regalarle uno de los automóviles de su empresa había llegado a tal punto de hacer cualquier cosa con tal de que Sahara pudiera manejar el producto familiar lo antes posible, incluso llevárselo a sus vacaciones. De todos modos, su poco conocimiento sobre las calles de Río de Janeiro hacían que perderse fuera predecible.— Vamos, no te pongas así. Dicen que la mejor forma de conocer un lugar es perderse en él.— Comentó divertida a la persona que estaba sentada en el asiento del copiloto, al parecer la llegada a su destino se estaba complicando. Además, el calor no ayudaba en absoluto.
Nathan estaba seguro que era la segunda vez que pasaban por el mismo lugar, y con Sahara al volante jamás llegarían a su destino. —Seguro perderse conmigo es lo mejor que te puede pasar pero ahora deberíamos llegar tengo mucha hambre y supongo que vos también. — Comentó con diversión mientras estiraba su brazo para tomar el aparato que no paraba de hablar.
[#01]
—¿De verdad acabas de decir eso? Creo que es lo más estúpido que he escuchado en mi corta vida, y eso es decir mucho—.
Nathan alzó sus hombros y con diversión se atrevió a decir señalándola: —Lo siento señorita que a escuchado cosas serias en su vida, es verdad aquí no hay delfines, lamento haber destruido tu infancia.
↳ INSTAGRAM: @itsnickydistefano uploaded a new photo 2⌚min
Being with you makes me feel Lucky nathanhx Get the joke? ;) No, ok…. yo sola me entiendo… (Pista: es el nombre de una canción tsk tsk)
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nathanharrinston left a comment on itsnickydistefano’s photo: I feel the same way babe..