Cuando acabó la segunda temporada del Ministerio del Tiempo, me lancé en medio de un momento de euforia a dar mi opinión, una opinión que ahora me parece algo apresurada y nada meditada. Por eso, esta vez he querido tomarme mi tiempo para meditar sobre la tercera temporada de la serie, la cual ya hace un mes que acabó (tampoco es que haya tenido mucho tiempo para este tipo de cosas, pero bueeeeeeno, minucias).
La temporada empezó con polémicas y problemas internos, como es el abandono de uno de los actores. Algo que a mí me dolió por eso de ser una rara cuyo personaje favorito era Julián. Esto no sólo conllevó el tener que rodar la muerte de un protagonista sin su actor, sino que suscitó el cambio del plan original que había para la serie. Y se nota, cuando vi los capítulos 2, 3 y 4 había algo en Pacino que no me encajaba, era como que era él, pero a la vez no era del todo él, sensación que dejé de tener a partir del quinto capítulo. Pero no es algo por lo que vaya a echarle la culpa a los guionistas por esto.
Por otro lado, Netflix se metió en la producción, esta temporada tenía más dinero, el presupuesto que llevaba tiempo pidiendo y que visualmente, aprovechó. En cuanto al tema técnico, a los efectos y a los escenarios, es la temporada contra la que menos puedo decir nada en contra, técnicamente es sin duda la mejor porque el dinero se nota. Pero esto conllevó varios problemas en cuanto al visionado internacional. Si bien agradezco que no pasara como Victor Ros, esa serie de Olivares que fue vista en abierto antes en Italia que en España. También se perdieron cosas como los “cómo se hizo” o los programas como las Puertas del tiempo (creo que se llamaba así), si bien parte del Trasmedia continuó y antes de la temporada se había publicado un cómic, un podcast de Pacino, un juego de mesas y alguna cosa más de la que no me acuerdo. El cómic aún lo tengo que leer.
Pasando a la historia en sí, esta temporada venía con un hype tremendo, ya no sólo era que estaba Netflix, sino que se prometió una trama que acompañaría a toda la temporada. Una trama que en mi opinión al final hubiera preferido que durara meno, porque en ningún momento se consiguió un malo con la personalidad de Lola Mendieta (aunque a ella la considero más antagonista que villana). Creo que Olivares funciona mejor con tramas que abarquen poco episodios, pero ya con doce se le comienza a alargar. Por ejemplo la trama del malo de la primera temporada de Victor Ros fue mucho mejor llevada y me hubiera gustado ver algo de ese estilo.
Por otro lado, la segunda temporada se centró mucho más en los personajes, en las personas que había en el ministerio y apareciendo nuevos miembros de este. Miembros a los que no hemos visto ni de fondo. He tenido esa extraña sensación de que muchas cosas que iniciaron en la segunda temporada y que hubiera sido bonito ver en la tercera aunque sólo fuera a modo de guiño; sencillamente habían sido obviadas. Como los personajes secundarios en general, pues a lo largo de la segunda temporada, Velazquez solía pulular como una presencia continua, sin embargo en esta sólo ha aparecido en momentos puntuales. O por ejemplo en la segunda temporada Irene se echaba una novia, que si la memoria no me falla, ni apareció a lo largo de la temporada. Aunque por no aparecer, ni los padres de Julián asistieron a su entierro americano, porque juraría que en España ahora se entierra en nichos y si se puede enterrar en tierra, dudo que sea precisamente barato.
También está el tema de Alonso y Elena, aquí he decir que esta pareja no me gustaba y durante esta temporada mi opinión sobre ellos ha empeorado. Independientemente de lo que yo personalmente shippe o deje de shippear, soy consciente de que una cosa es eso y otra muy distinta es el canon. Si me ha disgustado esa pareja no es porque en el fandom shippee otras, sino porque esa pareja no me funciona en el canon. Es una pareja basada en que Elena es físicamente igual a Blanca, eso fue lo que atrajo a Alonso, algo que en cierta manera podría ser comprensible, mi problema es que no les veo tener cosas en común. Cuando están juntos hablan sobre que están juntos, como mucho hablan sobre el footing o sobre el trabajo, o poco más. El sabor de boca que siempre he tenido de ellos es que lo que comparten es una buena relación sexual y punto. Por eso toda esa obsesión de Alonso por ella en el último capítulo me chirriaba. Pero esto ante todo, es una opinión personal.
Otro tema que resultó polémico fue que acusaron a la serie de ser machista. Personalmente no creo que sea machista, tampoco creo que sea feminista (no, no voy a venir con la mierda del: ni machismo, ni feminismo, igualitarismo), creo que es una serie que pretende ser feminista, pero que cae en ciertos machismo asumidos. Es verdad, la serie tiene personajes femeninos fuertes como Amelia, Lola, Irene o Angustias, ellas tienen sus propias vidas y no dependen de hombres. Pero hay detalles, muchos detalles de los que voy a destacar dos: cuando viajan a otras épocas, SIEMPRE les asisten funcionariOs, algunos míticos como Gil Perez, pero en ninguna de las tres temporadas ha aparecido una funcionariA a darles mapas o papeles necesarios para alguna misión (Si ha pasado lo siento, pero la he olvidado y no cuenta la chavala que ayuda a Lola con las artes marciales). Por otro lado, contad las artistas a las que han ido a visitar, porque aquí han ido a ver a Bécquer, Cervantes, Lope de Vega, Goya, Buñuel, Cheaspiere (lo he hecho adrede) etc., pero no han ido ver a mujer alguna cuando existir, existen. Esto quedó muy patente la temporada pasada cuando nos prometieron el oro y el moro con las Sin Sombrero, pero al final sólo las oteamos en la distancia.
Como último punto de cosas que no me han gustado querría hacer un breve apunte sobre la sobrecarga que ha sufrido Amelia al volverse la musa de todo el maldito mundo. Y esto lo digo desde el cariño y amor que le tengo a Amelia, pero es que ya llegó un momento que casi agradecía que se marchara para que la pobrecita pudiera respirar tranquila de embelesar a tanto artista.
Creo que el mejor resumen que podría hacer sobre lo que no me ha gustado es que en cierto modo, he sentido que se han olvidado un poco de los personajes principales para dar paso al suceso histórico del capitulo.
Pero no todo me ha disgustado, así que ahora para acabar con buen sabor de boca, voy a decir las cosas que sí me han gustado. Por ejemplo el casting en general de los personajes históricos que han aparecido, no puedo quejarme de ninguno pues han estado a la altura. Mención honorífica a Goya, pero es que sus momentos con Velazquez me parecieron lo mejor del capítulo, ojalá se reencontraran algún día.
Otro punto positivo ha sido Pacino, ya no es el mismo Pacino de la segunda temporada y se le notaba más cansado, pero aún así molaba y brillaba en todos los capítulos (a partir del cinco sobre todo), en todo momento estaba en su salsa, es quien en verdad movía toda la historia y quien más cómodo estaba en ella.
También me gustó Luis Larrodera en el último episodio, el mejor malo de la temporada con diferencia, uno de esos malos egoístas, pero que en el fondo tampoco ansían la destrucción y que incluso al final, demuestran tener algo positivo en ellos. Fue un gran malo en el mejor capítulo de la temporada donde soltaron varias pullitas en contra de la privatización. No lo he mencionado, pero por supuesto que muchas de las pullas soltadas a lo largo de la temporada me han gustado.
Pero lo que me ha encantado a sido Lola Mendieta versión joven, incluso los capítulos que se me hacían más pesados, incluso lo momentos más meh de la temporada, valían la pena si en algún momento ella entraba en pantalla. La actriz me ha parecido un acierto, el como va evolucionando, como se va enterando de cual es su destino y el como la gente la trata por ello. Y sobre todo, como ella se enfrenta a ese destino y asegura a todos que no será así, que no es una traidora. Por no hablar con su relación con Ernesto y Salvador, y el como Salvador decide confiar en ella. No sé si Lola podrá afrontar su destino, no sé si podrá cambiarlo o qué será de ella, pero solo por comprobarlo, me alegraría ver una cuarta temporada. No olvidar el momento de Lola joven con la Lola senior, algo que sería bonito de ver más veces. Además, creo que cuando Lola le pide a Lola que no se una a ciertos yankies, podría traer a la larga algún pifostio temporal de los gordos.
Por último pero no menos importante, no olvidemos el boicot que le ha hecho Televisión española a su propia serie, porque es es la única manera de describir el trato dado. Cambió la fecha de estreno, anunció la nueva el viernes anterior y se estrenaba un lunes. No avisó que la temporada estaba dividida en dos, lo que no me pareció mal en sí, sólo que no avisara. No informó de nada sobre el acuerdo con Netflix en cuanto al visionario internacional, cambió de la noche a la mañana el día de emisión porque OT, NUNCA empezaba a la hora correcta. PUSIERON UN PROGRAMA DE MIERDA QUE HAN RENOVADO, UN PROGRAMA QUE EN LA TELEVISIÓN PÚBLICA PONE EN DUDA LA EFICACIA DE LAS VACUNAS. A lo que se le sumaron los cuervos mediáticos que se lanzaron a soltar mentiras como que tve había partido la temporada por las malas audiencias. TODO esto a una serie que ha demostrado funcionar en el fandom (es la serie española de la que más fics he visto, si en Ao3 tiene fics en ruso), venido de una televisión pública donde debería importar más la calidad que el nivel de audiencia. Por lo menos siempre nos quedará que el community manager del twitter del Ministerio es bueno.
En resumen, la temporada ha tenido sus cosas malas, pero también las ha tenido buenas y en general me ha gustado. No sé si habrá o no cuarta temporada del Ministerio del Tiempo, pero ojalá que la hubiera y pudieran hacerla sin todos los problemas que han tenido con esta.
Fe de erratas: Aunque mi opinión la he meditado, esto lo he escrito de una sentada y revisando algo rápido, porque como no lo publique ahora a lo mejor no puedo hasta enero o a saber. Por eso es posible que me haya columpiado en algo cosa, en algún dato, que no me acuerde del todo de algunas cosas o que haya cometido faltas de ortografía. Ya de antemano, lo siento.
PD: Quiero recordar que esto no es ni más ni menos que mi opinión personal: “Las opiniones son como los culos. Todos tenemos uno.”