Hechizas cualquier lugar que miras. Lo sé porque tus preciosos ojos que me recuerdan al otoño hechizaron mis latidos y al hacerlo, dejaron de ser inestables, dejaron de fugarse por los recovecos de mi alma y por primera vez, se permitieron amar. En estos atardeceres, donde el anochecer es fuga. Quiero estar fija en tu mirada para así; poder entrar...
A. Werther
Mabel
















