El ojo nunca olvida.
El ojo nunca olvida lo que ha visto el corazon,
Dijo rafiki y con razón...
Mis ojos grabados tendrán esa figura que a cualquiera hace temblar.
Arrancarme el corazón de raíz, entregarte el alma sin importar si queda cicatriz.
Mi felicidad en tus manos, tu seguridad en las mías,
Un amor que genera envidias, más de un alma ardida por no conseguir en una vida, lo que conseguimos en un mes.
Una y otra vez te elegiré,
Resucitaré y te buscaré...
Unas caricias que fueron inevitables,
Caricias adorables que calentaron un mundo frío,
Hoy en día indispensables, en algo tan estable que parece mentira...
Mentira fue creer que esto terminaría,
Mentira fue creer que me lo permitiría.
Mis ojos te miran y no olvidan lo que se sintió,
Por eso te miran y te mirarán como el primer día.
Mi alma se refleja en esos lentes, mientras esa sonrisa ilumina mi vida.










