Que se prenda el olor a tabaco en tus camperas
Y se mezcle mi perfume en tus caderas.
Del frenesí, encariñarme con tu encanto,
Aprender lo que son noches verdaderas.
Como a caballo jadear en silencio sobre mí,
Las estructuras de tu cuerpo dicen “sí”.
Vení a mi cama hasta que se haga nuestra, te regalo tatuajes de amor en el cuello como muestra.
Con fotos de memoria caminar por cualquier lado y sonreirle a lo que pasó en algún pasado.
Mantenerse fresco por cada momento de piel de gallina ya que es inimaginable lo que la gente de vos no se imagina.
Doscientas dieciséis volteretas te daría y cada cosa loca que jamás de los jamases de tu vida olvidarías.
No me olvides pero no me tengas presente, de eso me encargo yo
Como me enrrollo con tus dedos y un par de voces del presente.
Y del tabaco de tu campera no me olvido
De las manchas de tu pañuelo no convido.
Buen día, cada noche es muy parecida.
Cada día con tus letras me reflejan alegría en mi vida de basura,
Ya casi estaba muerto y me ayudaste, me cantaste, me encantaste y estoy aquí
Ya me imagino que el tiempo pase, que mis ojos sigan bien bobos por los mismos movimientos, que tus labios me regalen esa curva a los cuatro vientos y que los abrazos veraniegos nunca se acaben.