Ante aquella pregunta asintió. –Si, supuse que es como en Inglaterra, aprendes francés porque vivís a un lado de ese país, pensé que sabías algo de portugués. – Aquella conclusión del castaño era bastante bizarra y no dudo en reír una vez que lo dijo. –¡El sandwich es inglés Nicole! – Se burló Nathan, y seguido a aquello señaló una de las mesas vacías ubicada bastante alejada del gran ventana con vista a la bahía. Esperó que la rubia tomará asiento y luego él hizo lo mismo frente a ella, un mozo se acercó a su mesa, saludó alegremente y les entregó las carta de menú, Nathan agradecido aceptó y enseguida miró a Nicole, intentó no reír, no entendía mucho lo que decía allí. Una vez que la contraria sonriente le indico una palabra del menú él miró. –¿Frango es pollo?… bueno pidamos eso. – Alzó sus hombros y continuó escuchando a su chica que contaba una anécdota gastronómica. –¿Es broma? ¿Sirven eso? – Su cara era una mezcla de sentimientos, el asombro y la asquerosidad. El mozo se acercó a la mesa y Nathan observó como la ojiazul se desenvolvía con su portuñol, no podía sacar su mirada de aquel rostro, intentaba no reírse al oírla hablar, le causaba gracia, de por si se reía al escucharla hablar su lengua materna, mezclada con otra era una explosión. Una vez que ordenaron entregaron los menús. –Me tenes que enseñar más español, o al menos esa mezcla que hiciste frente al señor… yo te enseño no sé, soy malo para muchas cosas… – Pensarlo le causaba gracia. –De verdad lo digo.. ¿algo en que soy bueno? Hmm no sé, tal vez hay algo en que lo soy pero matemáticas seguro que no… –Llevó su mano a su mandíbula intentando parecer pensativo. –Manejo bien el arco y la flecha, te podría enseñar eso cuando regresemos. – Apuntó y dejo su mano sobre la mesa, no se esperó que Nicole la tomara en público, otra vez lo sorprendió, y lo confundió a la vez. Miró su mano como era acariciada por ella y luego dirigió su vista a el rostro de la contraria. Al oír lo que dijo, no hizo más que reír con nerviosismo y timidez. Celos. Nathan conocía tal sentimiento lo había sentido más de una vez pero nunca lo había confesado abiertamente con nadie. Que Nicole dijera que sentía celos porque unas desconocía lo miraban lo hacían sentir que sin dudas él era propiedad de la ojiazul, por lo tanto no sentía que era el único posesivo en aquello que estaban llevando. Pero por otro lado podía percibir lo insegura que podía llegar ella a sentirse, él siempre considero que ella era segura de si misma y que dijera aquello le encogía el corazón, ¿qué estaba haciendo con su chica para que cambiara así? . –No esta mal que lo digas… pero no tendrías que sentir eso si sabes que soy.. soy tuyo. – Tomó la mano de la rubia y la besó tiernamente. ¿Acababa de decir a aquello? Si, lo había dicho y de la forma más sincera que pudo hacerlo. –Deberías sentirte como yo… yo me siento afortunado cuando estoy contigo y alguno te mira con intenciones poca agradables para mi vista, me siento afortunado por que estas conmigo y me decís todas esas cosas a mi, ese sentimiento es más.. no sé, sano ¿tal vez?… pe-pero de todas formas no esta mal que digas que te pones celosa si alguna me mira raro.
Nicole arrugo la nariz divertida --No, bobis, aunque si se decir un par de palabritas pero lo hablo a lo bruto, no se si me entenderan a ver... voce e um menino muito bonito-- intento fingir un muy bizarro acento portuges que era bastante dificil de entender y al terminar su frase se decidio por reir algo nerviosa y besarlo-- Te amo.... y si, esa es mi forma berreta de sobornarte para que no te rias de mi-- bromeo asintiendo a su pregunta mientras divertida le contaba su anecdota sobre como habia terminado comiendo aquella pizza que ella creia era un postre pero al morderla la rubia se habia encontrado con la desagradable sorpresa de que en realidad la masa era salada y bajo el chocolate habia una delgada capa de mozzarella, solo le restaba agradecer que al menos no tenia tomate o aquello hubiese sido vomitivo. Con algo de dificultad, Nicole se expreso con su basico portuñol para que el mozo les trajera su pedido y no cualquier cosa, en verdad la rubia agradecia que el lenguaje de señas fuera universal porque le permitia expresarse con mayor seguridad-- Deberias enseñarme algo de frances ya que lo mencionaste y no, definitivamente matematicas no es tu punto fuerte, patito.... aun recuerdo tu ultimo examen y me da risa... ¿igual sabes que es peor que eso? Yo una vez me distraje porque estaba nerviosa con las formulas que eran re complicadas y le mande en una cuenta que 2 mas 2 era 4...-- Nicole oculto su rostro entre sus manos avergonzada de tan solo recordar aquel acontecimiento en su vida. Finalmente le sonrio timida mientras acariciaba su mano y lo miraba con dulzura-- Si prometes que no voy a salir lastimada entonces si me gustaria aprender arco y flecha... o podemos ir a montar, eso siempre me gusto ¿sabes montar caballos, cierto?
Siempre habia odiado ser celosa, desde chica habia sido celosa de los hombres que consideraba suyos, asi fue como con ayuda de su hermana alejo a varias de las mujeres que pretendian acercarsele a su padre. Ahora lo estaba haciendo con Nate y tenia demasiado miedo de que eso a el le molestara o pensara que era algun tipo de loca, ¿como podia ponerse celosa porque unas desconocidas lo miren si ella siempre estaba rodeada de hombres, sus amigos? Incluso habia metido a Lev en problemas por estar bailando juntos ¿Nate sentiria lo mismo que ella cuando la veia con sus amigos hombres? Bueno, eso podria explicar muchas cosas ¿pero por que jamas habia sentido algo asi con otro hombre que no fuera su padre? Ah, claro... el amor, entonces de esto era de lo que se trataba. Obviamente no podia ser todo color de rosas, amar tambien traia aparejada la inseguridad de perder a esa persona que tanto amamos y nos hace sentir tan felices. Escuchar que el le dijera que le pertenecia logro que Nicole terminara por volverse tan roja como la rosa que estaba en el pequeño centro de mesa que adornaba el lugar en que se habian sentado, la tomo en su mano y la choco divertida contra la nariz de su chico --No me digas esas cosas que me pongo como tonta, Nathan...-- imito la accion ajena besandole la mano aunque al final termino por darle una suave mordida divertida-- Per... perdon es que... no se, no suelo ser asi pero me nace... ¿eso sentis cuando yo estoy con mis amigos? -- se mordio el labio apenada de solo pensar que ella alguna vez podria haberlo hecho sentir asi, a veces llegaba a ser demasiado amigable con sus amigos hombres porque no estaba acostumbrada a ese sentimiento de pertenencia que tenia con Nathan, aunque si debia admitir que desde que habian empezado a estar juntos ella se controlaba mucho más-- Es que me siento afortunada de que seas mio pero soy muy insegura aunque no lo demuestre... que se yo... igual es como que con vos voy rompiendo todas mis reglas... no se, me desestructuras, jamás deje que nadie me haga sentir las cosas que vos haces, aunque no lo creas sos la primera persona por la que siento algo tan fuerte... no se, jamás encuentro las palabras para describir lo que siento por vos, es como que me complementas y sos la primera cosa que viene a mi mente apenas me despierto.... es como que quiero verte todo el tiempo y te extraño cuando no estoy en tus brazos... como ahora. Si, soy estupida, estas a centimetros y para mi son metros no se...¿que me hiciste Nathan Harrinston?












